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Sofonías 1
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Sofonías 1Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1PALABRA de Jehová que fue a Sofonías hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá.

2Destruiré del todo todas las cosas de sobre la haz de la tierra, dice Jehová.

3Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo, y los peces de la mar, y las piedras de tropiezo con los impíos; y talaré los hombres de sobre la haz de la tierra, dice Jehová.

4Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalem, y exterminaré de este lugar el remanente de Baal, y el nombre de los Quemarim con los sacerdotes;

5Y a los que se inclinan sobre los terrados al ejército del cielo; y a los que se inclinan jurando por Jehová y jurando por su rey;

6Y a los que tornan atrás de en pos de Jehová; y a los que no buscaron a Jehová, ni preguntaron por él.

7Calla en la presencia del Señor Jehová, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha aparejado sacrificio, prevenido ha sus convidados.

8Y será que en el día del sacrificio de Jehová, haré visitación sobre los príncipes, y sobre los hijos del rey, y sobre todos los que visten vestido extranjero.

9Asimismo haré visitación en aquel día sobre todos los que saltan la puerta, los que hinchen de robo y de engaño las casas de sus señores.

10Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del pescado, y aullido desde la segunda, y grande quebrantamiento desde los collados.

11Aullad, moradores de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruído; talados son todos los que traían dinero.

12Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré a Jerusalem con candiles, y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus heces, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal.

13Será por tanto saqueada su hacienda, y sus casas asoladas: y edificarán casas, mas no las habitarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.

14Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy presuroso; voz amarga del día de Jehová; gritará allí el valiente.

15Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,

16Día de trompeta y de algazara, sobre las ciudades fuertes, y sobre las altas torres.

17Y atribularé los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová: y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.

18Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo: porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.

Sobre Sofonías 1

¿Qué pasa aquí?

Sofonías comienza con una sacudida: Jehová amenaza con barrer todo de sobre la faz de la tierra, deshaciendo la creación misma. Escrito durante el reinado de Josías, entre los años 640 y 609 a. C., el capítulo se concentra en Judá y Jerusalén y enumera los pecados concretos que están atrayendo la catástrofe. Se nombran el sincretismo religioso, la corrupción política y la suposición complaciente de que Dios se ha vuelto pasivo. El día de Jehová viene, y será peor de lo que nadie imaginaba.

¿La idea principal?

La indiferencia espiritual no es terreno neutral. Un pueblo que trata a Dios como inactivo atrae un juicio que avanza más rápido de lo que puede huir.

Una línea para recordar

12: "yo escudriñaré a Jerusalem con candiles, y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus heces, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal." La imagen de Dios registrando los rincones oscuros a la luz de un candil deja al descubierto el pecado concreto que está en la raíz del colapso de Judá: una teología de la indiferencia divina, la creencia de que Dios se ha retirado de los asuntos de cada día.

El contexto

Jerusalén, hacia el año 630 a. C., está en una encrucijada política: Asiria se debilita, Babilonia todavía no ha llegado a dominar, y la pequeña nación de Judá percibe un margen para maniobrar. Los mercados de la ciudad bullen en el barrio de la puerta del Pescado; las familias ricas se han acomodado en un sincretismo confortable, quemando ofrendas al ejército del cielo en sus azoteas mientras siguen vinculadas de nombre al templo. Sofonías entra en esa confusión religiosa, segura de sí y acomodada, y anuncia que todo ese arreglo cómodo está a punto de arder.

¿Quién aparece?

Sofonías se identifica a través de cuatro generaciones, remontándose hasta Ezequías, probablemente el rey Ezequías, lo que le da sangre real y una autoridad profética poco común. Los príncipes, sacerdotes, mercaderes y el pueblo común de Jerusalén son nombrados como blancos, lo que hace de esto una acusación contra toda la sociedad y no una culpa asignada a una sola clase.

Por qué importa

Sofonías vuelve a poner en marcha el reloj profético después de décadas de apostasía bajo Manasés. Su voz rompe el silencio durante el periodo temprano de la reforma de Josías, cuando la nación comenzaba a volverse, pero todavía no había reconocido cuán hondo llegaba la podredumbre. El catálogo de pecados, desde el culto a Baal en las azoteas hasta los mercaderes cómodamente asentados en sus ganancias, muestra que una reforma superficial aún no había cambiado los corazones. El tema del día de Jehová que Sofonías introduce aquí llegó a ser fundamental para los profetas posteriores y para la escatología del Nuevo Testamento.

Para cuando sientes...

La acumulación implacable de pérdidas anunciadas en el capítulo 1 produce un pavor casi claustrofóbico. No hay dónde esconderse, no hay riqueza que compre seguridad, no hay relación que sirva de amparo.