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Job 10
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Job 10Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta a mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma.

2Diré a Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo.

3Parécete bien que oprimas, que deseches la obra de tus manos, y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos?

4Tienes tú ojos de carne? ¿ ves tú como ve el hombre?

5Son tus días como los días del hombre, o tus años como los tiempos humanos,

6Para que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado,

7Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre?

8Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿ y así me deshaces?

9Acuérdate ahora que como a lodo me diste forma: ¿ y en polvo me has de tornar?

10No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?

11Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios.

12Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu.

13Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón; yo sé que esto está cerca de ti.

14Si pequé, tú me has observado, y no me limpias de mi iniquidad.

15Si fuere malo, ¡ ay de mí! y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, estando harto de deshonra, y de verme afligido.

16pues me cazas como a león, y tornas a hacer en mí maravillas.

17Renuevas contra mí tus plagas, y aumentas conmigo tu furor, remudándose sobre mí ejércitos.

18Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos.

19Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre a la sepultura.

20No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco.

21Antes que vaya para no volver, a la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;

22Tierra de oscuridad, lóbrega como sombra de muerte, sin orden, y que aparece como la oscuridad misma.

Sobre Job 10

¿Qué pasa aquí?

Job continúa su discurso, ahora dirigiéndose a Dios directamente con una intensidad sostenida. No quiere ser condenado sin conocer el cargo. Le pide a Dios que le diga cuál es su pecado. Repasa su propia creación: Dios lo formó como barro, le dio vida y misericordia. ¿Por qué entonces destruirlo? Pide un momento de alivio antes de irse para siempre a la tierra de las tinieblas. Es una de las confrontaciones con Dios más íntimas de la Biblia.

¿La idea principal?

Job se niega a callar o a fingir una piedad que no siente. Le habla a Dios como a quien lo hizo y ahora, sin explicación, lo está deshaciendo.

Una línea para recordar

7: "Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre?" La afirmación teológica de Job es directa: tú sabes la verdad, y aun así haces esto. La acusación no es que Dios no exista sino que Dios no está actuando conforme a su carácter.

El contexto

La descripción que hace Job de su propia creación, leche y queso, piel y nervios, refleja las ideas antiguas sobre el embrión y la concepción. Usa las metáforas disponibles sobre el comienzo de la vida para argumentar que quien lo hizo con tanto cuidado seguramente tenía en mente otra cosa que este final.

¿Quién aparece?

Job se dirige exclusivamente a Dios en este capítulo. El tono oscila entre la acusación y la súplica, entre la queja y el recuerdo de las manos de Dios que lo formaron. Es Job en su momento más expuesto.

Por qué importa

La imagen de Dios como alfarero que modela a Job del barro y ahora aplasta lo que hizo es una inversión de Génesis 2. La creación y la destrucción están en las mismas manos. Esto no es ateísmo; es dolor dirigido a quien más importa.

Para cuando sientes...

Este capítulo es la oración que haces cuando todo en ti quiere irse pero no puedes, porque el único que podría ayudarte es el que causa el dolor. Job se queda en la conversación.