Deuteronomio 10Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1EN aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera:
2Y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste; y las pondrás en el arca.
3E hice un arca de madera de Sitim, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.
4Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, las diez palabras que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y diómelas Jehová.
5Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.
6Después partieron los hijos de Israel de Beerot-bene-jacaam a Moserá: allí murió Aarón, y allí fue sepultado; y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo Eleazar.
7De allí partieron a Gudgod, y de Gudgod a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.
8En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví, para que llevase el arca del pacto de Jehová, para que estuviese delante de Jehová para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy.
9Por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos: Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.)
10Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová me oyó también esta vez, y no quiso Jehová destruirte.
11Y díjome Jehová: Levántate, anda, para que partas delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres les había de dar.
12Ahora pues, Israel, ¿ qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma;
13Que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que hayas bien?
14He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos: la tierra, y todas las cosas que hay en ella.
15Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su simiente después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.
16Circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.
17Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso, y terrible, que no acepta persona, ni toma cohecho;
18Que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido.
19Amaréis pues al extranjero: porque extranjeros fuisteis vosotros en tierra de Egipto.
20A Jehová tu Dios temerás, a él servirás, a él te allegarás, y por su nombre jurarás.
21El es tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas grandes y terribles cosas que tus ojos han visto.
22Con setenta almas descendieron tus padres a Egipto; y ahora Jehová te ha hecho como las estrellas del cielo en multitud.
Sobre Deuteronomio 10
¿Qué pasa aquí?
Moisés describe el segundo par de tablas de piedra, el arca construida para guardarlas y el sacerdocio levítico establecido para cuidarla. La muerte de Aarón en Mosera se menciona brevemente. Luego Moisés pasa a una descripción elevada de lo que Dios pide: circunciden su corazón, teman y amen a Dios, cuiden del huérfano y de la viuda, amen al extranjero porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. Dios es Señor de señores y no acepta sobornos.
¿La idea principal?
Después de la catástrofe del becerro de oro y la misericordia de las segundas tablas, lo esencial de lo que Dios pide es esto: amarlo, temerlo y dejar que ese amor fluya hacia los vulnerables.
Una línea para recordar
12: "Ahora pues, Israel, ¿ qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma;" Toda la ley resumida en una sola pregunta retórica.
El contexto
Moisés acaba de describir cómo Dios labró tablas nuevas después de que Israel destruyó las primeras. El gesto fue enorme: una segunda oportunidad grabada en piedra. Ahora pregunta cuál es la respuesta adecuada a esa clase de misericordia, y la respuesta no es una ceremonia, sino una orientación particular del corazón.
¿Quién aparece?
Moisés, predicando. Aarón, que murió en Mosera, mencionado brevemente. Los levitas, designados para llevar el arca y servir como sacerdotes. El extranjero, el huérfano y la viuda, nombrados como aquellos a quienes Dios defiende de manera especial.
Por qué importa
El versículo 12 se convirtió en punto de referencia para los profetas posteriores, en particular Miqueas 6:8. El vínculo entre el amor a Dios y el cuidado de los vulnerables no es una novedad del Nuevo Testamento, sino que está incorporado directamente en el pacto original. Deuteronomio hace inseparables la justicia social y la teología.
Para cuando sientes...
Para cuando la religión parece haberse vuelto abstracta o una actuación. El capítulo devuelve todo a la afirmación más clara posible: teme, ama, sirve y cuida de quienes no tienen a nadie más.