1 Crónicas 28Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y JUNTÓ David en Jerusalem a todos los principales de Israel, los príncipes de las tribus, y los jefes de las divisiones que servían al rey, los tribunos y centuriones, con los superintendentes de toda la hacienda y posesión del rey, y sus hijos, con los eunucos, los poderosos, y todos sus hombres valientes.
2Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oidme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía en propósito edificar una casa, para que en ella reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya aprestado todo para edificar.
3Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre: porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre.
4Empero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel: porque a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre agradóse de mí para ponerme por rey sobre todo Israel;
5Y de todos mis hijos ( porque Jehová me ha dado muchos hijos,) eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Jehová sobre Israel.
6Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque a este me he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre.
7Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis juicios, como aqueste día.
8Ahora pues, delante de lo ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis por heredad a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente.
9Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto, y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.
10Mira, pues, ahora que Jehová te ha elegido para que edifiques casa para santuario: esfuérzate, y haz la.
11Y David dio a Salomón su hijo la traza del pórtico, y de sus casas, y de sus oficinas, y de sus salas, y de sus recámaras, y de la casa del propiciatorio.
12Asimismo la traza de todas las cosas que tenía en su voluntad, para los atrios de la casa de Jehová, y para todas las cámaras en derredor, para los tesoros de la casa de Dios, y para los tesoros de las cosas santificadas:
13También para los órdenes de los sacerdotes y de los Levitas, y para toda la obra del ministerio de la casa de Jehová, y para todos los vasos del ministerio de la casa de Jehová.
14dio oro por peso para lo de oro, para todos los vasos de cada servicio: y plata por peso para todos los vasos, para todos los vasos de cada servicio.
15Oro por peso para los candeleros de oro, y para sus candilejas; por peso el oro para cada candelero y sus candilejas: y para los candeleros de plata, plata por peso para el candelero y sus candilejas, conforme al servicio de cada candelero.
16dio oro por peso para las mesas de la proposición, para cada mesa: del mismo modo plata para las mesas de plata:
17También oro puro para los garfios y para las palanganas, y para los incensarios, y para los tazones de oro, para cada tazón por peso; y para los tazones de plata, por peso para cada tazón:
18oro puro por peso para el altar del perfume, y para el a manera de carro de los querubines de oro, que con las alas extendidas cubrían el arca del pacto de Jehová.
19Todas estas cosas, dijo David, se me han representado por la mano de Jehová que me hizo entender todas las obras del diseño.
20Dijo más David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.
21He aquí los órdenes de los sacerdotes y de los Levitas, para todo el ministerio de la casa de Dios, serán contigo en toda la obra: asimismo todos los voluntarios e inteligentes para cualquiera especie de industria; y los príncipes, y todo el pueblo para ejecutar todas tus órdenes.
Sobre 1 Crónicas 28
¿Qué pasa aquí?
David reúne a todos los líderes de Israel y les habla públicamente sobre el templo. Le dice a la asamblea que Dios lo escogió a él como rey, escogió a Salomón para edificar el templo y estableció un pacto eterno con la casa de David. Le entrega a Salomón los planos detallados del templo, recibidos por el Espíritu. Le encarga públicamente que se esfuerce y edifique.
¿La idea principal?
El encargo público de David a Salomón y la entrega de los planos del templo son la culminación de todo lo que el Cronista ha venido construyendo desde el capítulo 1.
Una línea para recordar
20: "Dijo más David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová." Cada palabra sostiene peso: esfuérzate, hazlo, Dios no te dejará.
El contexto
El rey anciano se pone de pie ante los líderes reunidos de Israel y habla con sencillez. Les dice que él quería edificarlo. Les dice por qué no pudo. Le entrega a su hijo los planos que recibió de Dios, detallados más allá de lo que la sola imaginación humana habría producido. Luego dice: no tengas miedo. Dios estará contigo hasta que esté terminado.
¿Quién aparece?
David, que da su último discurso público; Salomón, que recibe los planos y el encargo; todos los líderes de Israel reunidos como testigos de la entrega; Dios, que dio a David los planos por el Espíritu.
Por qué importa
El Cronista presenta los planos del templo como revelados por Dios, en paralelo con los planos del tabernáculo dados a Moisés. No es una visión arquitectónica humana; es un diseño sagrado. Para los lectores posteriores al exilio, que acababan de reconstruir un templo que no correspondía del todo a las especificaciones de Salomón, saber que Dios dio los planos por medio de David era a la vez humillante y reconfortante.
Para cuando sientes...
Para cuando estás por asumir una tarea que te entregó alguien que la amaba más de lo que tú todavía sabes amarla. Salomón recibe todo lo que David pasó su vida preparando.