1 Samuel 1Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1HUBO un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, Efrateo.
2Y tenía él dos mujeres; el nombre de la una era Ana, y el nombre de la otra Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía.
3Y subía aquel varón todos los años de su ciudad, a adorar y sacrificar a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.
4Y cuando venía el día, Elcana sacrificaba, y daba a Penina su mujer, y a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte.
5Mas a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová había cerrado su matriz.
6Y su competidora la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová había cerrado su matriz.
7Y así hacía cada año: cuando subía a la casa de Jehová, enojaba así a la otra; por lo cual ella lloraba, y no comía.
8Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿ por qué lloras? ¿ y por qué no comes? ¿ y por qué está afligido tu corazón? ¿ No te soy yo mejor que diez hijos?
9Y levantóse Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová,
10Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.
11E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no subirá navaja sobre su cabeza.
12Y fue que como ella orase largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella.
13Mas Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y túvola Elí por borracha.
14Entonces le dijo Elí: ¿ Hasta cuándo estarás borracha?; digiere tu vino.
15Y Ana le respondió, diciendo: No, señor mío: mas yo soy una mujer trabajada de espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.
16No tengas a tu sierva por una mujer impía: porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora.
17Y Elí respondió, y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.
18Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y fuése la mujer su camino, y comió, y no estuvo más triste.
19Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volviéronse, y vinieron a su casa en Ramá. Y Elcana conoció a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella.
20Y fue que corrido el tiempo, después de haber concebido Ana, parió un hijo, y púsole por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo demandé a Jehová.
21Después subió el varón Elcana, con toda su familia, a sacrificar a Jehová el sacrificio acostumbrado, y su voto.
22Mas Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado; para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.
23Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te pareciere; quédate hasta que lo destetes: solamente Jehová cumpla su palabra. Y quedóse la mujer, y crió su hijo hasta que lo destetó.
24Y después que lo hubo destetado, llevólo consigo, con tres becerros, y un epha de harina, y una vasija de vino, y trájolo a la casa de Jehová en Silo: y el niño era pequeño.
25Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí.
26Y ella dijo: ¡ Oh, señor mío! vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.
27Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.
28Yo pues le vuelvo también a Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.
Sobre 1 Samuel 1
¿Qué pasa aquí?
Ana, una de las dos esposas de Elcana, es estéril, mientras que Penina tiene hijos y se burla de ella sin descanso. En el tabernáculo de Silo, Ana llora y hace voto de que, si Dios le da un hijo, lo consagrará como nazareo. El sacerdote Elí confunde su oración con embriaguez y luego la bendice. Ella concibe, da a luz a Samuel y cumple su voto llevando al niño a Silo.
¿La idea principal?
Dios escucha la oración desesperada que ya no tiene palabras. El niño nacido de la angustia de Ana se convierte en el eje sobre el que gira todo el futuro de Israel.
Una línea para recordar
11: "E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva" La oración de Ana no es una fórmula sino un trato descarnado, una mujer que pone su dolor directamente delante de Dios.
El contexto
Hacia el año 1105 a.C., Israel es una confederación tribal poco unida bajo los jueces. El tabernáculo está en Silo, lo más parecido a un centro religioso nacional. La familia de Elí está al frente, pero espiritualmente inerte. En este paisaje religioso cansado aparece una mujer que ora de una manera que nadie a su alrededor reconoce como oración.
¿Quién aparece?
Ana, una mujer estéril cuya fe sobrevive a su humillación; Penina, la esposa rival que sí tiene hijos; Elcana, un esposo bienintencionado que no entiende lo que Ana necesita; Elí, el anciano sumo sacerdote, rápido para juzgar.
Por qué importa
El nacimiento de Samuel responde a la oración de una mujer y, al mismo tiempo, a la necesidad más profunda de Israel de tener un profeta. El libro comienza con un dolor privado para mostrar que los mayores movimientos de la historia empiezan en lugares pequeños y ocultos.
Para cuando sientes...
Este capítulo es para quien ha orado con tanta fuerza que las palabras dejaron de salir. El silencio de Ana delante de Dios es su propia elocuencia.