Libros
Génesis 34
34/50

Génesis 34Reina Valera 1909 · Biblia en audio

Escuchar Génesis 34
Escuchar en

1Y SALIÓ Dina la hija de Lea, la cual había esta parido a Jacob, a ver las hijas del país.

2Y vióla Siquem, hijo de Hamor Heveo, príncipe de aquella tierra, y tomóla, y echóse con ella, y la deshonró.

3Mas su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y enamoróse de la moza, y habló al corazón de la joven.

4Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame por mujer esta moza.

5Y oyó Jacob que había Siquem amancillado a Dina su hija: y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen.

6Y dirigióse Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con él.

7Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se ensañaron mucho, porque hizo vileza en Israel echándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.

8Y Hamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija; ruégoos que se la deis por mujer.

9Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras.

10Y habitad con nosotros; porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión.

11Siquem también dijo a su padre y a sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis.

12Aumentad a cargo mío mucho dote y dones, que yo daré cuanto me dijereis, y dadme la moza por mujer.

13Y respondieron los hijos de Jacob a Siquem y a Hamor su padre con engaño; y parlaron, por cuanto había amancillado a Dina su hermana.

14Y dijéronles: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre que tiene prepucio; porque entre nosotros es abominación.

15Mas con esta condición os haremos placer: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón;

16Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo.

17Mas si no nos prestareis oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, y nos iremos.

18Y parecieron bien sus palabras a Hamor y a Siquem, hijo de Hamor.

19Y no dilató el mozo hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado: y él era el más honrado de toda la casa de su padre.

20Entonces Hamor y Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo:

21Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él: pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos: nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras.

22Mas con esta condición nos harán estos hombres el placer de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: si se circuncidare en nosotros todo varón, así como ellos son circuncidados.

23Sus ganados, y su hacienda y todas sus bestias, serán nuestras: solamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros.

24Y obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varón, a cuantos salían por la puerta de su ciudad.

25Y sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron a todo varón.

26Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada: y tomaron a Dina de casa de Siquem, y saliéronse.

27Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad; por cuanto habían amancillado a su hermana.

28Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo,

29Y toda su hacienda; se llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron todo lo que había en casa.

30Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Habéisme turbado con hacerme abominable a los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, juntarse han contra mí, y me herirán, y seré destruído yo y mi casa.

31Y ellos respondieron: ¿ Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

Sobre Génesis 34

¿Qué pasa aquí?

Dina sale a visitar a las mujeres del país. Siquem, hijo de Hamor el heveo, la ve, la toma y la viola, y luego se enamora y le pide a su padre que arregle el matrimonio. Jacob se entera pero no hace nada hasta que vuelven sus hijos. Simeón y Leví hacen un acuerdo matrimonial engañoso que exige circuncidar a todos los hombres de Siquem. Al tercer día, mientras se recuperan, matan a todo varón de la ciudad y se llevan a Dina. Jacob los reprende por poner en riesgo a la familia. Ellos responden: ¿había de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

¿La idea principal?

El texto no da un veredicto limpio: Dina es agredida y luego usada como instrumento por todos los que la rodean, incluidos los hombres que dicen vengarla.

Una línea para recordar

31: "Y ellos respondieron: ¿ Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?" La última línea del capítulo es la contrapregunta de los hermanos a la reprensión de Jacob, y el autor la deja ahí sin responderla.

El contexto

Siquem es una ciudad importante de la región montañosa central, la actual Nablus. La controlaban los heveos. El capítulo puede reflejar tensiones históricas entre clanes israelitas y ciudades estado cananeas. La reprensión de Jacob a Simeón y Leví en su discurso final del capítulo 49 sugiere que el autor no aprueba la masacre, pero el relato tampoco moraliza directamente.

¿Quién aparece?

Dina, que sale y queda ausente de casi todas las decisiones que siguen; Siquem, el violador que cree que el amor borra la agresión; Hamor, que negocia de buena fe y muere por ello; Simeón y Leví, que usan la circuncisión como arma; Jacob, que calcula el riesgo geopolítico.

Por qué importa

Este capítulo es uno de los más incómodos de la Biblia. Dina no dice una sola palabra. Todos los personajes hablan menos ella. Jacob condena la respuesta violenta de sus hermanos por razones estratégicas, no morales. El capítulo ha sido un texto central en los debates sobre la violencia sexual, la cultura del honor y el silencio de las mujeres en la literatura antigua.

Para cuando sientes...

Para cuando te hicieron daño y la respuesta a tu alrededor se ocupa de todo menos de lo que tú viviste. El capítulo empieza con Dina saliendo por su propia iniciativa y termina con los argumentos de todos los demás. Su silencio es lo que más se oye.