Éxodo 13Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y JEHOVÁ habló a Moisés, diciendo:
2Santifícame todo primogénito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales: mío es.
3Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de aqueste día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre; pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte: por tanto, no comeréis leudado.
4Vosotros salís hoy en el mes de Abib.
5Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, y del Heteo, y del Amorreo, y del Hebeo, y del Jebuseo, la cual juró a tus padres que te daría, tierra que destila leche y miel, harás este servicio en aqueste mes.
6Siete días comerás por leudar, y el séptimo día será fiesta a Jehová.
7Por los siete días se comerán los panes sin levadura; y no se verá contigo leudado, ni levadura en todo tu término.
8Y contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Hácese esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto.
9Y serte ha como una señal sobre tu mano, y como una memoria delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto.
10tú guardarás este rito en su tiempo de año en año.
11Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la hubiere dado,
12Harás pasar a Jehová todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo que abriere la matriz de tus animales: los machos serán de Jehová.
13Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos.
14Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿ Qué es esto? decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre;
15Y endureciéndose Faraón en no dejarnos ir, Jehová mató en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico a Jehová todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos.
16Serte ha, pues, como una señal sobre tu mano, y por una memoria delante de tus ojos; ya que Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte.
17Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los Filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Que quizá no se arrepienta el pueblo cuando vieren la guerra, y se vuelvan a Egipto:
18Mas hizo Dios al pueblo que rodease por el camino del desierto del mar Bermejo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados.
19Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.
20Y partidos de Sucot, asentaron campo en Etam, a la entrada del desierto.
21Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en una columna de fuego para alumbrarles; a fin de que anduviesen de día y de noche.
22Nunca se partió de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
Sobre Éxodo 13
¿Qué pasa aquí?
Moisés instruye a Israel sobre la consagración a Dios de los primogénitos varones, de hombres y de animales, en memoria de que Dios perdonó a los primogénitos de Israel cuando murieron los de Egipto. Siguen las instrucciones para la fiesta de los panes sin levadura. Estas observancias han de ser una señal "sobre tu mano" y "entre tus ojos", para que los padres puedan explicar a sus hijos lo que Dios hizo. Israel sale de Egipto por el camino del desierto y no por el camino de la costa. Dios los guía en una columna de nube de día y de fuego de noche.
¿La idea principal?
La memoria queda grabada en el cuerpo: la mano, la frente, el pan sin levadura, el primogénito del ganado. La liberación de Israel no ha de ser una historia que se lee, sino una práctica que se vive.
Una línea para recordar
21: "Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en una columna de fuego para alumbrarles; a fin de que anduviesen de día y de noche." Dios mismo marca el camino, y su provisión es continua, no ocasional.
El contexto
El camino hacia el oriente desde Ramesés, rumbo al norte del Sinaí. El camino costero de los filisteos es más corto y transitado, pero pasa por guarniciones militares egipcias. Dios los desvía hacia el sureste, por el desierto. Llevar los huesos de José es un acto deliberado de identidad. No estás empezando de cero; estás continuando una historia muy antigua.
¿Quién aparece?
Moisés pronuncia todas las instrucciones; Dios es quien actúa detrás de cada ordenanza; Israel avanza como un solo cuerpo; los huesos de José viajan con ellos, cumpliendo el juramento hecho en su lecho de muerte en Génesis 50.
Por qué importa
Atar las palabras al cuerpo, a la mano y a la frente, se convierte en la base de la práctica judía de usar tefilín durante la oración. La columna de nube y de fuego es una de las imágenes más perdurables de la Biblia sobre la presencia y la guía de Dios. Los primeros escritores cristianos vieron en la nube una prefiguración del Espíritu en Pentecostés.
Para cuando sientes...
Para cuando acabas de atravesar algo enorme y ahora el camino que tienes por delante es desconocido, y necesitas saber que alguien que de verdad ha pasado por cosas peores conoce el camino. La columna se mueve. Tú la sigues.