Isaías 27Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1EN aquel día Jehová visitará con su espada dura, grande y fuerte, sobre leviathán, serpiente rolliza, y sobre leviathán serpiente retuerta; y matará al dragón que está en la mar.
2En aquel día cantad de la viña del vino rojo.
3Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; guardaréla de noche y de día, porque nadie la visite.
4No hay en mí enojo. ¿ Quién pondrá contra mí en batalla espinas y cardos? Yo los hollaré, quemarélos juntamente.
5O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz, sí, haga paz conmigo.
6Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la haz del mundo se henchirá de fruto.
7Acaso ha sido herido como quien lo hirió? ¿ o ha sido muerto como los que lo mataron?
8Con medida la castigarás en sus vástagos. El reprime su recio viento en el día del aire solano.
9De esta manera pues será purgada la iniquidad de Jacob; y este será todo el fruto, la remoción de su pecado, cuando tornare todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levantarán los bosques, ni las imágenes del sol.
10Porque la ciudad fortalecida será asolada, la morada será desamparada y dejada como un desierto: allí se apacentará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.
11Cuando sus ramas se secaren, serán quebradas; mujeres vendrán a encenderlas: porque aquel no es pueblo de entendimiento; por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó.
12Y acontecerá en aquel día, que herirá Jehová desde el álveo del río hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno.
13Acontecerá también en aquel día, que se tañerá con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido echados en tierra de Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalem.
Sobre Isaías 27
¿Qué pasa aquí?
Dios derrota al leviatán, la serpiente del caos. La viña de Israel, antes abandonada a los espinos, ahora es cuidada con esmero por Dios mismo. El capítulo cierra con la gran trompeta que reúne a los exiliados dispersos en Asiria y Egipto para adorar en Jerusalén. El juicio tiene un término; el exilio tiene un fin.
¿La idea principal?
Dios derrota al monstruo del caos, cuida su propia viña y llama a casa a los dispersos. La vid que parecía abandonada sigue perteneciendo a quien la plantó.
Una línea para recordar
3: "Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; guardaréla de noche y de día, porque nadie la visite." Dios invierte la imagen de la viña abandonada del capítulo 5, y ahora reclama un cuidado activo y vigilante en lugar de retirarse.
El contexto
Las imágenes pasan del combate mítico con un dragón marino a la escena práctica de una viña en una ladera de Palestina. Al fondo, los exiliados llevan años dispersos por los caminos de Asiria y Egipto. La trompeta que los llama a casa se habría oído como la trompeta del jubileo, el año del regreso.
¿Quién aparece?
El leviatán, serpiente veloz y tortuosa, que representa el caos y los imperios enemigos. La viña como Israel o Judá, cuidada por Jehová. Los exiliados dispersos en Asiria y Egipto, devueltos por la gran trompeta. No hay personajes humanos individuales.
Por qué importa
La derrota del leviatán (v. 1) enmarca toda la sección apocalíptica (capítulos 24 a 27) con un mito del orden de la creación: el dragón del caos primordial será al fin vencido. La viña cuidada de nuevo invierte el capítulo 5 y cierra el círculo de un tema mayor de Isaías. La gran trompeta que reúne anticipa la trompeta de la resurrección de 1 Tesalonicenses 4.
Para cuando sientes...
Para cuando te sientes abandonado y te preguntas si Dios ha dejado de cuidar lo que plantó. La certeza de que la riega cada momento, de noche y de día, desarma cualquier teología del descuido divino.