Apocalipsis 19Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro.
2Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado a la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.
3Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás.
4Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron a Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.
5Y salió una voz del trono, que decía: Load a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.
6Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
7Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.
8Y le fue dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.
9Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
10Y yo me eché a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
11Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.
12Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.
13Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
14Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.
15Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.
16Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
17Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo a todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos a la cena del gran Dios,
18Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes.
19Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.
20Y la bestia fue presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado a los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.
21Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.
Sobre Apocalipsis 19
¿Qué pasa aquí?
El cielo estalla en Aleluya al declararse justo el juicio de Dios sobre la gran ramera. Los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes adoran. Una voz llama a todos los siervos de Dios a alabar. La multitud ruge como truenos: han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado con lino fino, que son las acciones justas de los santos. A Juan se le dice que escriba la bienaventuranza de los llamados a la cena de las bodas. Luego se abre el cielo: un jinete en un caballo blanco, Fiel y Verdadero, con ojos como llama de fuego, muchas coronas, vestido de una ropa teñida en sangre, llamado el Verbo de Dios. Los ejércitos del cielo lo siguen. La bestia y el falso profeta son apresados y lanzados al lago de fuego. Los demás son muertos.
¿La idea principal?
La celebración por la caída de Babilonia desemboca directamente en las bodas del Cordero y luego en el jinete que viene en el caballo blanco: justicia, gozo y juicio no son tres hechos separados, sino un solo movimiento.
Una línea para recordar
16: "Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES." El jinete llamado Fiel y Verdadero lleva en el muslo un nombre que zanja toda pregunta sobre quién tiene la autoridad final sobre cada reino que alguna vez la ha reclamado.
El contexto
Los ejércitos del cielo, en caballos blancos y vestidos de lino fino, siguen al jinete pero no pelean. La espada sale de su boca, no de las manos de ellos, y continúa la imagen del Verbo de Dios como el arma. Las aves que se reúnen para la cena de Dios crean una imagen grotesca: dan vueltas en lo alto antes de la batalla, convocadas de antemano, un cumplimiento oscuro de la profecía de Ezequiel 39 sobre las aves que se sacian de los caídos.
¿Quién aparece?
La gran multitud del cielo que canta Aleluya; la esposa del Cordero, cuyo lino fino son las acciones justas de los santos; el jinete llamado Fiel y Verdadero y el Verbo de Dios; la bestia y el falso profeta, apresados y lanzados al lago de fuego; las aves llamadas a la gran cena de Dios.
Por qué importa
El contraste entre las dos cenas de este capítulo es deliberado y sombrío: la cena de las bodas del Cordero para la esposa, y la cena del gran Dios, a la que se invita a las aves a comer carne de reyes y capitanes. Una mesa es un banquete de bodas; la otra, un campo de batalla. La ropa del jinete está teñida en sangre antes de cualquier batalla, lo que sugiere la sangre de la cruz y no la sangre de los enemigos.
Para cuando sientes...
Para cuando necesitas saber que la alegría no es prematura. Los aleluyas de este capítulo no son ilusiones, sino la respuesta de quienes han visto todo el arco de la visión y ahora nombran lo que ven. Las bodas del Cordero, anticipadas durante tanto tiempo en imágenes repartidas por todo el libro, han llegado.