2 Crónicas 32Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1DESPUÉS de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib rey de los Asirios, entró en Judá, y asentó campo contra las ciudades fuertes, y determinó de entrar en ellas.
2Viendo pues Ezequías la venida de Senaquerib, y su aspecto de combatir a Jerusalem,
3Tuvo su consejo con sus príncipes y con sus valerosos, sobre cegar las fuentes de las aguas que estaban fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.
4Juntóse pues mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que derrama por en medio del territorio, diciendo: ¿ Por qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vinieren?
5Alentóse así Ezequías, y edificó todos los muros caídos, e hizo alzar las torres, y otro muro por de fuera: fortificó además a Milo en la ciudad de David, e hizo muchas espadas y paveses.
6Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo, e hízolos reunir así en la plaza de la puerta de la ciudad, y hablóles al corazón de ellos, diciendo:
7Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él.
8Con él es el brazo de carne, mas con nosotros Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezequías rey de Judá.
9Después de esto Senaquerib rey de los Asirios, estando él sobre Laquis y con él toda su potencia, envió sus siervos a Jerusalem, para decir a Ezequías rey de Judá, y a todos los de Judá que estaban en Jerusalem:
10Así ha dicho Senaquerib rey de los Asirios: ¿ En quién confiáis vosotros para estar cercados en Jerusalem?
11No os engaña Ezequías para entregaros a muerte, a hambre, y a sed, diciendo: Jehová nuestro Dios nos librará de la mano del rey de Asiria?
12No es Ezequías el que ha quitado sus altos y sus altares, y dijo a Judá y a Jerusalem: Delante de este solo altar adoraréis, y sobre él quemaréis perfume?
13No habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? ¿ Pudieron los dioses de las gentes de las tierras librar su tierra de mi mano?
14Qué dios hubo de todos los dioses de aquellas gentes que destruyeron mis padres, que pudiese salvar su pueblo de mis manos? ¿ Por qué podrá vuestro Dios libraros de mi mano?
15Ahora pues, no os engañe Ezequías, ni os persuada tal cosa, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, ¿ cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano?
16Y otras cosas hablaron sus siervos contra el Dios Jehová, y contra su siervo Ezequías.
17Además de esto escribió letras en que blasfemaba a Jehová el Dios de Israel, y hablaba contra él, diciendo: Como los dioses de las gentes de los países no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequías librará al suyo de mis manos.
18Y clamaron a gran voz en judaico al pueblo de Jerusalem que estaba en los muros, para espantarlos y ponerles temor, para tomar la ciudad.
19Y hablaron contra el Dios de Jerusalem, como contra los dioses de los pueblos de la tierra, obra de manos de hombres.
20Mas el rey Ezequías, y el profeta Isaías hijo de Amós, oraron por esto, y clamaron al cielo.
21Y Jehová envió un ángel, el cual hirió a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campo del rey de Asiria. Volvióse por tanto con vergüenza de rostro a su tierra; y entrando en el templo de su dios, allí lo mataron a cuchillo los que habían salido de sus entrañas.
22Así salvó Jehová a Ezequías y a los moradores de Jerusalem de las manos de Senaquerib rey de Asiria, y de las manos de todos: y preservólos de todas partes.
23Y muchos trajeron ofrenda a Jehová a Jerusalem, y a Ezequías rey de Judá, ricos dones; y fue muy grande delante de todas las gentes después de esto.
24En aquel tiempo Ezequías enfermó de muerte: y oró a Jehová, el cual le respondió, y dióle una señal.
25Mas Ezequías no pagó conforme al bien que le había sido hecho: antes se enalteció su corazón, y fue la ira contra él, y contra Judá y Jerusalem.
26Empero Ezequías, después de haberse engreído su corazón, se humilló, él y los moradores de Jerusalem; y no vino sobre ellos la ira de Jehová en los días de Ezequías.
27Y tuvo Ezequías riquezas y gloria mucha en gran manera; e hízose de tesoros de plata y oro, de piedras preciosas, de aromas, de escudos, y de todas alhajas de desear;
28Asimismo depósitos para las rentas del grano, del vino, y aceite; establos para toda suerte de bestias, y majadas para los ganados.
29Hízose también ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran copia; porque Dios le había dado mucha hacienda.
30Este Ezequías tapó los manaderos de las aguas de Gihón la de arriba, y encaminólas abajo al occidente de la ciudad de David. Y fue prosperado Ezequías en todo lo que hizo.
31lo de los embajadores de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él para saber del prodigio que había acaecido en aquella tierra, Dios lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.
32Lo demás de los hechos de Ezequías, y de sus misericordias, he aquí todo está escrito en la profecía de Isaías profeta, hijo de Amós, en el libro de los reyes de Judá y de Israel.
33Y durmió Ezequías con sus padres, y sepultáronlo en los más insignes sepulcros de los hijos de David, honrándole en su muerte todo Judá y los de Jerusalem: y reinó en su lugar Manasés su hijo.
Sobre 2 Crónicas 32
¿Qué pasa aquí?
Senaquerib de Asiria invade Judá. Ezequías prepara Jerusalén: tapa las fuentes de agua de fuera de la ciudad, repara los muros, fabrica armas y anima al pueblo diciendo que son más los que están con nosotros que con ellos. Los mensajeros de Senaquerib se burlan del Dios de Judá en hebreo para que el pueblo los oiga. Ezequías e Isaías oran. Dios envía un ángel que destruye al ejército asirio. Senaquerib vuelve a su tierra avergonzado y lo matan sus propios hijos. Ezequías también enferma, se recupera y es probado por los embajadores de Babilonia.
¿La idea principal?
Cuando la preparación militar y la confianza en Dios se combinan, la crisis se vuelve ocasión de testimonio: lo que le ocurre a Senaquerib se conoce en todas las naciones.
Una línea para recordar
7: "Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él." El discurso antes del asedio, y la teología que lleva dentro: la desproporción es real, pero invisible.
El contexto
Tapar las fuentes y cortar el arroyo que corría por la tierra es un detalle notable: Ezequías le niega el agua al ejército asirio antes de que empiece el asedio. El túnel de Siloé, descubierto por la arqueología y que todavía hoy se puede recorrer a pie en Jerusalén, puede ser parte de este mismo proyecto. La preparación de Ezequías es a la vez espiritual y de ingeniería.
¿Quién aparece?
Ezequías, cuya preparación y cuya oración son ambas parte de su fidelidad; Senaquerib, que se burla y es destruido; Isaías, que ora con Ezequías; el ángel enviado por Dios que desmantela el campamento asirio.
Por qué importa
El asedio asirio de Jerusalén es uno de los hechos mejor atestiguados de la historia bíblica. Los propios anales de Senaquerib describen el asedio y afirman haber encerrado a Ezequías como a un pájaro en una jaula. No afirma haber tomado Jerusalén. El cronista y el registro asirio cuentan dos lados de la misma historia desde puntos de vista distintos.
Para cuando sientes...
Para cuando el enemigo anuncia tu derrota en un idioma que todos entienden y la multitud está escuchando. Los mensajeros de Senaquerib hablan en hebreo precisamente para desmoralizar a la gente sobre los muros. La táctica es real y sigue vigente. La respuesta de Ezequías es llevarla directamente a Dios.