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Hechos 15
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Hechos 15Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1ENTONCES algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Que si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.

2suscitada una disensión y contienda no pequeña a Pablo y a Bernabé contra ellos, determinaron que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalem, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, sobre esta cuestión.

3Ellos, pues, habiendo sido acompañados de la iglesia, pasaron por la Fenicia y Samaria, contando la conversión de los Gentiles; y daban gran gozo a todos los hermanos.

4Y llegados a Jerusalem, fueron recibidos de la iglesia y de los apóstoles y de los ancianos: y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos.

5Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.

6Y se juntaron los apóstoles y los ancianos para conocer de este negocio.

7Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los Gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen.

8Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo también como a nosotros;

9Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones.

10Ahora pues, ¿ por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?

11Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos.

12Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes maravillas y señales Dios había hecho por ellos entre los Gentiles.

13Y después que hubieron callado, Jacobo respondió, diciendo: Varones hermanos, oidme:

14Simón ha contado cómo Dios primero visitó a los Gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre;

15Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:

16Después de esto volveré y restauraré la habitación de David, que estaba caída; y repararé sus ruinas, y la volveré a levantar;

17Para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los Gentiles, sobre los cuales es llamado mi nombre, dice el Señor, que hace todas estas cosas.

18Conocidas son a Dios desde el siglo todas sus obras.

19Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Dios, no han de ser inquietados;

20Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre.

21Porque Moisés desde los tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien le predique en las sinagogas, donde es leído cada sábado.

22Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir varones de ellos, y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabas, y a Silas, varones principales entre los hermanos;

23Y escribir por mano de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de los Gentiles que están en Antioquía, y en Siria, y en Cilicia, salud:

24Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, os han inquietado con palabras, trastornando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, a los cuales no mandamos;

25Nos ha parecido, congregados en uno, elegir varones, y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,

26Hombres que han expuesto sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

27Así que, enviamos a Judas y a Silas, los cuales también por palabra os harán saber lo mismo.

28Que ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:

29Que os abstengáis de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.

30Ellos entonces enviados, descendieron a Antioquía; y juntando la multitud, dieron la carta.

31como leyeron, fueron gozosos de la consolación.

32Judas también y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabra.

33Y pasando allí algún tiempo, fueron enviados de los hermanos a los apóstoles en paz.

34Mas a Silas pareció bien el quedarse allí.

35Y Pablo y Bernabé se estaban en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.

36Y después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del Señor, cómo están.

37Y Bernabé quería que tomasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos;

38Mas a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra.

39Y hubo tal contención entre ellos, que se apartaron el uno del otro; y Bernabé tomando a Marcos, navegó a Cipro.

40Y Pablo escogiendo a Silas, partió encomendado de los hermanos a la gracia del Señor.

41Y anduvo la Siria y la Cilicia, confirmando a las iglesias.

Sobre Hechos 15

¿Qué pasa aquí?

Algunos que vienen de Judea enseñan que los creyentes gentiles deben circuncidarse para ser salvos. Pablo y Bernabé discuten con ellos con fuerza y son enviados a Jerusalén. El concilio de Jerusalén escucha a ambas partes. Pedro habla y cita a Cornelio como evidencia de que Dios no hace diferencia. Bernabé y Pablo cuentan las señales hechas entre los gentiles. Jacobo da la decisión: no imponer a los gentiles toda la ley, sino pedirles que se aparten de cuatro cosas. Se escribe una carta y se envía a Antioquía, donde trae alivio y gozo.

¿La idea principal?

La primera gran crisis teológica de la iglesia no se resuelve por mayoría de votos, sino por el testimonio, la Escritura y la acción previa del Espíritu entre los gentiles.

Una línea para recordar

11: "Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos." Pedro afirma que los judíos se salvan de la misma manera que los gentiles, y no al revés.

El contexto

La delegación de Antioquía viajó unos 480 kilómetros hasta Jerusalén para esta reunión. El debate en Jerusalén no fue privado: el versículo 12 dice que toda la multitud calló para oír a Bernabé y a Pablo. La carta que llevaron de vuelta se leyó en voz alta a la iglesia reunida en Antioquía y la respuesta fue alivio, pues la palabra griega traducida como se gozaron lleva el sentido de una carga que se quita. El dictamen del concilio no fue académico. Determinó quién estaba dentro y quién fuera.

¿Quién aparece?

Pablo y Bernabé, en representación de la iglesia de Antioquía; Pedro, que cita a Cornelio; Jacobo, el hermano de Jesús, que preside y da el dictamen; los ancianos de Jerusalén; la comunidad de Antioquía que recibe la carta.

Por qué importa

El concilio de Jerusalén es el primer concilio ecuménico de la iglesia cristiana, y su decisión determina que la misión a los gentiles se mantiene en pie. La alternativa, exigir la circuncisión y la observancia completa de la Torá, habría mantenido al cristianismo dentro del judaísmo. Es notable que Jacobo use Amós 9 como apoyo bíblico para la inclusión de los gentiles. Las cuatro restricciones de la carta del concilio no son requisitos de salvación sino pautas para la comunión de mesa entre cristianos judíos y gentiles.

Para cuando sientes...

Para cuando una comunidad se está fracturando por algo fundamental y alguien tiene que decir la palabra decisiva. Jacobo no titubeó. Leyó la Escritura, tomó la decisión y la puso por escrito.