Isaías 28Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1AY de la corona de soberbia, de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!
2He aquí Jehová tiene un fuerte y poderoso: como turbión de granizo y como torbellino trastornador; como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.
3Con los pies será hollada la corona de soberbia de los borrachos de Efraín;
4Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, en viéndola el que la mira, se la traga tan luego como la tiene a mano.
5En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura a las reliquias de su pueblo;
6Y por espíritu de juicio al que se sentare en juicio, y por fortaleza a los que harán tornar la batalla hasta la puerta.
7Mas también estos erraron con el vino, y con la sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con la sidra, fueron trastornados del vino, aturdiéronse con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.
8Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
9A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿ A los quitados de la leche? ¿ a los arrancados de los pechos?
10Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá:
11Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,
12A los cuales él dijo: Este es el reposo: dad reposo al cansado; y este es el refrigerio: mas no quisieron oir.
13La palabra pues de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, y enlazados, y presos.
14Por tanto, varones burladores, que estáis enseñoreados sobre este pueblo que está en Jerusalem, oid la palabra de Jehová.
15Porque habéis dicho: Concierto tenemos hecho con la muerte, e hicimos acuerdo con la sepultura; cuando pasare el turbión del azote, no llegará a nosotros, pues que hemos puesto nuestra acogida en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos:
16Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable: el que creyere, no se apresure.
17Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá la acogida de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.
18Y será anulado vuestro concierto con la muerte, y vuestro acuerdo con el sepulcro no será firme: cuando pasare el turbión del azote, seréis de él hollados.
19Luego que comenzare a pasar, él os arrebatará; porque de mañana de mañana pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído.
20Porque la cama es tan angosta que no basta, y la cubierta estrecha para recoger.
21Porque Jehová se levantará como en el monte Perasim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.
22Ahora pues, no os burléis, porque no se aprieten más vuestras ataduras: porque consumación y acabamiento sobre toda la tierra he oído del Señor Jehová de los ejércitos.
23Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
24El que ara para sembrar, ¿ arará todo el día; romperá y quebrará los terrones de la tierra?
25Después que hubiere igualado su superficie, ¿ no derramará la neguilla, sembrará el comino, pondrá el trigo por su orden, y la cebada en su señal, y la avena en su término?
26Porque su Dios le instruye, y le enseña a juicio;
27Que la neguilla no se trillará con trillo, ni sobre el comino rodará rueda de carreta; sino que con un palo se sacude la neguilla, y el comino con una vara.
28El pan se trilla; mas no siempre lo trillará, ni lo comprimirá con la rueda de su carreta, ni lo quebrantará con los dientes de su trillo.
29También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.
Sobre Isaías 28
¿Qué pasa aquí?
Ay de los borrachos de Efraín, cuya corona gloriosa se marchita como una guirnalda ajada. Luego un ay contra los sacerdotes y profetas de Jerusalén que se tambalean en sus propias mesas. Dios pone una piedra angular en Sión y se burla de los gobernantes que hicieron pacto con la muerte. El capítulo cierra con una parábola agrícola: Dios disciplina, pero no sin medida.
¿La idea principal?
Los líderes que embotan su mente con bebida y orgullo no pueden interpretar bien la palabra de Dios. El único cimiento seguro es la piedra probada que Dios pone en Sión.
Una línea para recordar
16: "Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable: el que creyere, no se apresure." La promesa de la piedra angular se convierte en una cita importante del Nuevo Testamento referida a Cristo (Romanos 9:33, 1 Pedro 2:6).
El contexto
Samaria antes de su caída (722 a. C.) y Jerusalén bajo una amenaza parecida. La imagen de sacerdotes en banquete que vomitan sobre la mesa es repugnante a propósito, pensada para sacudir a la audiencia y hacerle reconocer que sus guías de adoración están comprometidos. Luego la escena pasa a una granja de Judea: uso cuidadoso de los instrumentos, juicio proporcionado a lo que necesita la cosecha.
¿Quién aparece?
Los borrachos de Efraín (el norte de Israel), cuyo orgullo será hollado. Los sacerdotes y profetas de Jerusalén que erraron por el vino. Los gobernantes que hicieron pacto con la muerte y el Seol. El labrador de la parábola final, como imagen de la disciplina medida de Dios.
Por qué importa
El oráculo de la piedra angular (v. 16) se cita más de una vez en el Nuevo Testamento como señal que apunta a Cristo. La frase mandamiento tras mandamiento, renglón tras renglón (vv. 10 y 13) probablemente era una imitación burlona del habla profética; Dios la devuelve contra quienes se burlaban. El pacto con la muerte (v. 15) es uno de los enfrentamientos más agudos de Isaías con un realismo político divorciado de la fe.
Para cuando sientes...
Para cuando sientes que los líderes religiosos y políticos que te rodean son incapaces de ver con claridad. El capítulo nombra el fracaso del liderazgo sin suavizarlo, y luego señala el único cimiento inconmovible.