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1 Samuel 8
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1 Samuel 8Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ACONTECIÓ que habiendo Samuel envejecido, puso sus hijos por jueces sobre Israel.

2Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abia: fueron jueces en Beerseba.

3Mas no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se ladearon tras la avaricia, recibiendo cohecho y pervirtiendo el derecho.

4Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Samuel en Rama,

5Y dijéronle: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no van por tus caminos: por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como todas las gentes.

6Y descontentó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.

7Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

8Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido a dioses ajenos, así hacen también contigo.

9Ahora pues, oye su voz: mas protesta contra ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos.

10Y dijo Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey.

11Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y pondrálos en sus carros, y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro:

12Y se elegirá capitanes de mil, y capitanes de cincuenta: pondrálos asimismo a que aren sus campos, y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra, y los pertrechos de sus carros:

13Tomará también vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras, y amasadoras.

14Asimismo tomará vuestras tierras, vuestras viñas, y vuestros buenos olivares, y los dará a sus siervos.

15El diezmará vuestras simientes y vuestras viñas, para dar a sus eunucos y a sus siervos.

16El tomará vuestros siervos, y vuestras siervas, y vuestros buenos mancebos, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.

17Diezmará también vuestro rebaño, y seréis sus siervos.

18Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os oirá en aquel día.

19Empero el pueblo no quiso oir la voz de Samuel; antes dijeron: No, sino que habrá rey sobre nosotros:

20Y nosotros seremos también como todas las gentes, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras.

21Y oyó Samuel todas las palabras del pueblo, y refiriólas en oídos de Jehová.

22Y Jehová dijo a Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: Idos cada uno a su ciudad.

Sobre 1 Samuel 8

¿Qué pasa aquí?

Los hijos de Samuel, Joel y Abía, juzgan en Beer-seba, pero reciben sobornos y tuercen la justicia. Los ancianos de Israel exigen a Samuel que les ponga un rey como las demás naciones. Dios le dice a Samuel que conceda la petición, pero que les advierta con claridad. Samuel describe en detalle lo que hará un rey: reclutará a sus hijos, tomará a sus hijas, se apoderará de las mejores tierras, diezmará sus rebaños, hasta que clamen y Dios no les responda. El pueblo insiste de todos modos.

¿La idea principal?

Israel cambia la teocracia por la monarquía con toda la información en la mano. Tienen los ojos abiertos. Eso es lo que hace tan cruda la elección.

Una línea para recordar

7: "Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos." La exigencia de un rey es un rechazo implícito del gobierno de Dios.

El contexto

Hacia el año 1050 a.C. Los amonitas, los filisteos y otros vecinos tienen estados organizados con ejércitos profesionales. El sistema tribal de Israel no puede igualarlos en un conflicto prolongado. Los ancianos no carecen de fe; están asustados y cansados. La tragedia es que su solución terminará produciendo los problemas de los que Samuel les advirtió.

¿Quién aparece?

Samuel, dolido por una decisión que no puede detener; los ancianos de Israel, hombres prácticos que quieren seguridad; Dios, que concede la petición sin retirar la advertencia.

Por qué importa

Este capítulo es uno de los pasajes más políticamente honestos de la Biblia. El argumento contra la monarquía lo presenta Dios mismo, el pueblo lo reconoce y luego se pone en práctica de todos modos. Prepara todo lo que sigue.

Para cuando sientes...

Samuel toma el rechazo como algo personal, y Dios tiene que decirle que no se trata de él. Esa clase de corrección duele y consuela a la vez.