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Jeremías 46
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Jeremías 46Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1PALABRA de Jehová que fue a Jeremías profeta, contra las gentes.

2En orden a Egipto: contra el ejército de Faraón Necao rey de Egipto, que estaba cerca del río Eufrates en Carquemis, al cual hirió Nabucodonosor rey de Babilonia el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá.

3Aparejad escudo y pavés, y venid a la guerra.

4Uncid caballos, y subid, vosotros los caballeros, y poneos con capacetes; limpiad las lanzas, vestíos de lorigas.

5Por qué los vi medrosos, tornando atrás? y sus valientes fueron deshechos, y huyeron a más huir sin volver a mirar atrás: miedo de todas partes, dice Jehová.

6No huya el ligero, ni el valiente escape; al aquilón junto a la ribera del Eufrates tropezaron y cayeron.

7Quién es este que como río sube, y cuyas aguas se mueven como ríos?

8Egipto como río se hincha, y las aguas se mueven como ríos, y dijo: Subiré, cubriré la tierra, destruiré la ciudad y los que en ella moran.

9Subid, caballos, y alborotaos, carros; y salgan los valientes: los de Cus y los de Fut que toman escudo, y los de Lut que toman y entesan arco.

10Mas ese día será a Jehová Dios de los ejércitos día de venganza, para vengarse de sus enemigos: y la espada devorará y se hartará, y se embriagará de la sangre de ellos: porque matanza será a Jehová, Dios de los ejércitos, en tierra del aquilón junto al río Eufrates.

11Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto: por demás multiplicarás medicinas; no hay cura para ti.

12Las gentes oyeron tu afrenta, y tu clamor hinchió la tierra: porque fuerte se encontró con fuerte, y cayeron ambos juntos.

13Palabra que habló Jehová a Jeremías profeta acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para herir la tierra de Egipto:

14Denunciad en Egipto, y haced saber en Migdol: haced saber también en Menfis y en Tafnes; decid: Para, y apercíbete; porque espada ha de devorar tu comarca.

15Por qué ha sido derribado tu fuerte? no se pudo tener, porque Jehová lo rempujó.

16Multiplicó los caídos, y cada uno cayó sobre su compañero, y dijeron: Levántate y volvámonos a nuestro pueblo, y a la tierra de nuestro nacimiento, de delante de la espada vencedora.

17Allí gritaron: Faraón rey de Egipto, rey de revuelta: dejó pasar el tiempo señalado.

18Vivo yo, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, que como Tabor entre los montes, y como Carmelo en la mar, así vendrá.

19Hazte vasos de transmigración, moradora hija de Egipto; porque Menfis será por yermo, y será asolada hasta no quedar morador.

20Becerra hermosa Egipto; mas viene destrucción, del aquilón viene.

21Sus soldados también en medio de ella como engordados becerros: que también ellos se volvieron, huyeron todos sin pararse: porque vino sobre ellos el día de su quebrantamiento, el tiempo de su visitación.

22Su voz saldrá como de serpiente; porque con ejército vendrán, y con hachas vienen a ella como cortadores de leña.

23Cortaron su bosque, dice Jehová, porque no podrán ser contados; porque serán más que langostas, ni tendrán número.

24Avergonzóse la hija de Egipto; entregada será en mano del pueblo del aquilón.

25Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, ha dicho: He aquí que yo visito el pueblo de Amón de No, y a Faraón y a Egipto, y a sus dioses y a sus reyes; así a Faraón como a los que en él confían.

26Y entregarélos en mano de los que buscan su alma, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus siervos: mas después será habitada como en los días pasados, dice Jehová.

27Y tú no temas, siervo mío Jacob, y no desmayes, Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejos, y a tu simiente de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quien lo espante.

28Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová; porque yo soy contigo: porque haré consumación en todas las gentes a las cuales te habré echado; mas en ti no haré consumación, sino que te castigaré con juicio, y no te talaré del todo.

Sobre Jeremías 46

¿Qué pasa aquí?

Egipto es el primero en la serie de oráculos contra las naciones. El ejército del faraón Necao, derrotado en Carquemis en el 605 a. C., se describe con imágenes militares vívidas, pero Dios ya ha señalado a Egipto para la derrota. El tábano del norte es Nabucodonosor. Egipto será tomado. El oráculo cierra con una breve palabra para Israel: no temas; volverás de la tierra de la cautividad.

¿La idea principal?

El imperio que derrotó a Josías y sometió a Judá será a su vez humillado por Babilonia, y Dios lo está dirigiendo todo.

Una línea para recordar

27: "Y tú no temas, siervo mío Jacob, y no desmayes, Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejos, y a tu simiente de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quien lo espante." Colocado al final del oráculo contra Egipto porque es el contrapunto.

El contexto

Carquemis, junto al Éufrates, 605 a. C. Egipto y Babilonia lucharon por la supremacía en la región. Babilonia ganó de forma contundente. Jeremías fechó su primer rollo en ese año. La derrota de Egipto no fue solo una noticia militar; fue el acontecimiento que confirmó todo lo que Jeremías venía diciendo sobre el dominio de Babilonia.

¿Quién aparece?

El faraón Necao, cuyo ejército fue derrotado en Carquemis. Nabucodonosor, el tábano que viene del norte. Egipto, personificado como una hermosa becerra que huye picada. Dios, que dirige a los dos ejércitos.

Por qué importa

La sección de oráculos contra las naciones va del capítulo 46 al 51. Esta disposición sigue un patrón profético más amplio que se ve en Isaías, Ezequiel y Amós: la soberanía de Dios se extiende a todas las naciones, no solo a Israel. Incluir el consuelo de Israel dentro del oráculo contra Egipto crea un contraste: las naciones suben y caen; Jacob sobrevive.

Para cuando sientes...

Para cuando el imperio que te hizo daño está cayendo. Jeremías no lo celebra. Informa del juicio y enseguida pasa a tranquilizar a su propio pueblo.