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Isaías 14
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Isaías 14Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1PORQUE Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel, y les hará reposar en su tierra: y a ellos se unirán extranjeros, y allegaránse a la familia de Jacob.

2Y los tomarán los pueblos, y traeránlos a su lugar: y la casa de Israel los poseerá por siervos y criadas en la tierra de Jehová: y cautivarán a los que los cautivaron, y señorearán a los que los oprimieron.

3Y será en el día que Jehová te diere reposo de tu trabajo, y de tu temor, y de la dura servidumbre en que te hicieron servir,

4Que levantarás esta parábola sobre el rey de Babilonia, y dirás: ¡ Cómo paró el exactor, cómo cesó la ciudad codiciosa del oro!

5Quebrantó Jehová el bastón de los impíos, el cetro de los señores;

6Al que con ira hería los pueblos de llaga permanente, el cual se enseñoreaba de las gentes con furor, y las perseguía con crueldad.

7sosegó toda la tierra: cantaron alabanza.

8Aun las hayas se holgaron de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido cortador contra nosotros.

9El infierno abajo se espantó de ti; te despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones.

10Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿ Tú también enfermaste como nosotros, y como nosotros fuiste?

11Descendió al sepulcro tu soberbia, y el sonido de tus vihuelas: gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.

12Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes.

13Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón;

14Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

15Mas tú derribado eres en el sepulcro, a los lados de la huesa.

16Inclinarse han hacia ti los que te vieren, te considerarán diciendo: ¿ Es este aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos;

17Que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades; que a sus presos nunca abrió la cárcel?

18Todos los reyes de las gentes, todos ellos yacen con honra cada uno en su casa.

19Mas tú echado eres de tu sepulcro como tronco abominable, como vestido de muertos pasados a cuchillo, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado.

20No serás contado con ellos en la sepultura: porque tú destruiste tu tierra, mataste tu pueblo. No será nombrada para siempre la simiente de los malignos.

21Aparejad sus hijos para el matadero por la maldad de sus padres: no se levanten, ni posean la tierra, e hinchan la haz del mundo de ciudades.

22Porque yo me levantaré sobre ellos, dice Jehová de los ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre y las reliquias, hijo y nieto, dice Jehová.

23Y convertiréla en posesión de erizos, y en lagunas de agua; y la barreré con escobas de destrucción, dice Jehová de los ejércitos.

24Jehová de los ejércitos juró, diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado:

25Que quebrantaré al Asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro.

26Este es el consejo que está acordado sobre toda la tierra; y esta, la mano extendida sobre todas las gentes.

27Porque Jehová de los ejércitos ha determinado: ¿ y quién invalidará? Y su mano extendida, ¿ quién la hará tornar?

28En el año que murió el rey Acaz fue esta carga:

29No te alegres tú, Filistea toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá basilisco, y su fruto, ceraste volador.

30Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán seguramente: mas yo haré morir de hambre tu raíz, y mataré tus reliquias.

31oh puerta; clama, oh ciudad; disuelta estás toda tú, Filistea: porque humo vendrá de aquilón, no quedará uno solo en sus asambleas.

32Y qué se responderá a los mensajeros de la gentilidad? Que Jehová fundó a Sión, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo.

Sobre Isaías 14

¿Qué pasa aquí?

Israel es restaurado y entona una burla contra el rey caído de Babilonia. El cántico se mofa del rey que antes hacía temblar la tierra, ahora descendido al Seol, compartiendo lugar con los reyes muertos que él conquistó. El poema incluye la caída del resplandeciente, hijo de la mañana, que intentó subir por encima de Dios y fue derribado. El oráculo termina con cargas contra Asiria y Filistea.

¿La idea principal?

El poder terrenal que imita la ambición divina termina en la misma fosa que cualquier otro rey. El sepulcro es el gran igualador de los emperadores.

Una línea para recordar

12: "Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes." Dirigido al rey de Babilonia, pero con imágenes que la tradición judía y cristiana interpretó más tarde como una descripción de la caída de Satanás.

El contexto

El mundo de los muertos tal como lo imagina Isaías, el Seol, donde los grandes reyes que una vez conquistaron la tierra yacen ahora sobre lechos de gusanos. La escena es grotesca a propósito: el que hacía temblar la tierra es ahora un ocupante más de la fosa, y los reyes muertos tienen que contener su sorpresa al verlo.

¿Quién aparece?

Isaías el profeta. El rey de Babilonia como objeto de la burla. Los reyes muertos en el Seol que se levantan a recibirlo. La figura del lucero de la mañana que aspira a alturas divinas. Filistea y Asiria en los oráculos finales.

Por qué importa

El pasaje del Lucero (vv. 12 a 15) es la sección más interpretada teológicamente de todos los oráculos de Isaías contra las naciones, leída por muchos intérpretes cristianos como la descripción de una caída angélica primordial detrás del orgullo de la historia humana. La estructura literaria del cántico de burla es en sí misma una obra maestra de la poesía antigua, que usa el Seol como el terreno que nivela toda ambición.

Para cuando sientes...

La burla tiene algo casi teatral. Las sombras que se levantan de sus tumbas para saludar al rey caído con un reconocimiento irónico resultan de una comicidad oscura, y justamente de eso se trata. Los poderosos se vuelven objeto de burla cuando caen.