Isaías 44Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1AHORA pues oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí.
2Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí.
3Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la tierra árida: mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos:
4Y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
5Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob; y otro escribirá con su mano, A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.
6Así dice Jehová, Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo el primero, y yo el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
7Y quién llamará como yo, y denunciará esto, y lo ordenará por mí, desde que hice el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
8No temáis, ni os amedrentéis: ¿ no te lo hice oir desde antiguo, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte: no conozco ninguno.
9Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos para su confusión son testigos, que ellos ni ven ni entienden.
10Quién formó un dios, o quién fundó una estatua que para nada es de provecho?
11He aquí que todos sus compañeros serán avergonzados; porque los mismos artífices son de los hombres. Todos ellos se juntarán, estarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.
12tomará la tenaza, obrará en las ascuas, darále forma con los martillos, y trabajará en ella con la fuerza de su brazo: tiene luego hambre, y le faltan las fuerzas; no beberá agua, y se desmaya.
13El carpintero tiende la regla, señala aquella con almagre, lábrala con los cepillos, dale figura con el compás, hácela en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para estar en casa.
14Cortaráse cedros, y tomará encina y alcornoque, y entre los árboles del bosque se esforzará; plantará pino, que se críe con la lluvia.
15De él se servirá luego el hombre para quemar, y tomará de ellos para calentarse; encenderá también el horno, y cocerá panes: hará además un dios, y lo adorará; fabricará un ídolo, y arrodillaráse delante de él.
16Parte del leño quemará en el fuego; con parte de él comerá carne, aderezará asado, y se saciará; después se calentará, y dirá: ¡ Oh! heme calentado, he visto el fuego;
17Y torna su sobrante en un dios, en su escultura; humíllase delante de ella, adórala, y ruégale diciendo: Líbrame, que mi dios eres tú.
18No supieron ni entendieron: porque encostrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
19No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y comíla; ¿ he de tornar en una abominación lo restante de ello? ¿ delante de un tronco de árbol tengo de humillarme?
20De ceniza se apacienta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿ No hay una mentira a mi mano derecha?
21Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides.
22Yo deshice como a nube tus rebeliones, y como a niebla tus pecados: tórnate a mí, porque yo te redimí.
23Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, lugares bajos de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está: porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado.
24Así dice Jehová, tu Redentor, y formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;
25Que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago tornar atrás los sabios, y desvanezco su sabiduría;
26Que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a Jerusalem: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reedificadas serán, y sus ruinas levantaré;
27Que dice al profundo: Sécate, y tus ríos haré secar;
28Que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, en diciendo a Jerusalem, Serás edificada; y al templo: Serás fundado.
Sobre Isaías 44
¿Qué pasa aquí?
No temas, porque Dios formó a Israel desde el vientre y derramará aguas sobre el sediento. Luego una sátira extensa de la fabricación de ídolos: un artesano corta un árbol, quema la mitad para calentarse y hace de la otra mitad un dios al que le reza. El corazón engañado no puede librarse a sí mismo. Y luego: yo deshice como a niebla tus rebeliones. Ciro es nombrado como pastor de Dios, que ordenará la reconstrucción de Jerusalén.
¿La idea principal?
El mismo Dios que hizo a Israel de la nada es el Dios que nombra a Ciro un siglo antes de su nacimiento. Lo absurdo del fabricante de ídolos es el contraste que hace vívida esta soberanía.
Una línea para recordar
24: "Así dice Jehová, tu Redentor, y formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;" La acumulación de seis títulos funda la redención en la creación.
El contexto
El taller de un artesano y un bosque a la vez. La sátira recorre todo el absurdo: planta el árbol, lo cuida bajo la lluvia, lo corta, usa la mitad para cocinar y calentarse, da forma a la otra mitad como dios, se postra y le reza. La cámara se queda con él el tiempo suficiente para que lo reconozcas.
¿Quién aparece?
Dios como hacedor, redentor y soberano. Israel como el siervo formado desde el vientre. Ciro, nombrado en el versículo 28 como pastor de Dios, la primera vez que en los profetas hebreos se da un título del pacto a un rey extranjero. El artesano de ídolos como figura de un autoengaño trágico.
Por qué importa
Nombrar a Ciro de Persia por su nombre antes de que naciera (reinó del 559 al 530 a. C., unos 150 años después de Isaías) es la profecía predictiva más específica del libro. La sátira de los ídolos (vv. 9 a 20) es la más extensa de la Biblia y funciona como argumento comparativo: el Dios que anuncia a Ciro actúa de manera distinta a los objetos de madera.
Para cuando sientes...
Para cuando sientes que has estado adorando algo que en realidad no puede ayudarte, ya sea literal o metafóricamente. El fabricante de ídolos que no se da cuenta de lo que hace es reconocible a muchas escalas.