1 Corintios 12Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ACERCA de los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ignoréis.
2Sabéis que cuando erais Gentiles, ibais, como erais llevados, a los ídolos mudos.
3Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por Espíritu Santo.
4Empero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu es.
5Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es.
6Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos.
7Empero a cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.
8Porque a la verdad, a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
9A otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;
10A otro, operaciones de milagros; y a otro, profecía; y a otro, discreción de espíritus; y a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
11Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como quiere.
12Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.
13Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos o Griegos, ora siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
14Pues ni tampoco el cuerpo es un miembro, sino muchos.
15Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿ por eso no será del cuerpo?
16Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿ por eso no será del cuerpo?
17Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿ dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿ dónde estaría el olfato?
18Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso.
19Que si todos fueran un miembro, ¿ dónde estuviera el cuerpo?
20Mas ahora muchos miembros son a la verdad, empero un cuerpo.
21Ni el ojo puede decir a la mano: No te he menester: ni asimismo la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios;
23Y a aquellos del cuerpo que estimamos ser más viles, a estos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros son menos honestos, tienen más compostura.
24Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad: mas Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba;
25Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
26Por manera que si un miembro padece, todos los miembros a una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros a una se gozan.
27Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte.
28Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas.
29Son todos apóstoles? ¿ son todos profetas? ¿ todos doctores? ¿ todos facultades?
30Tienen todos dones de sanidad? ¿ hablan todos lenguas? ¿ interpretan todos?
31Empero procurad los mejores dones: mas aun yo os muestro un camino más excelente.
Sobre 1 Corintios 12
¿Qué pasa aquí?
Pablo pasa a los dones espirituales y sostiene que el Espíritu da dones diversos a distintas personas para el bien común, no para el lucimiento individual. Usa la metáfora del cuerpo para dejarlo claro: cada parte importa, ninguna sobra, y las que parecen más débiles a menudo son indispensables. Los corintios han tratado la glosolalia (hablar en lenguas) como el don principal; Pablo prepara un reordenamiento completo de esa jerarquía.
¿La idea principal?
Los dones espirituales no son símbolos de estatus; son herramientas para edificar a otros. El Espíritu los reparte como quiere, así que competir por quién tiene el mejor don es pelear contra el diseño de Dios.
Una línea para recordar
7: "Empero a cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho." La cláusula de propósito es fundamental: cada don existe para beneficio de la comunidad, no para el prestigio de quien lo recibe, y eso replantea toda competencia por los dones como un malentendido de para qué sirven.
El contexto
Delfos, a unos sesenta y cinco kilómetros de Corinto, albergaba el oráculo más famoso del mundo antiguo, cuyos pronunciamientos llegaban en expresiones extáticas que requerían interpretación sacerdotal. El habla extática de la pitonisa era una señal cultural de posesión divina. Los creyentes corintios habrían vivido la tensión entre ese marco religioso conocido y la insistencia de Pablo en que los dones del Espíritu funcionan con una lógica completamente distinta.
¿Quién aparece?
Pablo deja de nombrar a individuos y se dirige a la congregación como un cuerpo con muchos miembros. El Espíritu aparece como el que reparte con soberanía, dando a cada uno como quiere. Los dones enumerados incluyen funciones administrativas y de organización junto a las más visibles y milagrosas, una nivelación deliberada que se resiste a tratar las lenguas y las sanidades como superiores por naturaleza.
Por qué importa
La glosolalia tenía un prestigio inusual en Corinto, quizás por la cultura religiosa que ya existía en la ciudad, que incluía el habla extática en los cultos de Dioniso y en el oráculo de Apolo en la cercana Delfos. Los corintios pudieron haber adoptado las lenguas como señal de superioridad espiritual porque se parecían al habla extática que ya asociaban con el contacto divino. Pablo desmonta esa suposición mostrando que la economía del Espíritu es de reparto e interdependencia, no de competencia.
Para cuando sientes...
La metáfora del cuerpo lleva una ternura genuina. El ojo no puede decirle a la mano: no te necesito. A las partes que parecen menos honrosas se les da más honra. Hay un cuidado pastoral implícito por quien en Corinto se sentía pasado por alto o menos dotado.