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Isaías 3
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Isaías 3Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1PORQUE he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalem y de Judá el sustentador y el fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;

2El valiente y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano;

3El capitán de cincuenta, y el hombre de respeto, y el consejero, y el artífice excelente, y el hábil orador.

4Y pondréles mozos por príncipes, y muchachos serán sus señores.

5Y el pueblo hará violencia los unos a los otros, cada cual contra su vecino: el mozo se levantará contra el viejo, y el villano contra el noble.

6Cuando alguno trabare de su hermano, de la familia de su padre, y le dijere, Que vestir tienes, tú serás nuestro príncipe, y sea en tu mano esta ruina;

7El jurará aquel día, diciendo: No tomaré ese cuidado; porque en mi casa ni hay pan, ni qué vestir: no me hagáis príncipe del pueblo.

8Pues arruinada está Jerusalem, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová, para irritar los ojos de su majestad.

9La apariencia del rostro de ellos los convence: que como Sodoma predican su pecado, no lo disimulan. ¡ Ay del alma de ellos! porque allegaron mal para sí.

10Decid al justo que le irá bien: porque comerá de los frutos de sus manos.

11Ay del impío! mal le irá: porque según las obras de sus manos le será pagado.

12Los exactores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen la carrera de tus caminos.

13Jehová está en pie para litigar, y está para juzgar los pueblos.

14Jehová vendrá a juicio contra los ancianos de su pueblo y contra sus príncipes; porque vosotros habéis devorado la viña, y el despojo del pobre está en vuestras casas.

15Qué pensáis vosotros que majáis mi pueblo, y moléis las caras de los pobres? dice el Señor Jehová de los ejércitos.

16Asimismo dice Jehová: Por cuanto las hijas de Sión se ensoberbecen, y andan cuellierguidas y los ojos descompuestos; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies:

17pelará el Señor la mollera de las hijas de Sión, y Jehová descubrirá sus vergüenzas.

18Aquel día quitará el Señor el atavío de los calzados, y las redecillas, y las lunetas;

19Los collares, y los joyeles, y los brazaletes;

20y los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor, y los zarcillos;

21Los anillos, y los joyeles de las narices;

22Las ropas de remuda, los mantoncillos, los velos, y los alfileres;

23Los espejos, los pañizuelos, las gasas, y los tocados.

24Y será que en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y desgarrón en lugar de cinta; y calvez en lugar de la compostura del cabello; y en lugar de faja ceñimiento de saco; y quemadura en vez de hermosura.

25Tus varones caerán a cuchillo, y tu fuerza en la guerra.

26Sus puertas se entristecerán y enlutarán, y ella, desamparada, sentaráse en tierra.

Sobre Isaías 3

¿Qué pasa aquí?

Dios despoja a Jerusalén de cada pilar en el que confía: jefes militares, jueces, profetas, ancianos, artesanos. Gobernarán muchachos y el desorden se extenderá. Los ancianos y príncipes son acusados de devorar a los pobres. Luego Isaías se vuelve hacia las mujeres de Jerusalén, enumera sus objetos de lujo y anuncia su deshonra: los atavíos cambiados por cilicio, la hermosura por quemadura.

¿La idea principal?

Cuando el liderazgo le falla al pobre, Dios quita a los competentes y deja que el caos llene el vacío. El lujo no protege del juicio.

Una línea para recordar

13: "Jehová está en pie para litigar, y está para juzgar los pueblos." Dios pasa de testigo ausente a fiscal activo, y acaba con la ilusión de que la injusticia pasa inadvertida.

El contexto

Jerusalén a mediados del siglo VIII a. C., una ciudad de desigualdad visible. Los mercados exhiben lujos importados. Los tribunales favorecen a quien puede pagar. Isaías recorre el barrio alto y nombra lo que ve, y luego nombra lo que viene.

¿Quién aparece?

Isaías el profeta. Los ancianos y príncipes de Jerusalén como acusados. Las hijas de Sión como objeto de una condena satírica y detallada. Los pobres, cuyas viñas ha devorado la clase gobernante.

Por qué importa

Este capítulo es un modelo temprano de crítica social profética. El inventario detallado de los adornos de las mujeres (vv. 18 a 23) es una de las listas más concretas de los profetas, y muestra que Isaías no habla con abstracciones vagas sino que nombra la cultura real de la élite de Jerusalén.

Para cuando sientes...

El catálogo de ajorcas, velos y cajitas de perfume se lee casi con ternura antes de que llegue el vuelco. Hay algo deliberado en nombrar cada cosa hermosa antes de decir que desaparecerá.