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2 Crónicas 4
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2 Crónicas 4Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1HIZO además un altar de bronce de veinte codos de longitud, y veinte codos de anchura, y diez codos de altura.

2También hizo un mar de fundición, el cual tenía diez codos del un borde al otro, enteramente redondo: su altura era de cinco codos, y una línea de treinta codos lo ceñía alrededor.

3Y debajo de él había figuras de bueyes que lo circundaban, diez en cada codo todo alrededor: eran dos órdenes de bueyes fundidos juntamente con el mar.

4Y estaba asentado sobre doce bueyes, tres de los cuales miraban al septentrión, y tres al occidente, y tres al mediodía, y tres al oriente: y el mar asentaba sobre ellos, y todas sus traseras estaban a la parte de adentro.

5Y tenía de grueso un palmo, y el borde era de la hechura del borde de un cáliz, o flor de lis. Y hacía tres mil batos.

6Hizo también diez fuentes, y puso cinco a la derecha y cinco a la izquierda, para lavar y limpiar en ellas la obra del holocausto; mas el mar era para lavarse los sacerdotes en él.

7Hizo asimismo diez candeleros de oro según su forma, los cuales puso en el templo, cinco a la derecha, y cinco a la izquierda.

8Además hizo diez mesas y púsolas en el templo, cinco a la derecha, y cinco a la izquierda: igualmente hizo cien tazones de oro.

9A más de esto hizo el atrio de los sacerdotes, y el gran atrio, y las portadas del atrio, y cubrió las puertas de ellas de bronce.

10Y asentó el mar al lado derecho hacia el oriente, enfrente del mediodía.

11Hizo también Hiram calderos, y palas, y tazones; y acabó Hiram la obra que hacía al rey Salomón para la casa de Dios;

12Dos columnas, y los cordones, los capiteles sobre las cabezas de las dos columnas, y dos redes para cubrir las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas;

13Cuatrocientas granadas en las dos redecillas, dos órdenes de granadas en cada redecilla, para que cubriesen las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas.

14Hizo también las basas, sobre las cuales asentó las fuentes;

15Un mar, y doce bueyes debajo de él;

16Y calderos, y palas, y garfios; y todos sus enseres hizo Hiram su padre al rey Salomón para la casa de Jehová, de metal purísimo.

17Y fundiólos el rey en los llanos del Jordán, en tierra arcillosa, entre Sucot y Seredat.

18Y Salomón hizo todos estos vasos en grande abundancia, porque no pudo ser hallado el peso del metal.

19Así hizo Salomón todos los vasos para la casa de Dios, y el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se ponían los panes de la proposición;

20Asimismo los candeleros y sus candilejas, de oro puro, para que las encendiesen delante del oratorio conforme a la costumbre.

21Y las flores, y las lamparillas, y las despabiladeras se hicieron de oro, de oro perfecto;

22También los platillos, y las jofainas, y las cucharas, y los incensarios, de oro puro. Cuanto a la entrada de la casa, sus puertas interiores para el lugar santísimo, y las puertas de la casa del templo, de oro.

Sobre 2 Crónicas 4

¿Qué pasa aquí?

Se catalogan en detalle los utensilios del templo: el altar de bronce, el mar de fundición apoyado sobre doce bueyes de bronce, diez fuentes sobre basas con ruedas, los candeleros de oro, las mesas para los panes de la proposición, los atrios y sus puertas de bronce. Hiram-abí termina cada pieza que Salomón encargó. El capítulo cierra diciendo que el bronce fue tan abundante que nunca se calculó su peso.

¿La idea principal?

La adoración necesita infraestructura, y el cuidado puesto en los utensilios del templo refleja la seriedad con que este pueblo se acerca a Dios.

Una línea para recordar

2: "También hizo un mar de fundición, el cual tenía diez codos del un borde al otro, enteramente redondo: su altura era de cinco codos, y una línea de treinta codos lo ceñía alrededor." Una oración, un enorme depósito de agua, y detrás de él: todo lo que necesita limpieza antes de acercarse a lo santo.

El contexto

Los doce bueyes bajo el mar probablemente representaban las doce tribus: toda la nación sosteniendo el depósito de la purificación. La artesanía de Tiro se nota en la obra de bronce, descrita como comparable a la mejor que produjo el mundo antiguo. No es una religión modesta de un rincón perdido, sino una cultura que invirtió sus mejores recursos en su casa de adoración.

¿Quién aparece?

Hiram-abí, el maestro artesano que ejecuta cada encargo; Salomón, cuya visión impulsa todo el proyecto.

Por qué importa

El mar de fundición, un enorme depósito circular de agua sostenido por doce bueyes de bronce, llegó a ser uno de los objetos más famosos del mundo antiguo. Textos posteriores de Reyes y Crónicas describen su destrucción durante la conquista babilónica, algo que los lectores posteriores al exilio sentirían en carne propia. Hasta los utensilios cargan el peso de lo perdido.

Para cuando sientes...

Para cuando estás atendiendo los detalles de algo importante y te preguntas si todo ese esfuerzo de verdad importa. Cada fuente y cada candelero de este capítulo es un argumento de que la manera en que te preparas para lo santo ya es una forma de devoción.