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Jeremías 27
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Jeremías 27Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1EN el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fue de Jehová esta palabra a Jeremías, diciendo:

2Jehová me ha dicho así: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu cuello;

3Y los enviarás al rey de Edom, y al rey de Moab, y al rey de los hijos de Amón, y al rey de Tiro, y al rey de Sidón, por mano de los embajadores que vienen a Jerusalem a Sedequías, rey de Judá.

4Y les mandarás que digan a sus señores: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Así habéis de decir a vuestros señores:

5Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la haz de la tierra, con mi grande potencia y con mi brazo extendido, y díla a quien me plugo.

6Y ahora yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan.

7Y todas las gentes le servirán a él, y a su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que venga también el tiempo de su misma tierra; y le servirán muchas gentes y reyes grandes.

8que la gente y el reino que no sirviere a Nabucodonosor rey de Babilonia, y que no pusiere su cuello debajo del yugo del rey de Babilonia, con espada y con hambre y con pestilencia visitaré a la tal gente, dice Jehová, hasta que los acabe yo por su mano.

9Y vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, ni a vuestros adivinos, ni a vuestros sueños, ni a vuestros agoreros, ni a vuestros encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia.

10Porque ellos os profetizan mentira, por haceros alejar de vuestra tierra, y para que yo os arroje y perezcáis.

11Mas la gente que sometiere su cuello al yugo del rey de Babilonia, y le sirviere, haréla dejar en su tierra, dice Jehová, y labrarála, y morará en ella.

12Y hablé también a Sedequías rey de Judá conforme a todas estas palabras, diciendo: Someted vuestros cuellos al yugo del rey de Babilonia, y servid a él y a su pueblo, y vivid.

13Por qué moriréis, tú y tu pueblo, a cuchillo, de hambre, y pestilencia, según ha dicho Jehová a la gente que no sirviere al rey de Babilonia?

14No oigáis las palabras de los profetas que os hablan, diciendo: No serviréis al rey de Babilonia; porque os profetizan mentira.

15Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje, y perezcáis, vosotros y los profetas que os profetizan.

16También a los sacerdotes y a todo este pueblo hablé, diciendo: Así ha dicho Jehová: No oigáis las palabras de vuestros profetas que os profetizan diciendo: He aquí que los vasos de la casa de Jehová volverán de Babilonia ahora presto. Porque os profetizan mentira.

17No los oigáis; servid al rey de Babilonia, y vivid: ¿ por qué ha de ser desierta esta ciudad?

18Y si ellos son profetas, y si es con ellos palabra de Jehová, oren ahora a Jehová de los ejércitos, que los vasos que han quedado en la casa de Jehová y en la casa del rey de Judá y en Jerusalem, no vayan a Babilonia.

19Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos de aquellas columnas, y del mar, y de las basas, y del resto de los vasos que quedan en esta ciudad,

20Que no quitó Nabucodonosor rey de Babilonia, cuando trasportó de Jerusalem a Babilonia a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los nobles de Judá y de Jerusalem:

21Así pues ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de los vasos que quedaron en la casa de Jehová, y en la casa del rey de Judá, y en Jerusalem:

22A Babilonia serán trasportados, y allí estarán hasta el día en que yo los visitaré, dice Jehová; y después los haré subir, y restituirélos a este lugar.

Sobre Jeremías 27

¿Qué pasa aquí?

Dios le dice a Jeremías que se ponga un yugo y envíe copias a cinco reyes vecinos que conspiran contra Babilonia. El mensaje: Dios entregó todas estas tierras a Nabucodonosor. La nación que se someta sobrevivirá; la que resista será destruida. Los falsos profetas dicen lo contrario. La misma palabra llega a Sedequías: sométete al yugo de Babilonia y vivirás.

¿La idea principal?

Nabucodonosor es el instrumento de Dios para este momento de la historia. Resistirle es resistir al Dios que lo puso ahí.

Una línea para recordar

5: "Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la haz de la tierra, con mi grande potencia y con mi brazo extendido, y díla a quien me plugo." La afirmación de que la soberanía de Dios llega hasta nombrar emperadores extranjeros.

El contexto

Hacia el 594 a. C., al comienzo del reinado de Sedequías. Embajadores de cinco naciones vecinas han llegado a Jerusalén, al parecer para coordinar la resistencia contra Babilonia. Jeremías se presenta en su reunión con un yugo de madera al cuello. El efecto teatral era imposible de ignorar.

¿Quién aparece?

Jeremías, que lleva el yugo en público. Sedequías, que recibe la misma palabra que los reyes vecinos. Los falsos profetas, que prometen que el poder de Babilonia será quebrado. Nabucodonosor, identificado de forma explícita como siervo de Dios.

Por qué importa

Llamar siervo de Dios a un emperador pagano era teológicamente radical y políticamente una traición. El yugo se volvió una imagen central: Israel eligió el yugo del dominio político de Babilonia en lugar del yugo del pacto de Dios, y no se pueden llevar los dos a la vez. El capítulo prepara directamente el choque con Hananías en el capítulo 28.

Para cuando sientes...

Para cuando el camino que parece rendición y debilidad es en realidad el camino de la sabiduría y de la supervivencia. Jeremías tuvo que llevar el mensaje en su propio cuerpo para hacerlo visible a gente que no lo habría oído de ninguna otra manera.