Jeremías 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1PALABRA que fue a Jeremías de Jehová, cuando el rey Sedequías envió a él a Pasur hijo de Malquías, y a Sofonías sacerdote, hijo de Maasías, que le dijesen:
2Pregunta ahora por nosotros a Jehová; porque Nabucodonosor rey de Babilonia hace guerra contra nosotros: quizá Jehová hará con nosotros según todas sus maravillas, y aquel se irá de sobre nosotros.
3Y Jeremías les dijo: Diréis así a Sedequías:
4Así ha dicho Jehová Dios de Israel: He aquí yo vuelvo las armas de guerra que están en vuestras manos, y con que vosotros peleáis con el rey de Babilonia; y los Caldeos que os tienen cercados fuera de la muralla, yo los juntaré en medio de esta ciudad.
5Y pelearé contra vosotros con mano alzada y con brazo fuerte, y con furor, y enojo, e ira grande:
6Y heriré los moradores de esta ciudad; y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.
7Y después, así dice Jehová, entregaré a Sedequías rey de Judá, y a sus criados, y al pueblo, y a los que quedaren en la ciudad de la pestilencia, y del cuchillo, y del hambre, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan sus almas; y él los herirá a filo de espada; no los perdonará, ni los recibirá a merced, ni tendrá de ellos misericordia.
8Y a este pueblo dirás: Así ha dicho Jehová: He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.
9El que se quedare en esta ciudad, morirá a cuchillo, o de hambre, o pestilencia: mas el que saliere, y se pasare a los Caldeos que os tienen cercados, vivirá, y su vida le será por despojo.
10Porque mi rostro he puesto contra esta ciudad para mal, y no para bien, dice Jehová: en mano del rey de Babilonia será entregada, y quemarála a fuego.
11Y a la casa del rey de Judá dirás: Oid palabra de Jehová.
12Casa de David, así dijo Jehová: Juzgad de mañana juicio, y librad al oprimido de mano del opresor; porque mi ira no salga como fuego, y se encienda, y no haya quien apague, por la maldad de vuestras obras.
13He aquí yo contra ti, moradora del valle de la piedra de la llanura, dice Jehová: los que decís: ¿ Quién subirá contra nosotros? ¿ y quién entrará en nuestras moradas?
14Yo os visitaré conforme al fruto de vuestras obras, dice Jehová, y haré encender fuego en su breña, y consumirá todo lo que está alrededor de ella.
Sobre Jeremías 21
¿Qué pasa aquí?
El rey Sedecías envía mensajeros a Jeremías cuando comienza el asedio babilónico. ¿Puede Jeremías pedir liberación? La respuesta de Jeremías es lo contrario de lo que fueron a buscar: Dios mismo pelea contra Jerusalén. El camino de vida es rendirse a Babilonia. El camino de muerte es resistir. Haced justicia, o el fuego consumirá las puertas de la casa real.
¿La idea principal?
El rey manda a pedir un milagro; el profeta le dice que se rinda. Dios no está del lado de Jerusalén en este asedio; lo está dirigiendo.
Una línea para recordar
8: "Así ha dicho Jehová: He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte." La oferta está ahí. El camino de vida es rendirse ante lo que parece una derrota.
El contexto
El asedio de Jerusalén comienza en el noveno año del reinado de Sedecías, hacia el año 588 a. C. Nabucodonosor ha vuelto después de una primera deportación en 597. La ciudad está rodeada. Sedecías tiene miedo. Sus funcionarios siguen discutiendo si resistir o rendirse. Jeremías lleva años diciendo que se rindan y lo sigue diciendo, ahora con las obras de asedio babilónicas visibles desde los muros.
¿Quién aparece?
Sedecías, el último rey de Judá, tan desesperado que le pide una palabra a Jeremías. Jeremías, que entrega la respuesta menos bienvenida posible. Nabucodonosor, el instrumento del juicio de Dios, visible en las colinas alrededor de la ciudad.
Por qué importa
La ironía del mensaje tiene capas: el rey pide la clase de liberación milagrosa que ocurrió con Ezequías cuando los asirios se retiraron. Jeremías le dice: esta no es esa situación. El camino de vida en este capítulo es el de una aparente capitulación política. La inversión de la teología esperada es completa.
Para cuando sientes...
Para cuando alguien con autoridad acude a ti buscando la respuesta que lo arregle todo y la respuesta honesta no es esa. Jeremías no suaviza el mensaje para beneficio del rey.