Génesis 49Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y LLAMÓ Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los postreros días.
2Juntaos y oid, hijos de Jacob; y escuchad a vuestro padre Israel.
3Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; principal en dignidad, principal en poder.
4Corriente como las aguas, no seas el principal; por cuanto subiste al lecho de tu padre: entonces te envileciste, subiendo a mi estrado.
5Simeón y Leví, hermanos: armas de iniquidad sus armas.
6En su secreto no entre mi alma, ni mi honra se junte en su compañía; que en su furor mataron varón, y en su voluntad arrancaron muro.
7Maldito su furor, que fue fiero; y su ira, que fue dura: yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel.
8Judá, alabarte han tus hermanos: tu mano en la cerviz de tus enemigos: los hijos de tu padre se inclinarán a ti.
9Cachorro de león Judá: de la presa subiste, hijo mío: encorvóse, echóse como león, así como león viejo; ¿ quién lo despertará?
10No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus piés, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos.
11Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su manto:
12Sus ojos bermejos del vino, y los dientes blancos de la leche.
13Zabulón en puertos de mar habitará, y será para puerto de navíos; y su término hasta Sidón.
14Isacar, asno huesudo echado entre dos tercios:
15Y vio que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo.
16Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel.
17Será Dan serpiente junto al camino, cerasta junto a la senda, que muerde los talones de los caballos, y hace caer por detrás al cabalgador de ellos.
18Tu salud esperé, oh Jehová.
19Gad, ejército lo acometerá; mas él acometerá al fin.
20El pan de Aser será grueso, y él dará deleites al rey.
21Neftalí, sierva dejada, que dará dichos hermosos.
22Ramo fructífero José, ramo fructífero junto a fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro.
23Y causáronle amargura, y asaeteáronle, y aborreciéronle los archeros:
24Mas su arco quedó en fortaleza, y los brazos de sus manos se corroboraron por las manos del Fuerte de Jacob, ( de allí el pastor, y la piedra de Israel,)
25Del Dios de tu padre, el cual te ayudará, y del Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones del seno y de la matriz.
26Las bendiciones de tu padre fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores: hasta el término de los collados eternos serán sobre la cabeza de José, y sobre la mollera del Nazareo de sus hermanos.
27Benjamín, lobo arrebatador: a la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos.
28Todos estos fueron las doce tribus de Israel: y esto fue lo que su padre les dijo, y bendíjolos; a cada uno por su bendición los bendijo.
29Mandóles luego, y díjoles: Yo voy a ser reunido con mi pueblo: sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el Heteo;
30En la cueva que está en el campo de Macpela, que está delante de Mamre en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el mismo campo de Efrón el Heteo, para heredad de sepultura.
31Allí sepultaron a Abraham y a Sara su mujer; allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer; allí también sepulté yo a Lea.
32La compra del campo y de la cueva que está en él, fue de los hijos de Het.
33Y como acabó Jacob de dar órdenes a sus hijos, encogió sus pies en la cama, y espiró: y fue reunido con sus padres.
Sobre Génesis 49
¿Qué pasa aquí?
Jacob reúne a sus doce hijos y pronuncia un poema profético sobre cada uno. Algunas palabras son bendiciones, otras reprensiones, otras una mezcla. Rubén pierde la primogenitura por haberse acostado con Bilha. Simeón y Leví serán esparcidos por la masacre de Siquem. Judá recibe el cetro y la obediencia de los pueblos. Dan, Gad, Aser, Neftalí e Isacar reciben palabras más breves. José recibe una larga bendición de abundancia. Benjamín es un lobo arrebatador. Jacob pide ser sepultado en Macpela y muere.
¿La idea principal?
Un hombre moribundo anuncia el futuro de doce naciones en una sola sesión: la bendición y la maldición corren por el linaje, y la palabra sobre Judá y el rey que viene resuena desde aquí hasta Apocalipsis.
Una línea para recordar
10: "No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus piés, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos." El versículo más mesiánico de Génesis, que la tradición judía lee como anuncio del Mesías y la tradición cristiana como anuncio de Jesús.
El contexto
En el mundo antiguo, las bendiciones en el lecho de muerte tenían peso legal y ritual. Jacob tiene 147 años. Ha estado tan enfermo que mandaron llamar a José. Reúne fuerzas para este discurso y, en cuanto termina, recoge los pies en la cama y muere. El discurso es lo último que le queda por hacer. Macpela, donde pide ser sepultado, es la cueva que Abraham compró a Efrón, donde ya están sepultados Sara, Abraham, Isaac y Rebeca.
¿Quién aparece?
Jacob, que habla como patriarca y como profeta; los doce hijos, cada uno con su palabra; los hijos de Lea, Zilpa, Bilha y Raquel, repartidos a lo largo del poema.
Por qué importa
El poema de Jacob en su lecho de muerte es una historia teológica de Israel escrita por adelantado. Las tribus que describe coinciden con el papel que esas tribus tendrán después en la historia de Israel: Judá da la línea real, Leví queda esparcido como sacerdotes y maestros por todo Israel, Isacar trabaja la tierra. Probablemente el poema se usaba en la liturgia. Ancla la identidad de cada tribu en la bendición del patriarca.
Para cuando sientes...
Para cuando ves a alguien decir sus últimas palabras de verdad y usarlas para ver a cada persona con claridad. Jacob no da bendiciones finales blandas. Dice la verdad, incluidas las partes duras, a cada hijo antes de irse.