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Gálatas 4
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Gálatas 4Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1TAMBIÉN digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo;

2Mas está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

3Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo.

4Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley,

5Para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

6Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.

7Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.

8Antes, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses:

9Mas ahora, habiendo conocido a Dios, o más bien, siendo conocidos de Dios, ¿ cómo os volvéis de nuevo a los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver a servir?

10Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años.

11Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en vosotros.

12Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho.

13Que vosotros sabéis que por flaqueza de carne os anuncié el evangelio al principio:

14Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús.

15Dónde está pues vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.

16Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?

17Tienen celos de vosotros, pero no bien: antes os quieren echar fuera para que vosotros los celéis a ellos.

18Bueno es ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros.

19Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros;

20Querría cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy perplejo en cuanto a vosotros.

21Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿ no habéis oído la ley?

22Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre.

23Mas el de la sierva nació según la carne; pero el de la libre nació por la promesa.

24Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar.

25Porque Agar o Sinaí es un monte de Arabia, el cual es conjunto a la que ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos.

26Mas la Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.

27Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares: prorrumpe y clama, la que no estás de parto; porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.

28Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa.

29Empero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.

30Mas ¿ qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre.

31De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.

Sobre Gálatas 4

¿Qué pasa aquí?

Pablo amplía la metáfora del heredero: un heredero menor de edad en nada se diferencia de un siervo hasta el tiempo señalado. Así sucedía con la humanidad bajo la ley. Pero cuando llegó el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo ella y darles la plena adopción. Luego Pablo hace una apelación personal y les recuerda a los gálatas con cuánto cariño lo recibieron durante su enfermedad y cómo antes le habrían dado sus propios ojos. Cierra el capítulo con la alegoría de Agar y Sara: dos pactos, uno que engendra esclavos y otro que engendra herederos libres.

¿La idea principal?

La encarnación llegó en el momento preciso. Dios entró por medio de la ley para rescatar a los que estaban atrapados bajo ella, de modo que hijos esclavos pudieran llegar a ser herederos que llaman Padre a Dios.

Una línea para recordar

6: "Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre." Abba es la forma aramea íntima con que un niño se dirige a su padre, y Pablo dice que ese clamor viene del Espíritu dentro del creyente, no del esfuerzo del creyente por relacionarse con un Dios distante.

El contexto

Pablo menciona que les predicó a los gálatas a causa de una flaqueza de la carne, lo que sugiere que la primera visita no estaba planeada, quizá un desvío forzado por una enfermedad durante el viaje. La respuesta de los gálatas fue extraordinaria: lo recibieron como a un ángel de Dios, incluso como a Cristo Jesús. El contraste entre aquella primera acogida y su deriva actual hacia la enseñanza de los agitadores es la palanca emocional de Pablo a lo largo de toda la carta.

¿Quién aparece?

Pablo pasa aquí a la autobiografía y recuerda su primera llegada a Galacia con alguna dolencia física, posiblemente un problema de la vista, y el cariño con que los gálatas lo recibieron. Los agitadores sin nombre aparecen de nuevo, descritos como gente que quiere que los gálatas dependan de ellos en lugar de ser libres. Agar y Sara se leen como figuras de los dos pactos: el pacto del Sinaí, que engendra servidumbre, y la promesa, que engendra libertad.

Por qué importa

La alegoría de Agar y Sara habría resultado provocadora para lectores judíos: Pablo asigna el Sinaí, el monte de la ley, a la línea de la esclava, mientras que la Jerusalén de arriba, que es libre, corresponde a la herencia prometida. No es una polémica antijudía, sino una nueva lectura de hacia dónde apunta el propio relato de la ley. Las imágenes del éxodo corren por debajo: Pablo argumenta que aferrarse a la ley después de Cristo es como si Israel eligiera volver a Egipto después de cruzar el mar.

Para cuando sientes...

La mitad del capítulo 4 es inusualmente tierna. Pablo pregunta sin rodeos: ¿me he hecho vuestro enemigo por deciros la verdad? Dice que vuelve a sufrir dolores de parto por ellos, hasta que Cristo sea formado en ellos. La frustración sigue ahí, pero es la frustración de alguien que ama a estas personas y no entiende por qué vuelven a una vida más pequeña que la que tienen a su alcance.