Libros
Jeremías 48
48/52

Jeremías 48Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1ACERCA de Moab. Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ¡ Ay de Nebo! que fue destruída, fue avergonzada; Quiriataim fue tomada; fue confusa Misgab, y desmayó.

2No se alabará ya más Moab; contra Hesbón maquinaron mal, diciendo: Venid, y quitémosla de entre las gentes. También tú, Madmén, serás cortada, espada irá tras ti.

3Voz de clamor de Horonaim, destrucción y gran quebrantamiento!

4Moab fue quebrantada; hicieron que se oyese el clamor de sus pequeños.

5Porque a la subida de Luhit con lloro subirá el que llora; porque a la bajada de Horonaim los enemigos oyeron clamor de quebranto.

6Huid, salvad vuestra vida, y sed como retama en el desierto.

7Pues por cuanto confiaste en tus haciendas, en tus tesoros, tú también serás tomada: y Quemos saldrá en cautiverio, los sacerdotes y sus príncipes juntamente.

8Y vendrá destruidor a cada una de las ciudades, y ninguna ciudad escapará: arruinaráse también el valle, y será destruída la campiña, como ha dicho Jehová.

9Dad alas a Moab, para que volando se vaya; pues serán desiertas sus ciudades hasta no quedar en ellas morador.

10Maldito el que hiciere engañosamente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere su cuchillo de la sangre.

11Quieto estuvo Moab desde su mocedad, y sobre sus heces ha estado él reposado, y no fue trasegado de vaso en vaso, ni nunca fue en cautiverio: por tanto quedó su sabor en él, y su olor no se ha trocado.

12Por eso, he aquí que vienen días, ha dicho Jehová, en que yo le enviaré trasportadores que lo harán trasportar; y vaciarán sus vasos, y romperán sus odres.

13Y avergonzaráse Moab de Quemos, a la manera que la casa de Israel se avergonzó de Bet-el, su confianza.

14Cómo diréis: Somos valientes, y robustos hombres para la guerra?

15Destruído fue Moab, y sus ciudades asoló, y sus escogidos mancebos descendieron al degolladero, ha dicho el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.

16Cercano está el quebrantamiento de Moab para venir, y su mal se apresura mucho.

17Compadeceos de él todos los que estáis alrededor suyo; y todos los que sabéis su nombre, decid: ¿ Cómo se quebró la vara de fortaleza, el báculo de hermosura?

18Desciende de la gloria, siéntate en seco, moradora hija de Dibón; porque el destruidor de Moab subió contra ti, disipó tus fortalezas.

19Párate en el camino, y mira, oh moradora de Aroer: pregunta a la que va huyendo, y a la que escapó; dile: ¿ Qué ha acontecido?

20Avergonzóse Moab, porque fue quebrantado: aullad y clamad: denunciad en Arnón que Moab es destruído.

21Y que vino juicio sobre la tierra de la campiña; sobre Holón, y sobre Jahaza, y sobre Mefaat,

22Y sobre Dibón, y sobre Nebo, y sobre Bet-diblataim,

23Y sobre Quiriataim, y sobre Bet-gamul, y sobre Bet-meón,

24Y sobre Queriot, y sobre Bosra, y sobre todas las ciudades de tierra de Moab, las de lejos y las de cerca.

25Cortado es el cuerno de Moab, y su brazo quebrantado, dice Jehová.

26porque contra Jehová se engrandeció; y revuélquese Moab sobre su vómito, y sea también él por escarnio.

27Y no te fue a ti Israel por escarnio, como si lo tomaran entre ladrones? porque desde que de él hablaste, tú te has movido.

28Desamparad las ciudades, y habitad en peñascos, oh moradores de Moab; y sed como la paloma que hace nido detrás de la boca de la caverna.

29Oído hemos la soberbia de Moab, que es muy soberbio: su hinchazón y su orgullo, y su altivez y la altanería de su corazón.

30Yo conozco, dice Jehová, su cólera; mas no tendrá efecto: sus mentiras no han de aprovechar le.

31Por tanto yo aullaré sobre Moab, y sobre todo Moab haré clamor, y sobre los hombres de Kir-heres gemiré.

32Con lloro de Jazer lloraré por ti, oh vid de Sibma: tus sarmientos pasaron la mar, llegaron hasta la mar de Jazer: sobre tu agosto y sobre tu vendimia vino destruidor.

33Y será cortada la alegría y el regocijo de los campos labrados, y de la tierra de Moab: y haré cesar el vino de los lagares: no pisarán con canción; la canción no será canción.

34El clamor, desde Hesbón hasta Eleale; hasta Jaaz dieron su voz: desde Zoar hasta Horonaim, becerra de tres años: porque también las aguas de Nimrin serán destruídas.

35Y haré cesar de Moab, dice Jehová, quien sacrifique en altar, y quien ofrezca sahumerio a sus dioses.

36Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas por los hombres de Kir-heres: porque perecieron las riquezas que había hecho.

37Porque en toda cabeza habrá calva, y toda barba será raída; sobre todas manos rasguños, y sacos sobre todos los lomos.

38Sobre todas las techumbres de Moab y en sus calles, todo él será llanto; porque yo quebranté a Moab como a vaso que no agrada, dice Jehová.

39Cómo ha sido quebrantado! ¡ cómo volvió la cerviz Moab, y fue avergonzado! Y fue Moab en escarnio y en espanto a todos los que están en sus alrededores.

40Porque así ha dicho Jehová: He aquí que como águila volará, y extenderá sus alas a Moab.

41Tomadas son las ciudades, y tomadas son las fortalezas; y será aquel día el corazón de los valientes de Moab como el corazón de mujer en angustias.

42Y Moab será destruído para dejar de ser pueblo: porque se engrandeció contra Jehová.

43Miedo y hoyo y lazo sobre ti, oh morador de Moab, dice Jehová.

44El que huyere del miedo, caerá en el hoyo; y el que saliere del hoyo, será preso del lazo: porque yo traeré sobre él, sobre Moab, año de su visitación, dice Jehová.

45A la sombra de Hesbón se pararon los que huían de la fuerza; mas salió fuego de Hesbón, y llama de en medio de Sihón, y quemó el rincón de Moab, y la mollera de los hijos revoltosos.

46Ay de ti, Moab! pereció el pueblo de Quemos: porque tus hijos fueron presos para cautividad, y tus hijas para cautiverio.

47Empero haré tornar el cautiverio de Moab en lo postrero de los tiempos, dice Jehová. Hasta aquí es el juicio de Moab.

Sobre Jeremías 48

¿Qué pasa aquí?

El oráculo contra Moab es el más largo de los oráculos contra naciones extranjeras. Se nombra una ciudad tras otra, y se acusa a Moab de orgullo y complacencia. Ha estado tranquilo desde su juventud, reposado sobre sus heces, nunca trasegado de vasija en vasija. La comodidad lo pudrió. El capítulo termina con una breve nota: en los últimos días Dios hará volver la cautividad de Moab.

¿La idea principal?

Las naciones que nunca enfrentan la adversidad se vuelven complacientes y orgullosas, y el juicio que las humilla es en sí mismo una especie de educación.

Una línea para recordar

11: "Quieto estuvo Moab desde su mocedad, y sobre sus heces ha estado él reposado, y no fue trasegado de vaso en vaso, ni nunca fue en cautiverio: por tanto quedó su sabor en él, y su olor no se ha trocado." El vino que nunca se trasvasa se vuelve amargo. La comodidad sin desafío hace lo mismo con las naciones.

El contexto

Moab ocupaba la meseta de Transjordania al este del mar Muerto. Había sido un estado tapón, a veces hostil, a veces tributario, nunca conquistado como Israel. La misma estabilidad que lo había protegido se convirtió en la acusación.

¿Quién aparece?

Moab, personificado como una nación arruinada por la prosperidad. Quemos, el dios nacional de Moab, que irá al exilio con su pueblo. Los refugiados moabitas sin nombre que huyen con sus pertenencias. Dios, que pronuncia la sentencia y aun así promete una restauración futura.

Por qué importa

La metáfora del vino sobre sus heces se convirtió en una de las imágenes más citadas de la literatura profética para hablar del peligro espiritual de la prosperidad sin desafíos. El extenso duelo por Moab, que incluye lenguaje de luto por el propio ídolo de Moab, creó un modelo de cómo la literatura profética trata la tragedia de las naciones paganas: con dolor y no con regodeo.

Para cuando sientes...

Para cuando la comodidad te ha vuelto complaciente y no alcanzas a oler tu propio estancamiento. La imagen del vino sin trasvasar es precisa sobre el peligro: la comodidad sin movimiento produce podredumbre.