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Josué 21
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Josué 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y LOS principales de los padres de los Levitas vinieron a Eleazar sacerdote, y a Josué hijo de Nun, y a los principales de los padres de las tribus de los hijos de Israel;

2Y habláronles en Silo en la tierra de Canaán, diciendo: Jehová mandó por Moisés que nos fuesen dadas villas para habitar, con sus ejidos para nuestras bestias.

3Entonces los hijos de Israel dieron a los Levitas de sus posesiones, conforme a la palabra de Jehová, estas villas con sus ejidos.

4Y salió la suerte por las familias de los Coatitas; y fueron dadas por suerte a los hijos de Aarón sacerdote, que eran de los Levitas, por la tribu de Judá, por la de Simeón y por la de Benjamín, trece villas.

5Y a los otros hijos de Coat se dieron por suerte diez villas de las familias de la tribu de Efraín, y de la tribu de Dan, y de la media tribu de Manasés;

6Y a los hijos de Gersón, por las familias de la tribu de Isacar, y de la tribu de Aser, y de la tribu de Neftalí, y de la media tribu de Manasés en Basán, fueron dadas por suerte trece villas.

7A los hijos de Merari por sus familias se dieron doce villas por la tribu de Rubén, y por la tribu de Gad, y por la tribu de Zabulón.

8así dieron por suerte los hijos de Israel a los Levitas estas villas con sus ejidos, como Jehová lo había mandado por Moisés.

9Y de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón dieron estas villas que fueron nombradas:

10Y la primera suerte fue de los hijos de Aarón, de la familia de Coat, de los hijos de Leví;

11A los cuales dieron Quiriat-arba, del padre de Anac, la cual es Hebrón, en el monte de Judá, con sus ejidos en sus contornos.

12Mas el campo de aquesta ciudad y sus aldeas dieron a Caleb hijo de Jefone, por su posesión.

13Y a los hijos de Aarón sacerdote dieron la ciudad de refugio para los homicidas, a Hebrón con sus ejidos; y a Libna con sus ejidos,

14Y a Jatir con sus ejidos, y a Estemoa con sus ejidos,

15A Helón con sus ejidos, y a Debir con sus ejidos,

16A Ain con sus ejidos, a Juta con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos; nueve villas de estas dos tribus:

17Y de la tribu de Benjamín, a Gibeón con sus ejidos, a Geba con sus ejidos,

18A Anatot con sus ejidos, a Almón con sus ejidos: cuatro villas.

19Todas las villas de los sacerdotes, hijos de Aarón, son trece con sus ejidos.

20Mas las familias de los hijos de Coat, Levitas, los que quedaban de los hijos de Coat, recibieron por suerte villas de la tribu de Efraín.

21Y diéronles a Siquem, villa de refugio para los homicidas, con sus ejidos, en el monte de Efraín; y a Geser con sus ejidos,

22Y a Kibsaim con sus ejidos, y a Bet-horón con sus ejidos: cuatro villas:

23Y de la tribu de Dan a Elteque con sus ejidos, a Gibetón con sus ejidos,

24A Ayalón con sus ejidos, a Gat-rimón con sus ejidos: cuatro villas:

25Y de la media tribu de Manasés, a Taanac con sus ejidos, y a Gat-rimón con sus ejidos: dos villas.

26Todas las villas para el resto de las familias de los hijos de Coat fueron diez con sus ejidos.

27A los hijos de Gersón de las familias de los Levitas, dieron la villa de refugio para los homicidas, de la media tribu de Manasés: a Gaulón en Basán con sus ejidos, y a Bosra con sus ejidos: dos villas.

28Y de la tribu de Isacar, a Cesión con sus ejidos, a Daberat con sus ejidos,

29A Jarmut con sus ejidos, y a En-ganim con sus ejidos: cuatro villas:

30Y de la tribu de Aser, a Miseal con sus ejidos, a Abdón con sus ejidos,

31A Helcat con sus ejidos, y a Rehob con sus ejidos: cuatro villas:

32Y de la tribu de Neftalí, la villa de refugio para los homicidas, a Cedes en Galilea con sus ejidos, a Hamot-dor con sus ejidos, y a Cartán con sus ejidos: tres villas:

33Todas las villas de los Gersonitas por sus familias fueron trece villas con sus ejidos.

34Y a las familias de los hijos de Merari, Levitas que quedaban, dióseles de la tribu de Zabulón, a Jocneam con sus ejidos, Carta con sus ejidos,

35Dimna con sus ejidos, Naalal con sus ejidos: cuatro villas:

36Y de la tribu de Rubén, a Beser con sus ejidos, a Jasa con sus ejidos,

37A Cademot con sus ejidos, y Mefaat con sus ejidos: cuatro villas:

38De la tribu de Gad, la villa de refugio para los homicidas, Ramot en Galaad con sus ejidos, y Mahanaim con sus ejidos,

39Hesbón con sus ejidos, y Jacer con sus ejidos: cuatro villas.

40Todas las villas de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los Levitas, fueron por sus suertes doce villas.

41Y todas la villas de los Levitas en medio de la posesión de los hijos de Israel, fueron cuarenta y ocho villas con sus ejidos.

42Y estas ciudades estaban apartadas la una de la otra cada cual con sus ejidos alrededor de ellas: lo cual fue en todas estas ciudades.

43Así dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres; y poseyéronla, y habitaron en ella.

44Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres: y ninguno de todos los enemigos les paró delante, sino que Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.

45No faltó palabra de todas la buenas que habló Jehová a la casa de Israel; todo se cumplió.

Sobre Josué 21

¿Qué pasa aquí?

Los levitas piden ciudades, ya que no recibieron tierra como tribu. Se les asignan cuarenta y ocho ciudades de entre las doce tribus, con sus ejidos para el ganado. El capítulo cierra con dos versículos de resumen que declaran que se ha cumplido cada promesa que Dios hizo a Israel: no faltó ni una palabra.

¿La idea principal?

Los levitas entretejidos en el territorio de cada tribu son la inserción permanente de la adoración en la vida de Israel. El reparto de la tierra no está completo hasta que los sacerdotes tienen ciudades.

Una línea para recordar

45: "No faltó palabra de todas la buenas que habló Jehová a la casa de Israel; todo se cumplió." La declaración más amplia de la fidelidad divina en el libro, y abarca cada promesa desde Génesis en adelante.

El contexto

Silo, a finales de la década de 1390 a. C. Los jefes levitas se adelantan con una petición formal, el último grupo en ser asentado. Desde la porción de Gersón en el extremo norte, cerca de Golán, hasta las ciudades de los coatitas en la serranía del sur, cuarenta y ocho pueblos son ahora levíticos. Los sacerdotes no tienen territorio que gobernar, pero tienen ejidos fuera de cada ciudad. Israel queda tejido por una tribu sin tierra que sirve a todas.

¿Quién aparece?

Los jefes de las familias levitas, que se presentan ante Eleazar y Josué en Silo; el sacerdote Eleazar, que administra la asignación; Josué, que concede formalmente las ciudades levíticas; los tres clanes levitas: Coat (del que descendían Moisés y Aarón), Gersón y Merari.

Por qué importa

Las cuarenta y ocho ciudades levíticas se reparten de forma pareja, cuatro por tribu, de modo que cada comunidad israelita tenga acceso inmediato a sacerdotes, jueces, maestros de la ley y al oficio del sacrificio. Es la infraestructura educativa y judicial de Israel incrustada en la geografía. El resumen del versículo 45 es el clímax teológico de la primera mitad del libro: la promesa hecha a Abraham está ahora, en principio, cumplida.

Para cuando sientes...

El versículo 45 es una de esas frases que caen distinto según el momento de la vida en que estés. Léela después del sufrimiento y suena imposible. Léela al final de una larga obediencia y suena ganada. El libro la pone al final de la sección más burocrática, quizá a propósito: las promesas se cumplen no solo en milagros sino en el trabajo tedioso de repartir ciudades y ejidos.