Libros
Hechos 14
14/28

Hechos 14Reina Valera 1909 · Biblia en audio

Escuchar Hechos 14
Escuchar en

1Y ACONTECIÓ en Iconio, que entrados juntamente en la sinagoga de los Judíos, hablaron de tal manera, que creyó una grande multitud de Judíos, y asimismo de Griegos.

2Mas los Judíos que fueron incrédulos, incitaron y corrompieron los ánimos de los Gentiles contra los hermanos.

3Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos.

4Mas el vulgo de la ciudad estaba dividido; y unos eran con los Judíos, y otros con los apóstoles.

5Y haciendo ímpetu los Judíos y los Gentiles juntamente con sus príncipes, para afrentarlos y apedrearlos,

6Habiéndolo entendido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y por toda la tierra alrededor.

7Y allí predicaban el evangelio.

8Y un hombre de Listra, impotente de los pies, estaba sentado, cojo desde el vientre de su madre, que jamás había andado.

9Este oyó hablar a Pablo; el cual, como puso los ojos en él, y vio que tenía fe para ser sano,

10Dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y saltó, y anduvo.

11Entonces las gentes, visto lo que Pablo había hecho, alzaron la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses semejantes a hombres han descendido a nosotros.

12Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque era el que llevaba la palabra.

13Y el sacerdote de Júpiter, que estaba delante de la ciudad de ellos, trayendo toros y guirnaldas delante de las puertas, quería con el pueblo sacrificar.

14Y como lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rotas sus ropas, se lanzaron al gentío, dando voces,

15Y diciendo: Varones, ¿ por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, y la mar, y todo lo que está en ellos:

16El cual en las edades pasadas ha dejado a todas las gentes andar en sus caminos;

17Si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, hinchiendo de mantenimiento y de alegría nuestros corazones.

18Y diciendo estas cosas, apenas apaciguaron el pueblo, para que no les ofreciesen sacrificio.

19Entonces sobrevinieron unos Judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le sacaron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.

20Mas rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y un día después, partió con Bernabé a Derbe.

21Y como hubieron anunciado el evangelio a aquella ciudad, y enseñado a muchos, volvieron a Listra, y a Iconio, y a Antioquía,

22Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

23Y habiéndoles constituído ancianos en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído.

24Y pasando por Pisidia vinieron a Panfilia.

25Y habiendo predicado la palabra en Perge, descendieron a Atalía;

26Y de allí navegaron a Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían acabado.

27Y habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto a los Gentiles la puerta de la fe.

28Y se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos.

Sobre Hechos 14

¿Qué pasa aquí?

En Iconio, Pablo y Bernabé predican a una multitud dividida hasta que un complot para apedrearlos los obliga a huir. En Listra, Pablo sana a un cojo y la multitud intenta ofrecerles sacrificios como a Júpiter y Mercurio. Pablo apenas logra disuadirlos. Llegan judíos de Antioquía y de Iconio, apedrean a Pablo y lo arrastran fuera de la ciudad dándolo por muerto. Él se levanta y vuelve a entrar. Regresan por las ciudades donde habían fundado iglesias, constituyen ancianos, confirman a los discípulos y navegan de vuelta a Antioquía para dar su informe.

¿La idea principal?

La misma gente que quiere adorar a Pablo casi lo mata en la misma ciudad, y ni la adulación ni las piedras detienen la obra.

Una línea para recordar

22: "Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios." Esto es lo que Pablo les dice a los nuevos cristianos al pasar de regreso por ciudades donde casi lo matan.

El contexto

Listra era una colonia romana en la región de Licaonia, un lugar donde las formas culturales romanas se superponían a una población local que todavía hablaba su propia lengua. El grito de la multitud en el versículo 11, que los dioses han descendido, está en lengua licaónica. Una leyenda local sobre una visita de Júpiter y Mercurio a la región hacía culturalmente creíble la confusión. Cuando más tarde Pablo es apedreado en la misma ciudad, la misma gente que trajo toros y guirnaldas está en esa multitud.

¿Quién aparece?

Pablo y Bernabé; la multitud de Listra que los confunde con dioses; los judíos de Antioquía que apedrean a Pablo; los nuevos discípulos de cada ciudad, que reciben ancianos.

Por qué importa

Listra es un punto de giro. Pablo es apedreado y dado por muerto, un suceso que después contará como su sufrimiento físico más severo. La multitud que quería ofrecerle sacrificios participó en una lapidación o la presenció. La volatilidad de la opinión pública en las ciudades fronterizas se ve aquí con viveza. El nombramiento de ancianos en cada iglesia nueva durante el viaje de regreso establece un patrón de liderazgo estructurado desde la fase más temprana de la misión a los gentiles.

Para cuando sientes...

Para cuando la misma gente que te adoraba se volvió contra ti, y aun así regresaste al día siguiente. Pablo se levantó y volvió a entrar en la ciudad que acababa de apedrearlo. Se quedó hasta la mañana.