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1 Crónicas 26
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1 Crónicas 26Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1CUANTO a los repartimientos de los porteros: De los Coraitas: Meselemías hijo de Coré, de los hijos de Asaf.

2Los hijos de Meselemías: Zacarías el primogénito, Jediael el segundo, Zebadías el tercero, Jatnael el cuarto;

3Elam el quinto, Johanam el sexto, Elioenai el séptimo.

4Los hijos de Obed-edom: Semeías el primogénito, Jozabad el segundo, Joab el tercero, el cuarto Sacar, el quinto Natanael;

5El sexto Anmiel, el séptimo Isacar, el octavo Peultai: porque Dios había bendecido a Obed-edom.

6También de Semeías su hijo nacieron hijos que fueron señores sobre la casa de sus padres; porque eran varones muy valerosos.

7Los hijos de Semeías: Othni, Rafael, Obed, Elzabad, y sus hermanos, hombres esforzados; asimismo Eliú, y Semaquías.

8Todos estos de los hijos de Obed-edom: ellos con sus hijos y sus hermanos, hombres robustos y fuertes para el ministerio; sesenta y dos, de Obed-edom.

9Y los hijos de Meselemías y sus hermanos, dieciocho hombres valientes.

10De Hosa, de los hijos de Merari: Simri el principal, ( aunque no era el primogénito, mas su padre lo puso para que fuese cabeza;)

11El segundo Hilcías, el tercero Tebelías, el cuarto Zacarías: todos los hijos de Hosa y sus hermanos fueron trece.

12se hizo la distribución de los porteros, alternando los principales de los varones en la guardia con sus hermanos, para servir en la casa de Jehová.

13Y echaron suertes, el pequeño con el grande, por las casas de sus padres, para cada puerta.

14Y cayó la suerte al oriente a Selemía. Y a Zacarías su hijo, consejero entendido, metieron en las suertes: y salió la suerte suya al norte.

15Y por Obed-edom, al mediodía; y por sus hijos, la casa de la consulta.

16Por Supim y Hosa al occidente, con la puerta de Salequet al camino de la subida, guardia contra guardia.

17Al oriente seis Levitas, al norte cuatro de día; al mediodía cuatro de día; y a la casa de la consulta, de dos en dos.

18En la cámara de los vasos al occidente, cuatro al camino, y dos en la cámara.

19Estos son los repartimientos de los porteros, hijos de los Coraitas, y de los hijos de Merari.

20Y de los Levitas, Ahías tenía cargo de los tesoros de la casa de Dios, y de los tesoros de las cosas santificadas.

21Cuanto a los hijos de Ladán, hijos de Gersón: de Ladán, los príncipes de las familias de Ladán fueron Gersón, y Jehieli.

22Los hijos de Jehieli, Zetán y Joel su hermano, tuvieron cargo de los tesoros de la casa de Jehová.

23Acerca de los Amramitas, de los Izharitas, de los Hebronitas, y de los Uzielitas,

24Sebuel hijo de Gersón, hijo de Moisés, era principal sobre los tesoros.

25En orden a su hermano Eliezer, hijo de este era Rehabía, hijo de este Isaías, hijo de este Joram, hijo de este Zicri, del que fue hijo Selomit.

26Este Selomit y sus hermanos tenían cargo de todos los tesoros de todas las cosas santificadas, que había consagrado el rey David, y los príncipes de las familias, y los capitanes de millares y de cientos, y los jefes del ejército;

27De lo que habían consagrado de las guerras y de los despojos, para reparar la casa de Jehová.

28Asimismo todas las cosas que había consagrado Samuel vidente, y Saúl hijo de Cis, y Abner hijo de Ner, y Joab hijo de Sarvia: y todo lo que cualquiera consagraba, estaba bajo la mano de Selomit y de sus hermanos.

29De los Izharitas, Quenanías y sus hijos eran gobernadores y jueces sobre Israel en las obras de fuera.

30De los Hebronitas, Hasabías y sus hermanos, hombres de vigor, mil y setecientos, gobernaban a Israel de la otra parte del Jordán, al occidente, en toda la obra de Jehová, y en el servicio del rey.

31De los Hebronitas, Jerías era el principal entre los Hebronitas repartidos en sus linajes por sus familias. En el año cuarenta del reinado de David se registraron, y halláronse entre ellos fuertes y vigorosos en Jazer de Galaad.

32Y sus hermanos, hombres valientes, eran dos mil y setecientos, cabezas de familias, los cuales el rey David constituyó sobre los Rubenitas, Gaditas, y sobre la media tribu de Manasés, para todas las cosas de Dios, y los negocios del rey.

Sobre 1 Crónicas 26

¿Qué pasa aquí?

El capítulo 26 organiza a los porteros en sus turnos y puestos, y luego trata las asignaciones del tesoro y los oficiales encargados de los asuntos de fuera. La familia de Obed-edom recibe sesenta y dos porteros porque Dios lo bendijo. El capítulo cierra con funcionarios nombrados para diversas tareas administrativas.

¿La idea principal?

Cada función del conjunto del templo, desde la puerta principal hasta los almacenes del tesoro y los oficiales que administran los territorios lejanos, se organiza y se dignifica como parte de la casa de Dios.

Una línea para recordar

15: "Y por Obed-edom, al mediodía; y por sus hijos, la casa de la consulta." Obed-edom, en cuya casa reposó el arca durante la pausa de tres meses, recibe ahora como recompensa un cargo oficial. El arco de su historia importa.

El contexto

Las listas llegan hasta los almacenes y los funcionarios que administran el tesoro de campañas lejanas. Los materiales dedicados de las guerras de Saúl y de David tienen custodios. Nada en la casa de Dios queda sin registrar. El retrato organizativo del Cronista es una teología de la mayordomía: todo lo dedicado a Dios se registra, se nombra y se vigila.

¿Quién aparece?

Meselemías y sus hijos en la puerta del norte; Obed-edom en la puerta del sur con sus sesenta y dos familiares; Hosa en la puerta del occidente; Sebuel sobre los tesoros del templo; Quenanías sobre los asuntos de fuera.

Por qué importa

Es fácil pasar por alto a los porteros junto a sacerdotes y músicos, pero el Cronista les dedica un capítulo entero. Cada puerta tenía un nombre, una familia designada y un turno asignado. Para los que regresaron del exilio, para quienes la seguridad del templo y la administración del tesoro eran preocupaciones prácticas de cada día, este capítulo daba precedente y legitimidad a las funciones que estaban ocupando.

Para cuando sientes...

Para cuando tienes un papel de apoyo y te preguntas si importa en el cuadro completo. Los porteros de este capítulo aparecen con el mismo cuidado que los músicos y los sacerdotes.