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Jeremías 28
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Jeremías 28Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1Y ACONTECIÓ en el mismo año, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, en el año cuarto, en el quinto mes, que Hananías, hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo:

2Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Quebranté el yugo del rey de Babilonia.

3Dentro de dos años de días tornaré a este lugar todos los vasos de la casa de Jehová, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, llevó de este lugar para meterlos en Babilonia;

4Y yo tornaré a este lugar a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los trasportados de Judá que entraron en Babilonia, dice Jehová; porque yo quebrantaré el yugo del rey de Babilonia.

5Entonces respondió Jeremías profeta a Hananías profeta, delante de los sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaba en la casa de Jehová.

6Y dijo Jeremías profeta: Amén, así lo haga Jehová. Confirme Jehová tus palabras, con las cuales profetizaste que los vasos de la casa de Jehová, y todos los trasportados, han de ser tornados de Babilonia a este lugar.

7Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los oídos de todo el pueblo:

8Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron sobre muchas tierras y grandes reinos, de guerra, y de aflicción, y de pestilencia.

9El profeta que profetizó de paz, cuando sobreviniere la palabra del profeta, será conocido el profeta que Jehová en verdad lo envió.

10Entonces Hananías profeta quitó el yugo del cuello de Jeremías profeta, y quebrólo.

11Y habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: Así ha dicho Jehová: De esta manera quebraré el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, del cuello de todas las gentes dentro de dos años de días. Y fuése Jeremías su camino.

12Y después que Hananías profeta quebró el yugo del cuello de Jeremías profeta, fue palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

13Ve, y habla a Hananías, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yugos de madera quebraste, mas en vez de ellos harás yugos de hierro.

14Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Yugo de hierro puse sobre el cuello de todas estas gentes, para que sirvan a Nabucodonosor rey de Babilonia, y han de servirle; y aun también le he dado las bestias del campo.

15Entonces dijo el profeta Jeremías a Hananías profeta: Ahora oye, Hananías; Jehová no te envió, y tú has hecho confiar a este pueblo en mentira.

16Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te envío de sobre la haz de la tierra: morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová.

17Y en el mismo año murió Hananías en el mes séptimo.

Sobre Jeremías 28

¿Qué pasa aquí?

Hananías, un profeta de Gabaón, se planta en el templo y rompe el yugo de Jeremías. Profetiza que en dos años Dios quebrará el poder de Babilonia y devolverá los utensilios del templo. Jeremías responde: ojalá tengas razón. Pero las profecías de paz tienen que cumplirse antes de que se les crea. Entonces Dios cambia el yugo de madera por uno de hierro y anuncia la muerte de Hananías. Muere antes de dos meses.

¿La idea principal?

El profeta que dice lo que la gente quiere oír no necesariamente miente a propósito. Pero la prueba de una palabra profética no es la sinceridad ni la seguridad; es que se cumpla.

Una línea para recordar

9: "El profeta que profetizó de paz, cuando sobreviniere la palabra del profeta, será conocido el profeta que Jehová en verdad lo envió." La carga de la prueba es mayor para las buenas noticias que para las malas.

El contexto

El enfrentamiento fue en público, en el templo, delante de los sacerdotes y del pueblo. Hananías arrancó el yugo del cuello de Jeremías y lo hizo pedazos. La multitud vio a un profeta de calamidades humillado por un profeta de esperanza. Dos meses después, Hananías estaba muerto.

¿Quién aparece?

Hananías, el profeta gabaonita que rompe el yugo y profetiza la restauración en dos años. Jeremías, que responde sin enojo, desea que fuera verdad y luego recibe la palabra más dura. Dios, que cambia el yugo de madera por uno de hierro y anuncia la muerte de Hananías.

Por qué importa

El episodio de Hananías se convirtió en uno de los textos principales sobre el problema de la falsa profecía en los estudios del Antiguo Testamento. No es un caso de fraude evidente. Hananías era un profeta conocido y acreditado que hablaba en el templo. La distinción que hace Jeremías, que la tradición de los profetas ha anunciado desastre mientras que los profetas de paz merecen un examen mayor, llegó a ser fundamental para la teología del discernimiento.

Para cuando sientes...

Para cuando alguien, con sinceridad y convicción, dice lo contrario de lo que tú crees que es verdad. Jeremías no ataca a Hananías. Le dice, en esencia: ojalá tengas razón. Esa generosidad hace que el juicio posterior sea todavía más devastador.