Números 8Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y HABLÓ Jehová a Moisés, diciendo:
2Habla a Aarón, y dile: Cuando encendieres las lámparas, las siete lámparas alumbrarán frente a frente del candelero.
3Y Aarón lo hizo así; que encendió enfrente del candelero sus lámparas, como Jehová lo mandó a Moisés.
4Y esta era la hechura del candelero: de oro labrado a martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo: conforme al modelo que Jehová mostró a Moisés, así hizo el candelero.
5Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
6Toma a los Levitas de entre los hijos de Israel, y expíalos.
7Y así les harás para expiarlos: rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre toda su carne, y lavarán sus vestidos, y serán expiados.
8Luego tomarán un novillo, con su presente de flor de harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación.
9Y harás llegar los Levitas delante del tabernáculo del testimonio, y juntarás toda la congregación de los hijos de Israel;
10Y cuando habrás hecho llegar los Levitas delante de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los Levitas;
11Y ofrecerá Aarón los Levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.
12Y los Levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos: y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto a Jehová, para expiar los Levitas.
13Y harás presentar los Levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a Jehová.
14Así apartarás los Levitas de entre los hijos de Israel; y serán míos los Levitas.
15Y después de eso vendrán los Levitas a ministrar en el tabernáculo del testimonio: los expiarás pues, y los ofrecerás en ofrenda.
16Porque enteramente me son a mí dados los Levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; helos tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.
17Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.
18Y he tomado los Levitas en lugar de todos los primogénitos en los hijos de Israel.
19Y yo he dado en don los Levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que sirvan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo del testimonio, y reconcilien a los hijos de Israel; porque no haya plaga en los hijos de Israel, llegando los hijos de Israel al santuario.
20Y Moisés, y Aarón, y toda la congregación de los hijos de Israel, hicieron de los Levitas conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los Levitas; así hicieron de ellos los hijos de Israel.
21Y los Levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda delante de Jehová, e hizo Aarón expiación por ellos para purificarlos.
22Y así vinieron después los Levitas para servir en su ministerio en el tabernáculo del testimonio, delante de Aarón y delante de sus hijos: de la manera que mandó Jehová a Moisés acerca de los Levitas, así hicieron con ellos.
23Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
24Esto cuanto a los Levitas: de veinte y cinco años arriba entrarán a hacer su oficio en el servicio del tabernáculo del testimonio:
25Mas desde los cincuenta años volverán del oficio de su ministerio, y nunca más servirán:
26Pero servirán con sus hermanos en el tabernáculo del testimonio, para hacer la guarda, bien que no servirán en el ministerio. Así harás de los Levitas cuanto a sus oficios.
Sobre Números 8
¿Qué pasa aquí?
Dios le indica a Moisés cómo colocar el candelero para que las lámparas alumbren hacia delante. Luego los levitas pasan por una ceremonia de purificación: son rociados, rasurados, lavados y presentados como ofrenda viva delante de toda la congregación. Los israelitas ponen las manos sobre ellos. Dios los acepta en sustitución de los primogénitos. Su servicio va de los veinticinco a los cincuenta años.
¿La idea principal?
Los levitas no son personal de servicio; son una ofrenda, presentada a Dios en nombre de toda la nación.
Una línea para recordar
11: "Y ofrecerá Aarón los Levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová." Seres humanos ofrecidos como servicio vivo.
El contexto
Sinaí, 1446 a. C. La ceremonia de purificación de los levitas habría sido visible para todo el campamento: cabezas rasuradas, vestidos lavados, la imposición de manos por toda la congregación. Una ceremonia pública que convertía a una clase administrativa en algo reconociblemente sagrado.
¿Quién aparece?
Moisés, que recibe y ejecuta las instrucciones; Aarón, que presenta a los levitas; los levitas como cuerpo colectivo; la congregación de Israel, que pone las manos sobre ellos.
Por qué importa
La ceremonia de los levitas en este capítulo es la contraparte de los sacrificios de animales descritos en otros lugares. Son mecidos como ofrenda mecida, dedicados con el mismo vocabulario que se usa para las primicias de la cosecha. El capítulo basa la adoración israelita en la lógica de la sustitución: siempre hay alguien que se pone en lugar de los demás.
Para cuando sientes...
Para cuando tu trabajo parece un papel ingrato tras bambalinas que nadie celebra. Los levitas nunca estuvieron ante el altar, nunca manejaron el arca, nunca encabezaron la procesión. Eran la infraestructura. Y Dios dijo: preséntenlos como ofrenda.