Job 38Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y RESPONDIÓ Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
2Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?
3Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.
4Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házme lo saber, si tienes inteligencia.
5Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿ o quién extendió sobre ella cordel?
6Sobre qué están fundadas sus basas? ¿ o quién puso su piedra angular,
7Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
8Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre;
9Cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad.
10Y establecí sobre ella mi decreto, y le puse puertas y cerrojo,
11Y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y ahí parará la hinchazón de tus ondas?
12Has tú mandado a la mañana en tus días? ¿ has mostrado al alba su lugar,
13Para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?
14Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene a estar como con vestidura:
15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado.
16Has entrado tú hasta los profundos de la mar, y has andado escudriñando el abismo?
17Hante sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
19Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?
20ambas cosas a sus términos, y entenderás las sendas de su casa?
21Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, o porque es grande el número de tus días?
22Has tú entrado en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo,
23Lo cual tengo yo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?
24Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?
25Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos,
26Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
27Para hartar la tierra desierta e inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?
28Tiene la lluvia padre? ¿ o quién engendró las gotas del rocío?
29De qué vientre salió el hielo? y la escarcha del cielo, ¿ quién la engendró?
30Las aguas se endurecen a manera de piedra, y congélase la haz del abismo.
31Podrás tú impedir las delicias de las Pléyades, o desatarás las ligaduras del Orión?
32Sacarás tú a su tiempo los signos de los cielos, o guiarás el Arcturo con sus hijos?
33Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿ dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34Alzarás tú a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
35Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿ y diránte ellos: Henos aquí?
36Quién puso la sabiduría en el interior? ¿ o quién dio al entendimiento la inteligencia?
37Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿ quién los hace parar,
38Cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros?
Sobre Job 38
¿Qué pasa aquí?
Dios le habla a Job desde el torbellino. No empieza con respuestas sino con preguntas. ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? ¿Quién encerró el mar? ¿Puedes atar las Pléyades o desatar el Orión? ¿Puedes darle órdenes a la mañana? ¿Has entrado en los depósitos de la nieve? ¿Vuela el gavilán por tu sabiduría? Las preguntas de Dios se cuentan por docenas y recorren la creación: la tierra, el mar, la luz, la oscuridad, la nieve, el granizo, la lluvia, las estrellas y los animales salvajes.
¿La idea principal?
Dios no responde a las preguntas de Job sobre el sufrimiento. Les responde con preguntas sobre la creación que cambian el marco de con quién está hablando Job.
Una línea para recordar
4: "Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házme lo saber, si tienes inteligencia." La primera pregunta desde el torbellino: no un reproche por el sufrimiento de Job sino una llamada a ubicarse en la escala de las cosas.
El contexto
El torbellino, o la teofanía en la tormenta, es un género bien establecido de encuentro divino en el mundo antiguo: Dios aparece en la tormenta en el Sinaí, Elías oye el silbo apacible después del torbellino, y aquí Dios habla desde dentro de la tormenta. La gente antigua no vivía las tormentas como un clima impersonal. Las vivía como comunicación divina.
¿Quién aparece?
Dios habla por primera vez en el libro desde el prólogo. Job escucha. Los amigos y Eliú guardan silencio. Es el discurso divino hacia el que todo el libro ha ido avanzando.
Por qué importa
La respuesta de Dios es uno de los pasajes más magníficos de la literatura antigua. No es una explicación del sufrimiento. Es una demostración de la magnitud y el misterio divinos. Esto ha inquietado a lectores que esperaban una respuesta. El texto insiste en que lo que Dios ofrece no es una respuesta sino una presencia, y que esa presencia basta.
Para cuando sientes...
Para cuando llevas muchísimo tiempo preguntando por qué y lo que llega no es una razón sino una tormenta. El discurso divino no explica el sufrimiento de Job. Le muestra a Job con quién está hablando. Para Job, eso resulta ser suficiente.