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Deuteronomio 30
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Deuteronomio 30Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y SERÁ que, cuando te sobrevinieren todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y volvieres a tu corazón en medio de todas las gentes a las cuales Jehová tu Dios te hubiere echado,

2Y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,

3Jehová también volverá tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y tornará a recogerte de todos los pueblos a los cuales te hubiere esparcido Jehová tu Dios.

4de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará:

5Y volverte ha Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y la poseerás; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres.

6Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu simiente, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que tú vivas.

7Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron.

8Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos sus mandamientos, que yo te intimo hoy.

9Y hacerte ha Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien: porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres;

10Cuando oyeres la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

11Porque este mandamiento que yo te intimo hoy, no te es encubierto, ni está lejos:

12No está en el cielo, para que digas: ¿ Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo representará, para que lo cumplamos?

13Ni está de la otra parte de la mar, para que digas: ¿ Quién pasará por nosotros la mar, para que nos lo traiga y nos lo represente, a fin de que lo cumplamos?

14Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

15Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal:

16Porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para poseerla.

17Mas si tu corazón se apartare, y no oyeres, y fueres incitado, y te inclinares a dioses ajenos, y los sirvieres;

18Protéstoos hoy que de cierto pereceréis: no tendréis largos días sobre la tierra, para ir a la cual pasas el Jordán para poseerla.

19A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente:

20Que ames a Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues a él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les había de dar.

Sobre Deuteronomio 30

¿Qué pasa aquí?

Moisés hace una promesa asombrosa: incluso en el destierro, después de que hayan caído todas las maldiciones, si el pueblo se vuelve a Dios con todo el corazón, Dios lo restaurará, lo reunirá de dondequiera que haya sido esparcido y circuncidará su corazón para que pueda amarlo por completo. Luego pone delante de ellos la elección: la vida y el bien, la muerte y el mal. El mandamiento no está escondido ni lejos; está en su boca y en su corazón. Escoge la vida.

¿La idea principal?

La restauración después del fracaso siempre está disponible, la puerta de regreso nunca está cerrada con llave, y la última palabra del pacto no es el juicio, sino la posibilidad de volver.

Una línea para recordar

19: "A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente:" La invitación más directa del libro: la elección es real, lo que está en juego está declarado y la recomendación es explícita.

El contexto

Los campos de Moab, 1406 a. C. Moisés acaba de describir con detalle la destrucción nacional. Ahora describe la restauración nacional en términos igual de claros. La elección se pone hoy delante de esta generación, pero Moisés escribe como si también le hablara a cada desterrado que un día leerá estas palabras desde un país extranjero.

¿Quién aparece?

Moisés, haciendo su llamado final. Israel, el pueblo al que se dirige. Dios, que realiza la circuncisión del corazón y reúne a los dispersos. Los antepasados Abraham, Isaac y Jacob, como fundamento de la promesa.

Por qué importa

La promesa de la circuncisión del corazón en el versículo 6 resuena en el pasaje del nuevo pacto de Jeremías y en la teología del Espíritu de Pablo. El capítulo es notable por su optimismo: está colocado después de las maldiciones más aterradoras de la Biblia como contrapeso, insistiendo en que incluso el peor desenlace no es permanente.

Para cuando sientes...

Para cuando sientes que has ido demasiado lejos para volver. El capítulo viene después de las maldiciones del capítulo 28, no antes, y dice: nada de eso es el final de la historia. Vuelve, y serás hallado.