Ezequiel 25Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y FUE a mí palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo del hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza sobre ellos.
3Y dirás a los hijos de Amón: Oid palabra del Señor Jehová. Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dijiste ¡ Ea! acerca de mi santuario que fue profanado, y sobre la tierra de Israel que fue asolada, y sobre la casa de Judá, porque fueron en cautiverio;
4Por tanto, he aquí, yo te entrego a los Orientales por heredad, y pondrán en ti sus apriscos, y colocarán en ti sus tiendas: ellos comerán tus sementeras, y beberán tu leche.
5Y pondré a Rabá por habitación de camellos, y a los hijos de Amón por majada de ovejas; y sabréis que yo soy Jehová.
6Porque así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto tú batiste tus manos, y pateaste, y te gozaste del alma en todo tu menosprecio sobre la tierra de Israel;
7Por tanto, he aquí yo extenderé mi mano sobre ti, y te entregaré a las gentes para ser saqueada; y yo te cortaré de entre los pueblos, y te destruiré de entre las tierras: te raeré; y sabrás que yo soy Jehová.
8Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dijo Moab y Seir: He aquí la casa de Judá es como todas las gentes;
9Por tanto, he aquí yo abro el lado de Moab desde las ciudades, desde sus ciudades que están en su confín, las tierras deseables de Bet-jesimot, y Baal-meón, y Quiriataim,
10A los hijos del oriente contra los hijos de Amón; y entregaréla por heredad para que no haya más memoria de los hijos de Amón entre las gentes.
11También en Moab haré juicios; y sabrán que yo soy Jehová.
12Así ha dicho el Señor Jehová: Por lo que hizo Edom tomando venganza de la casa de Judá, pues delinquieron en extremo, y se vengaron de ellos;
13Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y talaré de ella hombres y bestias, y la asolaré: desde Temán y Dedán caerán a cuchillo.
14Y pondré mi venganza en Edom por la mano de mi pueblo Israel; y harán en Edom según mi enojo y según mi ira: y conocerán mi venganza, dice el Señor Jehová.
15Así ha dicho el Señor Jehová: Por lo que hicieron los Palestinos con venganza, cuando se vengaron con despecho de ánimo, destruyendo por antiguas enemistades;
16Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí yo extiendo mi mano sobre los Palestinos, y talaré los Cereteos, y destruiré el resto de la ribera de la mar.
17Y haré en ellos grandes venganzas con reprensiones de ira; y sabrán que yo soy Jehová, cuando diere mi venganza en ellos.
Sobre Ezequiel 25
¿Qué pasa aquí?
Oráculos contra cuatro naciones: Amón se alegró de la caída de Israel y será entregado a los pueblos del oriente; Moab trató a Judá como una nación cualquiera y perderá sus ciudades fronterizas; Edom se vengó de Israel y quedará desolado; los filisteos ejecutaron una venganza antigua con desprecio y serán destruidos. Cada oráculo termina con 'y sabrán que yo soy Jehová'.
¿La idea principal?
Las naciones que se burlan del sufrimiento de Israel y se aprovechan de él no quedan fuera del orden moral de Dios: tendrán que rendir cuentas por cómo trataron a un pueblo en desgracia.
Una línea para recordar
15: "Así ha dicho el Señor Jehová: Por lo que hicieron los Palestinos con venganza, cuando se vengaron con despecho de ánimo, destruyendo por antiguas enemistades;" Los viejos rencores alimentados hasta volverse nueva violencia siguen teniendo consecuencias.
El contexto
Hacia 587 a 586 a. C., cuando Jerusalén ha caído o está cayendo. Amón estaba en la frontera oriental de Israel y se burlaba mientras ardía el templo. Edom es una herida especialmente aguda: una nación hermana (descendiente de Esaú) que participó en la destrucción. Abdías también lo trata. La traición de la familia es una categoría de mal aparte.
¿Quién aparece?
Amón, Moab, Edom y Filistea, condenados uno tras otro; Jehová, que habla por medio de Ezequiel; los pueblos del oriente y los siervos de Dios que ejecutan el juicio.
Por qué importa
Este capítulo abre el bloque de oráculos de Ezequiel contra naciones extranjeras (capítulos 25 a 32), un género común en los profetas mayores (ver Isaías 13 a 23, Jeremías 46 a 51). Que aparezcan después de la caída de Jerusalén muestra que la soberanía de Dios va más allá de Israel. Las naciones no son espectadoras inocentes: son agentes morales que responderán por lo que eligieron.
Para cuando sientes...
Para cuando has visto a quienes debían ayudarte ensañarse contigo cuando estabas en el suelo. El capítulo habla directamente de eso: la burla se ve, la crueldad oportunista se nota, y no tiene la última palabra.