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1 Samuel 7
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1 Samuel 7Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y VINIERON los de Quiriat-jearim, y llevaron el arca de Jehová, y metiéronla en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo, para que guardase el arca de Jehová.

2Y aconteció que desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.

3Y habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y a solo él servid, y os librará de mano de los Filisteos.

4Entonces los hijos de Israel quitaron a los Baales y a Astarot, y sirvieron a solo Jehová.

5Y Samuel dijo: Juntad a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová.

6Y juntándose en Mizpa, sacaron agua, y derramáronla delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.

7Y oyendo los Filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los Filisteos contra Israel: lo cual como hubieron oído los hijos de Israel, tuvieron temor de los Filisteos.

8Y dijeron los hijos de Israel a Samuel: No ceses de clamar por nosotros a Jehová nuestro Dios, que nos guarde de mano de los filisteos.

9Y Samuel tomó un cordero de leche, y sacrificólo entero a Jehová en holocausto: y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó.

10Y aconteció que estando Samuel sacrificando el holocausto, los Filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con grande estruendo sobre los Filisteos, y desbaratólos, y fueron vencidos delante de Israel.

11Y saliendo los hijos de Israel de Mizpa, siguieron a los Filisteos, hiriéndolos hasta abajo de Bet-car.

12Tomó luego Samuel una piedra, y púsola entre Mizpa y Sen, y púsole por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.

13Fueron pues los Filisteos humillados, que no vinieron más al término de Israel; y la mano de Jehová fue contra los Filisteos todo el tiempo de Samuel.

14Y fueron restituídas a los hijos de Israel las ciudades que los Filisteos habían tomado a los Israelitas, desde Ecrón hasta Gat, con sus términos: e Israel las libró de mano de los Filisteos. Y hubo paz entre Israel y el Amorreo.

15Y juzgó Samuel a Israel todo el tiempo que vivió.

16Y todos los años iba y daba vuelta a Bet-el, y a Gilgal, y a Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares.

17Volvíase después a Rama, porque allí estaba su casa, y allí juzgaba a Israel; y edificó allí altar a Jehová.

Sobre 1 Samuel 7

¿Qué pasa aquí?

El arca reposa en Quiriat-jearim durante veinte años mientras Israel se lamenta. Samuel convoca a todo Israel en Mizpa para que se arrepienta, ayune y quite los dioses ajenos. Los filisteos atacan durante la asamblea, pero el sacrificio y la intercesión de Samuel traen una tormenta de truenos que dispersa al enemigo. Samuel levanta una piedra conmemorativa llamada Eben-ezer. Juzga a Israel el resto de su vida, recorriendo cada año Bet-el, Gilgal y Mizpa.

¿La idea principal?

El arrepentimiento nacional precede a la liberación nacional. Toda la carrera de Samuel demuestra que el problema nunca fue militar; era espiritual.

Una línea para recordar

12: "Tomó luego Samuel una piedra, y púsola entre Mizpa y Sen, y púsole por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová." El monumento no nombra a un héroe sino a quien ayudó.

El contexto

Mizpa, un lugar de asamblea en lo alto de una colina al norte de Jerusalén, hacia el año 1060 a.C. Los veinte años desde la captura del arca representan una generación entera de pérdida. Samuel es ya un juez maduro. La amenaza filistea no es imaginaria; controlaban buena parte de la región montañosa. El trueno que los dispersa se presenta como respuesta directa al sacrificio.

¿Quién aparece?

Samuel como profeta, juez y sacerdote, sosteniendo él solo el pacto durante una generación.

Por qué importa

Este capítulo es el punto más alto del período de los jueces: arrepentimiento, intervención divina, paz. Eso hace aún más llamativa la exigencia de un rey en el capítulo siguiente, como un rechazo de lo que Samuel representa.

Para cuando sientes...

Veinte años de duelo antes de que llegue el cambio. No todas las historias avanzan rápido. La piedra de Eben-ezer es para quien lleva esperando tanto tiempo que ya olvidó cómo se sentía la esperanza.