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2 Crónicas 21
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2 Crónicas 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1Y DURMIÓ Josafat con sus padres, y sepultáronlo con sus padres en la ciudad de David. Y reinó en su lugar Joram su hijo.

2Este tuvo hermanos, hijos de Josafat, a Azarías, Jehiel, Zacarías, Azarías, Micael, y Sefatías. Todos estos fueron hijos de Josafat rey de Israel.

3Y su padre les había dado muchos dones de oro y de plata, y cosas preciosas, y ciudades fuertes en Judá; mas había dado el reino a Joram, porque él era el primogénito.

4Fue pues elevado Joram al reino de su padre; y luego que se hizo fuerte, mató a cuchillo a todos sus hermanos, y asimismo algunos de los príncipes de Israel.

5Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó ocho años en Jerusalem.

6Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab; porque tenía por mujer la hija de Acab, e hizo lo malo en ojos de Jehová.

7Mas Jehová no quiso destruir la casa de David, a causa de la alianza que con David había hecho, y porque le había dicho que le daría lámpara a él y a sus hijos perpetuamente.

8En los días de este se rebeló la Idumea, para no estar bajo el poder de Judá, y pusieron rey sobre sí.

9Entonces pasó Joram con sus príncipes, y consigo todos sus carros; y levantóse de noche, e hirió a los Idumeos que le habían cercado, y a todos los comandantes de sus carros.

10Con todo eso Edom quedó rebelado, sin estar bajo la mano de Judá hasta hoy. También se rebeló en el mismo tiempo Libna para no estar bajo su mano; por cuanto él había dejado a Jehová el Dios de sus padres.

11Demás de esto hizo altos en los montes de Judá, e hizo que los moradores de Jerusalem fornicasen, y a ello impelió a Judá.

12Y viniéronle letras del profeta Elías, que decían: Jehová, el Dios de David tu padre, ha dicho así: Por cuanto no has andado en los caminos de Josafat tu padre, ni en los caminos de Asa, rey de Judá,

13Antes has andado en el camino de los reyes de Israel, y has hecho que fornicase Judá, y los moradores de Jerusalem, como fornicó la casa de Acab; y además has muerto a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú:

14He aquí Jehová herirá tu pueblo de una grande plaga, y a tus hijos y a tus mujeres, y a toda tu hacienda;

15Y a ti con muchas enfermedades, con enfermedad de tus entrañas, hasta que las entrañas se te salgan a causa de la enfermedad de cada día.

16Entonces despertó Jehová contra Joram el espíritu de los Filisteos, y de los Árabes que estaban junto a los Etíopes;

17Y subieron contra Judá, e invadieron la tierra, y tomaron toda la hacienda que hallaron en la casa del rey, y a sus hijos, y a sus mujeres; que no le quedó hijo, sino Joacaz el menor de sus hijos.

18Después de todo esto Jehová lo hirió en las entrañas de una enfermedad incurable.

19Y aconteció que, pasando un día tras otro, al fin, al cabo de dos años, las entrañas se le salieron con la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como las había hecho a sus padres.

20Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó en Jerusalem ocho años; y fuése sin ser deseado. Y sepultáronlo en la ciudad de David, mas no en los sepulcros de los reyes.

Sobre 2 Crónicas 21

¿Qué pasa aquí?

Joram llega a ser rey y enseguida mata a todos sus hermanos. Anda en los caminos de los reyes de Israel por su alianza matrimonial con la casa de Acab. Edom se rebela y no puede ser recuperado. Libna se rebela. Llega una carta del profeta Elías que anuncia enfermedad y muerte como juicio por los asesinatos y por llevar a Judá a la idolatría. Los filisteos y los árabes atacan y se llevan a sus mujeres y a sus hijos. Muere de una enfermedad en las entrañas y es sepultado sin honra.

¿La idea principal?

Un rey que emparienta con la idolatría, mata a sus hermanos para asegurar el poder y aparta a la nación de Dios termina con todo arrebatado y sin nadie que llore su partida.

Una línea para recordar

20: "Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó en Jerusalem ocho años; y fuése sin ser deseado. Y sepultáronlo en la ciudad de David, mas no en los sepulcros de los reyes." Uno de los epitafios más demoledores de toda la Escritura: murió, y a nadie le importó.

El contexto

La carta de Elías es la única referencia en Crónicas al gran profeta del norte. La carta es notable: una palabra de juicio que cruza la frontera política entre los reinos. El cronista la usa para mostrar que la profecía auténtica no reconoce jurisdicciones. Joram no puede descartarla como un problema del norte. La palabra de Dios lo sigue hasta el sur.

¿Quién aparece?

Joram, cuyas alianzas y crueldades definen su reinado; los hermanos que mata al comienzo; Elías, cuya carta llega del norte como juicio; las naciones que cobran el precio.

Por qué importa

El cronista señala expresamente que Dios no destruyó la casa de David por causa de su pacto con David. La dinastía sobrevive al peor de sus reyes no gracias a los reyes, sino gracias a la promesa. Esa es también la esperanza posterior al exilio: el pacto sobrevive a los fracasos de cada generación que vive en él.

Para cuando sientes...

Para cuando alguien que debió hacerlo mejor eligió la crueldad, y estás viendo cómo se despliegan las consecuencias. El capítulo no le ahorra nada a Joram, pero tampoco se regodea. Es un registro clínico de la relación entre decisiones y resultados.