Deuteronomio 33Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ESTA es la bendición con la cual bendijo Moisés varón de Dios a los hijos de Israel, antes que muriese.
2Y dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció del monte de Parán, y vino con diez mil santos: a su diestra la ley de fuego para ellos.
3Aun amó los pueblos; todos sus santos en tu mano: ellos también se llegaron a tus pies: recibieron de tus dichos.
4Ley nos mandó Moisés, heredad a la congregación de Jacob.
5Y fue rey en Jesurún, cuando se congregaron las cabezas del pueblo con las tribus de Israel.
6Viva Rubén, y no muera; y sean sus varones en número.
7Y esta bendición para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, y llévalo a su pueblo; sus manos le basten, y tú seas ayuda contra sus enemigos.
8Y a Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim, con tu buen varón, al cual tentaste en Masa, y le hiciste reñir en las aguas de la rencilla;
9El que dijo a su padre y a su madre: Nunca los vi: ni conoció a sus hermanos, ni conoció a sus hijos: por lo cual ellos guardarán tus palabras, y observarán tu pacto.
10Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, y tu ley a Israel; pondrán el perfume delante de ti, y el holocausto sobre tu altar.
11Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, y recibe con agrado la obra de sus manos: hiere los lomos de sus enemigos, y de los que le aborrecieren; para que nunca se levanten.
12Y a Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; cubrirálo siempre, y entre sus hombros morará.
13Y a José dijo: Bendita de Jehová su tierra, por los regalos de los cielos, por el rocío, y por el abismo que abajo yace,
14Y por los regalados frutos del sol, y por los regalos de las influencias de las lunas,
15Y por la cumbre de los montes antiguos, y por los regalos de los collados eternos,
16Y por los regalos de la tierra y su plenitud; y la gracia del que habitó en la zarza venga sobre la cabeza de José, y sobre la mollera del apartado de sus hermanos.
17El es aventajado como el primogénito de su toro, y sus cuernos, cuernos de unicornio: con ellos acorneará los pueblos juntos hasta los fines de la tierra: y estos son los diez millares de Efraín, y estos los millares de Manasés.
18Y a Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres: y tú, Isacar, en tus tiendas.
19Llamarán los pueblos al monte; allí sacrificarán sacrificios de justicia: por lo cual chuparán la abundancia de los mares, y los tesoros escondidos de la arena.
20Y a Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar a Gad: como león habitará, y arrebatará brazo y testa.
21Y él se ha provisto de la parte primera, porque allí una porción del legislador fuéle reservada, y vino en la delantera del pueblo; la justicia de Jehová ejecutará, y sus juicios con Israel.
22Y a Dan dijo: Dan, cachorro de león: saltará desde Basán.
23Y a Neftalí dijo: Neftalí, saciado de benevolencia, y lleno de la bendición de Jehová, posee el occidente y el mediodía.
24Y a Aser dijo: Bendito Aser en hijos: agradable será a sus hermanos, y mojará en aceite su pie.
25Hierro y metal tu calzado, y como tus días tu fortaleza.
26No hay como el Dios de Jesurún, montado sobre los cielos para tu ayuda, y sobre las nubes con su grandeza.
27El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos; él echará de delante de ti al enemigo, y dirá: Destruye.
28E Israel, fuente de Jacob, habitará confiado solo en tierra de grano y de vino: también sus cielos destilarán rocío.
29Bienaventurado tú, oh Israel, ¿ quién como tú, pueblo salvo por Jehová, escudo de tu socorro, y espada de tu excelencia? Así que tus enemigos serán humillados, y tú hollarás sobre sus alturas.
Sobre Deuteronomio 33
¿Qué pasa aquí?
Antes de morir, Moisés bendice una por una a las doce tribus de Israel, siguiendo la tradición de la bendición de Jacob en Génesis 49. Cada tribu recibe una bendición distinta, desde la petición de ayuda militar para Judá hasta el llamado sacerdotal de Leví y la abundancia agrícola de José. El capítulo termina con un himno: no hay nadie como el Dios de Israel, que cabalga sobre los cielos para ayudarlos, ni pueblo como Israel, salvado por él, cuyos enemigos serán aplastados.
¿La idea principal?
Moisés bendice a cada tribu con el detalle de un padre que conoce a cada hijo, y cierra con la afirmación más grande de su vida: el Dios que pelea por Israel es incomparable, y el pueblo por el que pelea está seguro.
Una línea para recordar
27: "El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos; él echará de delante de ti al enemigo, y dirá: Destruye." Uno de los versículos de consuelo más queridos de la Biblia: los brazos están debajo de ti, no exigiéndote más de lo que puedes cargar.
El contexto
Los campos de Moab, 1406 a. C. Moisés recorre las tribus nombre por nombre: Rubén, Judá, Leví, Benjamín, José. Está ante el pueblo que ha guiado durante cuarenta años, los hijos de los hijos de quienes sacó de Egipto. No cierra con una advertencia, sino con una bendición.
¿Quién aparece?
Moisés, bendiciendo. Las doce tribus: Rubén, Judá, Leví, Benjamín, José con Efraín y Manasés, Zabulón, Isacar, Gad, Dan, Neftalí y Aser. Simeón brilla por su ausencia. Dios, cuyos atributos cierran el capítulo.
Por qué importa
Las bendiciones tribales sirvieron como texto fundacional de la identidad y el territorio de cada tribu. Comparar las bendiciones de Moisés con las de Jacob en Génesis 49 muestra cómo evolucionaron los retratos de las tribus a lo largo de los siglos. El himno final se convirtió en fuente para salmos de alabanza y es una de las piezas de poesía hebrea más antiguas del canon.
Para cuando sientes...
Para cuando te sientes sin apoyo, como si no hubiera suelo bajo tus pies. Los brazos eternos están debajo de ti: la imagen es la de ser sostenido desde abajo, no empujado desde arriba.