Éxodo 3Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y APACENTANDO Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto, y vino a Horeb, monte de Dios.
2Y apareciósele el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
3Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.
4Y viendo Jehová que iba a ver, llamólo Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡ Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.
5Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
6Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.
7Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias:
8Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del Cananeo, del Heteo, del Amorreo, del Ferezeo, del Heveo, y del Jebuseo.
9El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen.
10Ven por tanto ahora, y enviarte he a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.
11Entonces Moisés respondió a Dios: ¿ Quién soy yo, para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
12le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que hubieres sacado este pueblo de Egipto, serviréis a Dios sobre este monte.
13Y dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntaren: ¿ Cuál es su nombre? ¿ qué les responderé?
14Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.
15Y dijo más Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos.
16Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció, diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto;
17Y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del Cananeo, y del Heteo, y del Amorreo, y del Ferezeo, y del Heveo, y del Jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.
18Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado; por tanto nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios.
19Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte.
20Empero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir.
21Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los Egipcios, para que cuando os partiereis, no salgáis vacíos:
22Sino que demandará cada mujer a su vecina y a su huéspeda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos: los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.
Sobre Éxodo 3
¿Qué pasa aquí?
Moisés, ahora pastor en Madián que apacienta las ovejas de Jetro, las lleva hasta Horeb y ve una zarza que arde sin consumirse. Dios habla desde la llama, se identifica como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, anuncia que ha visto el sufrimiento de Israel y encarga a Moisés enfrentarse a Faraón y sacar al pueblo. Moisés pregunta el nombre de Dios y recibe la respuesta: YO SOY EL QUE SOY. Recibe instrucciones, junto con el aviso de que Egipto no dejará ir a Israel con facilidad.
¿La idea principal?
Al revelarse como "YO SOY", Dios replantea toda suposición humana sobre el poder: el Dios que existe en sus propios términos no necesita permiso de Faraón.
Una línea para recordar
14: "Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY." Un nombre tan fundamental para la teología judía y cristiana que Jesús reclamará más tarde ese mismo título siete veces en el evangelio de Juan.
El contexto
El borde occidental de la península del Sinaí, hacia el 1406 a. C. Moisés lleva cuarenta años en Madián, formando una familia, pastoreando cabras y ovejas por terrenos altos y pedregosos. Horeb, llamado también Sinaí, es un monte de granito en una tierra de calor y piedra. Los pastores conocen cada señal del camino. Una zarza que arde sin dejar ceniza es imposible en este terreno, y Moisés lo sabe.
¿Quién aparece?
Moisés apacienta rebaños lejos de Egipto, un fugitivo convertido en pastor; Dios habla como el ángel de Jehová desde la llama, y luego con su propia voz; Jetro no se nombra aquí, pero su rebaño enmarca la vida diaria de Moisés; Abraham, Isaac y Jacob son invocados como la cadena del pacto que Dios no romperá.
Por qué importa
La zarza ardiente es probablemente la escena más densa en teología de toda la Torá. El nombre de Dios, YO SOY, sostiene tanto la teología judía de la existencia divina como la cristología cristiana. La escena del llamamiento sigue el patrón clásico de los relatos bíblicos de vocación: aparición, palabra, objeción, seguridad, señal.
Para cuando sientes...
Para cuando te sientes descalificado por tus fracasos pasados y estás seguro de que la tarea difícil debería quedar en manos de alguien más preparado que tú. Moisés protesta, y la respuesta de Dios no es revisar sus credenciales sino prometerle su presencia.