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1 Crónicas 25
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1 Crónicas 25Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1ASIMISMO David y los príncipes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, y de Hemán, y de Jedutún, los cuales profetizasen con arpas, salterios, y címbalos: y el número de ellos fue, de hombres idóneos para la obra de su ministerio respectivo:

2De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías, y Asareela, hijos de Asaf, bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba a la orden del rey.

3De Jedutún: los hijos de Jedutún, Gedalías, Sesi, Jesaías, Hasabías, y Matatías, y Simi: seis, bajo la mano de su padre Jedutún, el cual profetizaba con arpa, para celebrar y alabar a Jehová.

4De Hemán: los hijos de Hemán, Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel, Jerimot, Hananías, Hanani, Eliata, Gidalti, Romamti-ezer, Josbecasa, Maloti, Otir, y Mahaziot.

5Todos estos fueron hijos de Hemán, vidente del rey en palabras de Dios, para ensalzar el poder suyo: y dio Dios a Hemán catorce hijos y tres hijas.

6Y todos estos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios, por disposición del rey acerca de Asaf, de Jedutún, y de Hemán.

7Y el número de ellos con sus hermanos instruídos en música de Jehová, todos los aptos, fue doscientos ochenta y ocho.

8Y echaron suertes para los turnos del servicio, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo.

9Y la primera suerte salió por Asaf, a José: la segunda a Gedalías, quien con sus hermanos e hijos fueron doce;

10La tercera a Zacur, con sus hijos y sus hermanos, doce;

11La cuarta a Isri, con sus hijos y sus hermanos, doce;

12La quinta a Netanías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

13La sexta a Buquías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

14La séptima a Jesarela, con sus hijos y sus hermanos, doce;

15La octava a Jesahías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

16La nona a Matanías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

17La décima a Simi, con sus hijos y sus hermanos, doce;

18La undécima a Azareel, con sus hijos y sus hermanos, doce;

19La duodécima a Hasabías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

20La décimatercia a Subael, con sus hijos y sus hermanos, doce;

21La décimacuarta a Matatías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

22La décimaquinta a Jerimot, con sus hijos y sus hermanos, doce;

23La décimasexta a Hananías, con sus hijos y sus hermanos, doce;

24La décimaséptima a Josbecasa, con sus hijos y sus hermanos, doce;

25La décimaoctava a Hanani, con sus hijos y sus hermanos, doce;

26La décimanona a Maloti, con sus hijos y sus hermanos, doce;

27La vigésima a Eliata, con sus hijos y sus hermanos, doce;

28La vigésimaprima a Otir, con sus hijos y sus hermanos, doce;

29La vigésimasegunda a Gidalti, con sus hijos y sus hermanos, doce;

30La vigésimatercia a Mahaziot, con sus hijos y sus hermanos, doce;

31La vigésimacuarta a Romamti-ezer, con sus hijos y sus hermanos, doce.

Sobre 1 Crónicas 25

¿Qué pasa aquí?

David organiza a los músicos en veinticuatro turnos paralelos a los de los sacerdotes. Las tres familias de Asaf, Hemán y Jedutún aportan músicos que profetizan con arpas, salterios y címbalos. Hemán recibe mención especial como vidente del rey. El turno de Matanías, hijo de Asaf, sale primero y marca el patrón.

¿La idea principal?

La música en el templo no es espectáculo sino profecía: los músicos sirven bajo el mismo sistema organizado y rotativo que los sacerdotes, porque adorar con música es tan sagrado como el sacrificio.

Una línea para recordar

1: "ASIMISMO David y los príncipes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, y de Hemán, y de Jedutún, los cuales profetizasen con arpas, salterios, y címbalos:" Profetizar con instrumentos es la afirmación con que abre el capítulo y su núcleo teológico.

El contexto

David establece veinticuatro familias musicales con el mismo principio organizativo de los sacerdotes: suertes, turnos, sin favoritismo. Entre ellas están los catorce hijos de Hemán, cuyos nombres juntos forman una frase poética. El escriba los enumera a todos. El mensaje es que la música de adoración organizada, intencional y rotativa era parte de la arquitectura de la relación de Israel con Dios, no un añadido.

¿Quién aparece?

Asaf, cuyos cuatro hijos dirigen su turno; Jedutún, cuyos seis hijos profetizan con el arpa; Hemán, que tiene catorce hijos y es llamado vidente del rey en las palabras de Dios; los veinticuatro jefes de turno elegidos por suerte.

Por qué importa

Llamar profetas a los músicos del templo elevó su trabajo de entretenimiento a servicio divino. Los líderes de adoración posteriores al exilio que cantaban salmos continuaban una actividad profética, no solo ejecutaban una liturgia. El enfoque del Cronista importa: cada músico que sirvió en el segundo templo podía reclamar un lugar en una tradición profética que David organizó.

Para cuando sientes...

Para cuando eres músico y te preguntas si lo que haces en un contexto de adoración cuenta como algo real. Este capítulo lo llama profecía.