Isaías 58Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1CLAMA a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
2Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese obrado justicia, y que no hubiese dejado el derecho de su Dios: pregúntanme derechos de justicia, y quieren acercarse a Dios.
3Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno halláis lo que queréis, y todos demandáis vuestras haciendas.
4He aquí que para contiendas y debates ayunáis, y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
5Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que encorve su cabeza como junco, y haga cama de saco y de ceniza? ¿ Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
6No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
7No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne?
8Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
9Entonces invocarás, y oirte ha Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad;
10Y si derramares tu alma al hambriento, y saciares el alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el medio día;
11Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías hartará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerta de riego, y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
12Y edificarán los de ti los desiertos antiguos; los cimientos de generación y generación levantarás: y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
13Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras:
14Entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado.
Sobre Isaías 58
¿Qué pasa aquí?
¿Por qué ayunamos y tú no lo ves? Dios responde: vuestros ayunos vienen con pleitos, explotación de trabajadores y gestos vacíos. El ayuno que yo escojo es desatar las ligaduras de impiedad, dejar libres a los oprimidos, compartir el pan con el hambriento y meter en casa a los pobres sin techo. Entonces tu luz nacerá como el alba y tu sanidad brotará pronto.
¿La idea principal?
El ayuno que Dios escoge no es negarse a uno mismo por el gusto de hacerlo, sino romper a propósito las cadenas de quienes viven atados por la injusticia.
Una línea para recordar
6: "No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?" La pregunta es retórica, pero su contenido es un programa: el ayuno reorientado hacia la justicia.
El contexto
Jerusalén después del exilio, donde se está restableciendo el calendario religioso. Los días de ayuno se guardan con compromiso, pero la explotación laboral sigue esos mismos días. La acusación de Dios no es que el ayuno sea insincero, sino que está desconectado de la vida de quienes son aplastados por los que ayunan.
¿Quién aparece?
El pueblo de Israel, que se queja de que su ayuno pasa desapercibido. Dios, que explica el fracaso y define el verdadero ayuno. Los oprimidos, los hambrientos, los pobres sin techo, los desnudos y los afligidos, a quienes el verdadero ayuno debe servir. No aparecen figuras individuales.
Por qué importa
El capítulo 58 es uno de los textos de justicia social más directos de la Biblia hebrea, y apunta en concreto a la desconexión entre la práctica religiosa y la explotación económica. Jesús se apoya en este pasaje en la parábola de las ovejas y los cabritos de Mateo 25. La imagen de la luz que nace como el alba en el versículo 8 se convierte en una imagen bautismal en el Nuevo Testamento.
Para cuando sientes...
Para cuando te frustra que tu práctica religiosa sincera parezca no recibir respuesta. El capítulo no descarta la sinceridad, pero redirige el propósito real del ayuno.