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Gálatas 2
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Gálatas 2Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1DESPUÉS, pasados catorce años, fui otra vez a Jerusalem juntamente con Bernabé, tomando también conmigo a Tito.

2Empero fui por revelación, y comuniquéles el evangelio que predico entre los Gentiles; mas particularmente a los que parecían ser algo, por no correr en vano, o haber corrido.

3Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fue compelido a circuncidarse.

4Y eso por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para ponernos en servidumbre;

5A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.

6Empero de aquellos que parecían ser algo ( cuáles hayan sido algún tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre ), a mí ciertamente los que parecían ser algo, nada me dieron.

7Antes por el contrario, como vieron que el evangelio de la incircuncisión me era encargado, como a Pedro el de la circuncisión,

8Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncisión, hizo también por mí para con los Gentiles;)

9Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo y Cefas y Juan, que parecían ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía a mí y a Bernabé, para que nosotros fuésemos a los Gentiles, y ellos a la circuncisión.

10Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo mismo que fui también solícito en hacer.

11Empero viniendo Pedro a Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar.

12Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo, comía con los Gentiles; mas después que vinieron, se retraía y apartaba, teniendo miedo de los que eran de la circuncisión.

13Y a su disimulación consentían también los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fue también llevado de ellos en su simulación.

14Mas cuando vi que no andaban derechamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como Judío, ¿ por qué constriñes a los Gentiles a judaizar?

15Nosotros Judíos naturales, y no pecadores de los Gentiles,

16Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

17Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿ es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

19Porque yo por la ley soy muerto a la ley, para vivir a Dios.

20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.

21No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Sobre Gálatas 2

¿Qué pasa aquí?

Pablo relata dos enfrentamientos decisivos. Primero, su reunión privada en Jerusalén con las columnas apostólicas, Jacobo, Pedro y Juan, que no añadieron nada a su evangelio y reconocieron la gracia que se le había dado. Segundo, su enfrentamiento muy público con Pedro en Antioquía, donde Pedro comía libremente con los gentiles pero luego se apartó por la presión social de Jerusalén. Pablo lo llama hipocresía y lo usa para exponer su tesis central: la justificación es por la fe en Cristo, no por las obras de la ley.

¿La idea principal?

Comprometer el evangelio para manejar la presión social no es diplomacia. Pablo presenta la separación de Pedro en la mesa como una contradicción directa de la verdad que justifica de la misma manera al judío y al gentil.

Una línea para recordar

20: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí." Este es el relato más condensado de Pablo sobre lo que de verdad significa la conversión: el viejo yo como proyecto de autojustificación ha terminado, y lo que queda es una vida animada no por el esfuerzo, sino por la confianza en aquel que se entregó.

El contexto

Antioquía de Siria era una de las ciudades más cosmopolitas del Imperio romano y la base de la misión de Pablo entre los gentiles. La iglesia allí era étnicamente mixta. Las comidas compartidas eran centrales en la comunidad cristiana primitiva: se superponían con la Cena del Señor. Cuando los creyentes judíos dejaron de comer con los gentiles, no fue un acto privado. Partió la mesa que definía la unidad de la comunidad.

¿Quién aparece?

Pedro (Cefas) aparece sin halagos. Conocía la verdad, actuó conforme a ella con libertad y luego dejó que el miedo venciera a la convicción. Bernabé, el compañero de confianza de Pablo, fue arrastrado por el mismo compromiso, lo que parece haberle dolido especialmente a Pablo. Jacobo, aún no nombrado como instigador, representa la preocupación de Jerusalén por la práctica judía. Los creyentes sin nombre que venían de parte de Jacobo representan la presión institucional.

Por qué importa

El incidente de Antioquía es uno de los momentos más transparentes de la historia de la iglesia primitiva. Que dos de los apóstoles más destacados entren en conflicto abierto por la comunión en la mesa puede parecer trivial, pero lo que estaba en juego era enorme: ¿serían los creyentes gentiles miembros de segunda clase de la comunidad del pacto, o plenamente iguales? La respuesta de Pablo es que cualquier división de la mesa vuelve a levantar un muro que la muerte de Cristo derribó, y hace insuficiente su sacrificio.

Para cuando sientes...

Hay algo incómodo en leer a Pablo corrigiendo a Pedro por escrito. No lo suaviza. Nombra la hipocresía, nombra el miedo, nombra el efecto en los demás. La emoción de fondo no es desprecio, sino una protección feroz de los creyentes gentiles, a quienes se les estaba haciendo sentir que no pertenecían del todo.