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2 Samuel 20
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2 Samuel 20Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ACAECIÓ estar allí un hombre perverso que se llamaba Seba, hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la corneta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad en el hijo de Isaí: Israel, ¡ cada uno a sus estancias!

2Así se fueron de en pos de David todos los hombres de Israel, y seguían a Seba hijo de Bicri: mas los de Judá fueron adheridos a su rey, desde el Jordán hasta Jerusalem.

3Y luego que llegó David a su casa en Jerusalem, tomó el rey las diez mujeres concubinas que había dejado para guardar la casa, y púsolas en una casa en guarda, y dióles de comer: pero nunca más entró a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron en viudez de por vida.

4Después dijo el rey a Amasa: Júntame los varones de Judá para dentro de tres días, y hállate tú aquí presente.

5Fue pues Amasa a juntar a Judá; pero detúvose más del tiempo que le había sido señalado.

6Y dijo David a Abisai: Seba hijo de Bicri nos hará ahora más mal que Absalom: toma pues tú los siervos de tu señor, y ve tras él, no sea que halle las ciudades fortificadas, y se nos vaya de delante.

7Entonces salieron en pos de él los hombres de Joab, y los Cereteos y Peleteos, y todos los valientes: salieron de Jerusalem para ir tras Seba hijo de Bicri.

8Y estando ellos cerca de la grande peña que está en Gabaón, salióles Amasa al encuentro. Ahora bien, la vestidura que Joab tenía sobrepuesta estábale ceñida, y sobre ella el cinto de una daga pegada a sus lomos en su vaina, de la que así como él avanzó, cayóse aquella.

9Entonces Joab dijo a Amasa: ¿Tienes paz, hermano mío? Y tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo.

10Y como Amasa no se cuidó de la daga que Joab en la mano tenía, hirióle este con ella en la quinta costilla, y derramó sus entrañas por tierra, y cayó muerto sin darle segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai fueron en seguimiento de Seba hijo de Bicri.

11Y uno de los criados de Joab se paró junto a él, diciendo: Cualquiera que amare a Joab y a David vaya en pos de Joab.

12Y Amasa se había revolcado en la sangre en mitad del camino: y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó a Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura, porque veía que todos los que venían se paraban junto a él.

13que fue apartado del camino, pasaron todos los que seguían a Joab, para ir tras Seba hijo de Bicri.

14Y él pasó por todas las tribus de Israel hasta Abel y Bet-maaca y todo Barim: y juntáronse, y siguiéronlo también.

15Y vinieron y cercáronlo en Abel de Bet-maaca, y pusieron baluarte contra la ciudad; y puesto que fue al muro, todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla.

16Entonces una mujer sabia dio voces en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ruégoos que digáis a Joab se llegue a acá, para que yo hable con él.

17Y como él se acercó a ella, dijo la mujer: ¿ Eres tú Joab? Y él respondió: Yo soy. Y ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y él respondió: Oigo.

18Entonces tornó ella a hablar, diciendo: Antiguamente solían hablar, diciendo: Quien preguntare, pregunte en Abel: y así concluían.

19Yo soy de las pacíficas y fieles de Israel: y tú procuras destruir una ciudad que es madre de Israel: ¿ por qué destruyes la heredad de Jehová?

20Y Joab respondió, diciendo: Nunca tal, nunca tal me acontezca, que yo destruya ni deshaga.

21La cosa no es así: mas un hombre del monte de Efraín, que se llama Seba hijo de Bicri, ha levantado su mano contra el rey David: entregad a ese solamente, y me iré de la ciudad. Y la mujer dijo a Joab: He aquí su cabeza te será echada desde el muro.

22La mujer fue luego a todo el pueblo con su sabiduría; y ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri, y echáronla a Joab. Y él tocó la corneta, y esparciéronse de la ciudad, cada uno a su estancia. Y Joab se volvió al rey a Jerusalem.

23Así quedó Joab sobre todo el ejército de Israel; y Benaía hijo de Joiada sobre los Cereteos y Peleteos;

24Y Adoram sobre los tributos; y Josafat hijo de Ahilud, el canciller;

25Y Seba, escriba; y Sadoc y Abiatar, sacerdotes; e Ira Jaireo fue un jefe principal cerca de David.

26(20-25) e Ira Jaireo fue un jefe principal cerca de David.

Sobre 2 Samuel 20

¿Qué pasa aquí?

Un benjamita llamado Seba hijo de Bicri aparta a Israel de David justo después de la restauración. David vuelve a Jerusalén y recluye por el resto de sus vidas a sus diez concubinas, que habían sido violadas por Absalom. Ordena a Amasa reunir al ejército de Judá en tres días; Amasa se retrasa. Joab apuñala a Amasa en el vientre so pretexto de un saludo amistoso. La rebelión de Seba termina cuando una mujer sabia de Abel-bet-maaca negocia con Joab arrojar la cabeza de Seba por encima del muro en lugar de dejar que la ciudad sea destruida.

¿La idea principal?

El reino restaurado vuelve a fracturarse de inmediato. Joab mata a otro rival y una mujer sabia salva su ciudad entregando la cabeza del rebelde.

Una línea para recordar

16: "Entonces una mujer sabia dio voces en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ruégoos que digáis a Joab se llegue a acá, para que yo hable con él." Una mujer sin nombre detiene a un ejército con su voz y salva miles de vidas.

El contexto

Hacia el año 979 a.C., el mismo año de la rebelión de Absalom. Abel-bet-maaca estaba en el extremo norte de Israel, cerca de las fuentes del Jordán. Seba había huido allí y la ciudad estaba sitiada. La referencia de la mujer a la ciudad como madre en Israel, un lugar famoso por su sabiduría y su ley asentada, es o bien registro histórico o bien adulación estratégica. De cualquier modo, funciona.

¿Quién aparece?

Seba hijo de Bicri, cuyo único toque de trompeta casi vuelve a romper el reino; Joab, que asesina a Amasa y persigue a Seba; Amasa, el general recién nombrado por David, muerto antes de poder dirigir su primera campaña; la mujer sabia de Abel-bet-maaca, el centro moral del capítulo.

Por qué importa

La mujer sabia de Abel-bet-maaca negocia con el general en jefe del ejército real, invoca la tradición de la ciudad como 'madre en Israel' y entrega la cabeza del rebelde. No tiene nombre; su ciudad sobrevive. El contraste con el manejo de David respecto a Absalom y con el manejo de Joab respecto a todo es marcado: ella logra en una conversación lo que a otros les costó semanas de guerra resolver.

Para cuando sientes...

Para cuando alguien en plena crisis hace la pregunta correcta y la oferta correcta antes de que la violencia sea irreversible. Ella le habla a Joab a través del muro de la ciudad y él escucha.