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Éxodo 31
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Éxodo 31Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y HABLÓ Jehová a Moisés, diciendo:

2Mira, yo he llamado por su nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;

3Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,

4Para inventar diseños, para trabajar en oro, y en plata, y en metal,

5Y en artificio de piedras para engastar las, y en artificio de madera; para obrar en toda suerte de labor.

6Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado:

7El tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, y la cubierta que está sobre ella, y todos los vasos del tabernáculo;

8Y la mesa y sus vasos, y el candelero limpio y todos sus vasos, y el altar del perfume;

9Y el altar del holocausto y todos sus vasos, y la fuente y su basa;

10Y los vestidos del servicio, y las santas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para que ejerzan el sacerdocio;

11Y el aceite de la unción, y el perfume aromático para el santuario: harán conforme a todo lo que te he mandado.

12Habló además Jehová a Moisés, diciendo:

13Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

14Así que guardaréis el sábado, porque santo es a vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos.

15Seis días se hará obra, mas el día séptimo es sábado de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente.

16Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por pacto perpetuo:

17Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó.

18Y dio a Moisés, como acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Sobre Éxodo 31

¿Qué pasa aquí?

Dios nombra a Bezaleel, de la tribu de Judá, lleno del espíritu de Dios en sabiduría, inteligencia y ciencia, como maestro artesano del tabernáculo. Aholiab, de la tribu de Dan, es su compañero. Todos los artesanos necesarios para construir lo que Dios ha mandado reciben sabiduría para la obra. Luego Dios entrega a Moisés las dos tablas de piedra, escritas con el dedo de Dios. Antes de entregarlas, Dios repite la ley del sábado con una gravedad poco común: quien trabaje en sábado morirá. Es una señal perpetua entre Dios e Israel.

¿La idea principal?

El espíritu de Dios que llena a Bezaleel para el trabajo artesanal es el mismo espíritu presente en la creación, y hacer cosas bellas al servicio de la casa de Dios es una forma legítima de vocación.

Una línea para recordar

3: "Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio," La primera persona de la Escritura de quien se dice expresamente que está llena del espíritu de Dios es un artesano.

El contexto

Sinaí, las últimas instrucciones antes de que Moisés baje con las tablas. Elegir a los artesanos por nombre y tribu es una necesidad práctica: alguien tiene que construir esto de verdad. Las dos tablas, escritas por el dedo de Dios, son la forma física de la alianza. Moisés lleva cuarenta días y cuarenta noches en el monte. Abajo, en el campamento, algo ya ha salido mal.

¿Quién aparece?

Bezaleel, hijo de Uri, de Judá, aparece con nombre, linaje y dones como maestro artesano; Aholiab, hijo de Ahisamac, de Dan, lo ayuda con su pericia en tejido y grabado; las tablas de piedra se entregan a Moisés al cerrar el capítulo.

Por qué importa

Llamar a los artesanos por su nombre tiene peso teológico: la obra más detallada de la Torá depende de artesanos concretos, con nombre, que reciben el espíritu para su trabajo. Es la base de la teología cristiana de la vocación, según la cual el trabajo común y especializado puede estar lleno del espíritu. La repetición del sábado al final del capítulo está colocada a propósito para explicar que la construcción del tabernáculo, aunque Dios la mande, no anula la observancia del sábado.

Para cuando sientes...

Para cuando te preguntas si el trabajo técnico, minucioso y especializado que haces tiene algo de espiritual. Bezaleel está lleno del espíritu de Dios para la metalurgia, la carpintería y el diseño textil. Eso es lo que dice este capítulo.