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Salmos 18
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Salmo 18Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió a Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: oh Jehová, fortaleza mía.

2Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.

3Invocaré a Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

4Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.

5Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte.

6En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

7Y la tierra fue conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.

8Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos.

9Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies.

10Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.

11Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.

12Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.

13Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego.

14Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó.

15Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz.

16Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas.

17Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.

18Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fue mi apoyo.

19Y sacóme a anchura: libróme, porque se agradó de mí.

20Hame pagado Jehová conforme a mi justicia: conforme a la limpieza de mis manos me ha vuelto.

21Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios.

22Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos.

23Y fui íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.

24Pagóme pues Jehová conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos.

25Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.

26Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.

27Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos.

28Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.

29Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros.

30Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es a todos los que en él esperan.

31Porque ¿ qué Dios hay fuera de Jehová? ¿ y qué fuerte fuera de nuestro Dios?

32Dios es el que me ciñe de fuerza, e hizo perfecto mi camino;

33Quien pone mis pies como pies de ciervas, e hízome estar sobre mis alturas;

34Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero.

35Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado.

36Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas.

37Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos.

38y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies.

39Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí.

40Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí a los que me aborrecían.

41Clamaron, y no hubo quien salvase: aun a Jehová, mas no los oyó.

42Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles.

43Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.

44Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron;

45Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos.

46Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud:

47El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos a mí.

48Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento.

49Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré a tu nombre.

50El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia a su ungido, a David y a su simiente, para siempre.

Sobre Salmo 18

¿Qué pasa aquí?

El poema individual más largo del Libro 1, un enorme himno de victoria casi idéntico a 2 Samuel 22. Comienza con una avalancha de metáforas militares para Dios (roca, castillo, libertador, escudo, cuerno) y luego narra un rescate épico: angustia, un clamor, la tierra que tiembla, Dios que desciende en tormenta y oscuridad, saetas de relámpago, el fondo del mar al descubierto. Después, la liberación de David, la reflexión moral y la alabanza de la perfección de Dios. Toda una teología en un solo salmo.

¿La idea principal?

El Dios que viene con un poder catastrófico a rescatar a la única persona pequeña que clamó es el mismo Dios que la prepara para la guerra y mantiene sus pies firmes en las alturas.

Una línea para recordar

2: "Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio." Siete nombres para Dios en una sola frase.

El contexto

Encabezado: "Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió a Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl." Es uno de los encabezados más explícitos en lo histórico. El paralelo en 2 Samuel 22 lo coloca al final de la carrera militar activa de David.

¿Quién aparece?

David como el rescatado que ahora alaba; Dios como el libertador, descrito a escala cósmica; los enemigos (v3, 17: "mi poderoso enemigo") que abrumaban a David; Saúl, mencionado en el encabezado como la amenaza de la que Dios lo libró.

Por qué importa

El Salmo 18 tiene un texto paralelo en 2 Samuel 22, que lo sitúa en un punto de inflexión histórico concreto: la liberación de David de todos sus enemigos, incluido Saúl. La descripción de la teofanía (vv7-15) es una de las apariciones divinas más dramáticas del Salterio y se nutre de la antigua imaginería del guerrero de la tormenta. Su lectura cristológica se desarrolla sobre todo en torno a la resurrección como liberación definitiva.

Para cuando sientes...

Para cuando has salido de algo de verdad peligroso y quieres un lenguaje de gratitud que no sea pequeño ni cortés. Este salmo habla a la escala de lo que realmente se siente sobrevivir.