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Hechos 25
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Hechos 25Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1FESTO pues, entrado en la provincia, tres días después subió de Cesarea a Jerusalem.

2Y vinieron a él los príncipes de los sacerdotes y los principales de los Judíos contra Pablo; y le rogaron,

3Pidiendo gracia contra él, que le hiciese traer a Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino.

4Mas Festo respondió, que Pablo estaba guardado en Cesarea, y que él mismo partiría presto.

5Los que de vosotros pueden, dijo, desciendan juntamente; y si hay algún crimen en este varón, acúsenle.

6Y deteniéndose entre ellos no más de ocho o diez días, venido a Cesarea, el siguiente día se sentó en el tribunal, y mandó que Pablo fuese traído.

7El cual venido, le rodearon los Judíos que habían venido de Jerusalem, poniendo contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar;

8Alegando él por su parte: Ni contra la ley de los Judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada.

9Mas Festo, queriendo congraciarse con los Judíos, respondiendo a Pablo, dijo: ¿ Quieres subir a Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí?

10Y Pablo dijo: Ante el tribunal de César estoy, donde conviene que sea juzgado. A los Judíos no he hecho injuria ninguna, como tú sabes muy bien.

11Porque si alguna injuria, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehuso morir; mas si nada hay de las cosas de que estos me acusan, nadie puede darme a ellos. A César apelo.

12Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: ¿ A César has apelado? a César irás.

13Y pasados algunos días, el rey Agripa y Bernice vinieron a Cesarea a saludar a Festo.

14Y como estuvieron allí muchos días, Festo declaró la causa de Pablo al rey, diciendo: Un hombre ha sido dejado preso por Félix,

15Sobre el cual, cuando fui a Jerusalem, vinieron a mí los príncipes de los sacerdotes y los ancianos de los Judíos, pidiendo condenación contra él:

16A los cuales respondí, no ser costumbre de los Romanos dar alguno a la muerte antes que el que es acusado tenga presentes sus acusadores, y haya lugar de defenderse de la acusación.

17Así que, habiendo venido ellos juntos acá, sin ninguna dilación, al día siguiente, sentado en el tribunal, mandé traer al hombre;

18Y estando presentes los acusadores, ningún cargo produjeron de los que yo sospechaba:

19Solamente tenían contra él ciertas cuestiones acerca de su superstición, y de un cierto Jesús, difunto, el cual Pablo afirmaba que estaba vivo.

20Y yo, dudando en cuestión semejante, dije, si quería ir a Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas.

21Mas apelando Pablo a ser guardado al conocimiento de Augusto, mandé que le guardasen hasta que le enviara a César.

22Entonces Agripa dijo a Festo: Yo también quisiera oir a ese hombre. Y él dijo: Mañana le oirás.

23Y al otro día, viniendo Agripa y Bernice con mucho aparato, y entrando en la audiencia con los tribunos y principales hombres de la ciudad, por mandato de Festo, fue traído Pablo.

24Entonces Festo dijo: Rey Agripa, y todos los varones que estáis aquí juntos con nosotros: veis a este, por el cual toda la multitud de los Judíos me ha demandado en Jerusalem y aquí, dando voces que no conviene que viva más;

25Mas yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y él mismo apelando a Augusto, he determinado enviarle:

26Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor; por lo que le he sacado a vosotros, y mayormente a tí, oh rey Agripa, para que hecha información, tenga yo qué escribir.

27Porque fuera de razón me parece enviar un preso, y no informar de las causas.

Sobre Hechos 25

¿Qué pasa aquí?

Festo sucede a Félix y visita Jerusalén, donde los líderes judíos renuevan su pedido de que Pablo sea trasladado. Festo propone que Pablo vuelva a Jerusalén para ser juzgado. Pablo apela a César. Festo se lo concede. El rey Agripa II y Bernice llegan para saludar al nuevo gobernador. Festo le describe a Agripa el caso de Pablo: una disputa sobre un tal Jesús, ya muerto, que Pablo afirma que vive. Agripa pide oír a Pablo en persona. Festo necesita una acusación coherente para enviar a Roma, y no tiene nada.

¿La idea principal?

El mecanismo de Roma para proteger a un ciudadano se convierte en el vehículo que lleva a Pablo a Roma, y los repetidos intentos de los líderes judíos de interceptarlo solo aceleran el proceso.

Una línea para recordar

12: "Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: ¿ A César has apelado? a César irás." La apelación está hecha; el desenlace ya está fijado.

El contexto

Agripa II era hijo de Herodes Agripa I, el que mató a Jacobo y arrestó a Pedro. Fue el último gobernante herodiano importante, nombrado por Roma para manejar los asuntos judíos y supervisar el templo. Bernice era su hermana viuda, y su compañía constante era tema de chismes en Roma. La exhibición que Festo hace de Pablo ante Agripa es tanto teatro como trámite: el nuevo gobernador está claramente rebasado por la disputa teológica entre judíos y cristianos que heredó.

¿Quién aparece?

Festo, el nuevo gobernador que intenta manejar una política sin precedentes; Pablo, que apela a César como jugada estratégica; Agripa II, el rey cliente experto en asuntos judíos; Bernice, hermana de Agripa y su compañera inseparable.

Por qué importa

La apelación de Pablo a César es una maniobra legal que requiere bastante confianza: podía terminar en absolución o en ejecución en Roma. La ironía es que la admisión honesta de Festo ante Agripa, que las acusaciones tratan de disputas teológicas judías y no de crímenes romanos, sugiere que Pablo debió haber sido liberado hace mucho. Agripa y Bernice son los últimos de la dinastía herodiana en Hechos, y su aparición es un eco final de la oposición real que recorre el libro.

Para cuando sientes...

Para cuando el sistema que debería protegerte está siendo manipulado por gente que te quiere muerto, y la única jugada es escalar y poner todo en manos de un tribunal más alto. Pablo calculó sus opciones y tomó su decisión.