Apocalipsis 5Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y VI en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos.
2Y vi un fuerte ángel predicando en alta voz: ¿ Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos?
3Y ninguno podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo.
4Y yo lloraba mucho, porque no había sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.
5Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos.
6Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra.
7Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono.
8Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos:
9Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;
10Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
11Y miré, y oí voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los animales, y de los ancianos; y la multitud de ellos era millones de millones,
12Que decían en alta voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza.
13Y oí a toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás.
14Y los cuatro animales decían: Amén. Y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros, y adoraron al que vive para siempre jamás.
Sobre Apocalipsis 5
¿Qué pasa aquí?
Un libro sellado con siete sellos está en la mano derecha de Dios, y nadie en toda la creación puede abrirlo. Juan llora. Un anciano le dice que el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrirlo. Juan se vuelve y no ve un león, sino un Cordero en pie, como inmolado. El Cordero toma el libro y toda la sala del trono estalla en adoración, y luego cada criatura del cielo, de la tierra y del mar añade su voz. El cántico declara digno al Cordero porque con su sangre ha comprado gente de toda nación.
¿La idea principal?
El que abre el libro sellado de la historia no es el más poderoso en el sentido convencional, sino el que fue inmolado: la autoridad del Cordero viene por el sacrificio, no por la conquista.
Una línea para recordar
12: "Que decían en alta voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza." El coro de la sala del trono no celebra una victoria militar, sino una ejecución que se convirtió en la base de la autoridad sobre toda la creación.
El contexto
La escena crece como un concierto que llega a su sonido pleno: primero los cuatro seres y los ancianos, luego los millares de ángeles, luego cada criatura de toda la creación que se une. El Cordero está en medio del trono. La imagen del animal inmolado que está de pie lleva la lógica imposible de la resurrección al corazón de la adoración celestial.
¿Quién aparece?
El Cordero, en pie como inmolado, con siete cuernos y siete ojos que representan la plenitud de poder y conocimiento; los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos con arpas y copas de incienso, identificadas como las oraciones de los santos; millones de millones de ángeles; cada criatura en todas partes.
Por qué importa
El libro probablemente representa el plan o los propósitos de Dios para la historia y el juicio. Que el Cordero tenga siete cuernos y siete ojos indica que el poder y la omnisciencia pertenecen al crucificado. Las oraciones de los santos guardadas en copas de oro unen la liturgia cósmica del cielo con las oraciones comunes de gente común en iglesias bajo presión romana.
Para cuando sientes...
Para cuando todo parece cerrado, sellado e inamovible. Juan llora porque no se halla a nadie digno, y entonces aparece una criatura que parece haber sobrevivido apenas a algo terrible y procede a abrirlo todo.