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Ezequiel 26
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Ezequiel 26Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1Y ACONTECIÓ en el undécimo año, en el primero del mes, que fue a mí palabra de Jehová, diciendo:

2Hijo del hombre, por cuanto dijo Tiro sobre Jerusalem: Ea, bien: quebrantada es la que era puerta de las naciones: a mí se volvió: seré llena; ella desierta:

3Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas gentes, como la mar hace subir sus ondas.

4Y demolerán los muros de Tiro, y derribarán sus torres: y raeré de ella su polvo, y la dejaré como una peña lisa.

5Tendedero de redes será en medio de la mar, porque yo he hablado, dice el Señor Jehová: y será saqueada de las gentes.

6Y sus hijas que están en el campo, serán muertas a cuchillo; y sabrán que yo soy Jehová.

7Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que del aquilón traigo yo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, y carros, y caballeros, y compañías, y mucho pueblo.

8Tus hijas que están en el campo matará a cuchillo; y pondrá contra ti ingenios, y fundará contra ti baluarte, y afirmará contra ti escudo.

9Y pondrá contra ella arietes, contra tus muros, y tus torres destruirá con sus martillos.

10Por la multitud de sus caballos te cubrirá el polvo de ellos: con el estruendo de los caballeros, y de las ruedas, y de los carros, temblarán tus muros, cuando entrare por tus puertas como por portillos de ciudad destruída.

11Con las uñas de sus caballos hollará todas tus calles; a tu pueblo matará a cuchillo, y las estatuas de tu fortaleza caerán a tierra.

12Y robarán tus riquezas, y saquearán tus mercaderías: y arruinarán tus muros, y tus casas preciosas destruirán; y pondrán tus piedras y tu madera y tu polvo en medio de las aguas.

13Y haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se oirá más el son de tus vihuelas.

14Y te pondré como una peña lisa: tendedero de redes serás; ni nunca más serás edificada: porque yo Jehová he hablado, dice el Señor Jehová.

15Así ha dicho el Señor Jehová a Tiro: ¿ No se estremecerán las islas al estruendo de tu caída, cuando gritarán los heridos, cuando se hará la matanza en medio de ti?

16Entonces todos los príncipes de la mar descenderán de sus sillas, y se quitarán sus mantos, y desnudarán sus bordadas ropas: de espanto se vestirán, sentaránse sobre la tierra, y temblarán a cada momento, y estarán sobre ti atónitos.

17Y levantarán sobre ti endechas, y te dirán: ¿ Cómo pereciste tú, poblada en los mares, ciudad que fue alabada, que fue fuerte en la mar, ella y sus habitantes, que ponían su espanto a todos sus moradores?

18Ahora se estremecerán las islas en el día de tu caída, sí, las islas que están en la mar se espantarán de tu éxito.

19Porque así ha dicho el Señor Jehová: Yo te tornaré ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan; haré subir sobre ti el abismo, y las muchas aguas te cubrirán.

20Y te haré descender con los que descienden al sepulcro, con el pueblo del siglo: y te pondré en lo más bajo de la tierra, como los desiertos antiguos, con los que descienden al sepulcro, para que nunca más seas poblada; y yo daré gloria en la tierra de los vivientes.

21Yo te tornaré en espanto, y no serás: y serás buscada, y nunca más serás hallada, dice el Señor Jehová.

Sobre Ezequiel 26

¿Qué pasa aquí?

Dios pronuncia juicio contra Tiro, la gran ciudad comercial fenicia, por alegrarse de que la caída de Jerusalén favorecerá su comercio. Nabucodonosor vendrá como las olas del mar: derribará los muros, matará al pueblo, raerá las piedras, la dejará como una peña lisa. Muchas naciones vendrán contra ella. Será un lugar para tender redes y nunca será reedificada. Los reyes temblarán ante su caída.

¿La idea principal?

El poder comercial y la seguridad geográfica no son una protección definitiva: la ciudad que ve en la pérdida ajena una oportunidad de negocio ya se ha condenado a sí misma.

Una línea para recordar

3: "Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas gentes, como la mar hace subir sus ondas." La imagen de las olas es exacta: Tiro era una ciudad isla, y el juicio llega por el mismo medio que la hizo grande.

El contexto

Hacia 587 a. C., justo después de la caída de Jerusalén. El dominio comercial de Tiro sobre el comercio del Mediterráneo oriental la convertía en rival natural y beneficiaria del desorden de Jerusalén. Ella controlaba las rutas del mar; Jerusalén, las rutas de tierra. La caída de una ciudad era, en términos comerciales, buena para la otra. Ese cálculo resultó catastróficamente equivocado.

¿Quién aparece?

Tiro personificada como un mercader que se regocija; Nabucodonosor como la primera ola; muchas naciones como las olas siguientes; Jehová, que pronuncia y ejecuta; los reyes de las naciones vecinas, que lloran la caída de Tiro.

Por qué importa

El oráculo sobre Tiro abarca tres capítulos (26 a 28) y es el más elaborado de los oráculos de Ezequiel contra las naciones. La destrucción real de Tiro por Alejandro Magno en 332 a. C., cuando construyó una calzada hasta la isla con los escombros de la parte continental, se cita a menudo como un cumplimiento llamativo del versículo 4: 'raeré su polvo y la dejaré como una peña lisa'. El propio Ezequiel reconoce en 29:18 el cumplimiento parcial por parte de Nabucodonosor.

Para cuando sientes...

Para cuando ves a alguien regodearse en el dolor ajeno. Los mercaderes de Tiro miraron la catástrofe de Jerusalén y calcularon su ganancia. El capítulo nombra esa frialdad y dice que tiene un precio.