Números 23Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y BALAAM dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
2Y Balac hizo como le dijo Balaam: y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.
3Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré: quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te la noticiaré. Y así se fue solo.
4Y vino Dios al encuentro de Balaam, y este le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.
5Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y díjole: Vuelve a Balac, y has de hablar así.
6Y volvió a él, y he aquí estaba él junto a su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
7Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, rey de Moab, de los montes del oriente: ven, maldíceme a Jacob; y ven, execra a Israel.
8Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿ y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?
9Porque de la cumbre de las peñas lo veré, y desde los collados lo miraré: he aquí un pueblo que habitará confiado, y no será contado entre las gentes.
10Quién contará el polvo de Jacob, o el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, y mi postrimería sea como la suya.
11Entonces Balac dijo a Balaam: ¿ Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.
12Y él respondió, y dijo: ¿ No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?
13Y dijo Balac: Ruégote que vengas conmigo a otro lugar desde el cual lo veas; su extremidad solamente verás, que no lo verás todo; y desde allí me lo maldecirás.
14Y llevólo al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
15Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí.
16Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y díjole: Vuelve a Balac, y así has de decir.
17Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab: y díjole Balac: ¿ Qué ha dicho Jehová?
18Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zipor:
19Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: el dijo, ¿ y no hará?; habló, ¿ y no lo ejecutará?
20He aquí, yo he tomado bendición: y él bendijo, y no podré revocarla.
21No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios es con él, y júbilo de rey en él.
22Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio.
23Porque en Jacob no hay agüero, ni adivinación en Israel: como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡ Lo que ha hecho Dios!
24He aquí el pueblo, que como león se levantará, y como león se erguirá: no se echará hasta que coma la presa, y beba la sangre de los muertos.
25Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, ni tampoco lo bendigas.
26Y Balaam respondió, y dijo a Balac: ¿ No te he dicho que todo lo que Jehová me dijere, aquello tengo de hacer?
27Y dijo Balac a Balaam: Ruégote que vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde allí me lo maldigas.
28Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia Jesimón.
29Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
30Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
Sobre Números 23
¿Qué pasa aquí?
Balaam pronuncia tres oráculos desde tres cumbres distintas, intentando cada vez maldecir a Israel pero produciendo bendición. Su primer oráculo declara que Israel es incontable; el segundo, que Dios no es hombre para mentir y que el Dios de Israel no ha maldecido a quien Él no maldijo. Cada vez Balac protesta y sugiere que otro punto de vista dará otro resultado. Cada vez las palabras se niegan a cambiar.
¿La idea principal?
Lo que Dios ha bendecido no puede ser maldecido por la retórica ni por el rito humano, por más decidido que esté quien habla o por mejor montada que esté la ceremonia.
Una línea para recordar
19: "Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: el dijo, ¿ y no hará?; habló, ¿ y no lo ejecutará?" El principio que se aplica a la bendición de Israel se aplica a toda promesa que Dios ha pronunciado.
El contexto
Tres cumbres que dominan los campos de Moab, 1406 a. C. En cada lugar hay que construir altares y ofrecer animales. El intento ritual de maldecir a Israel es elaborado y costoso. Balac gasta capital político y recursos religiosos en un plan que no funcionará, y el lector lo sabe desde el comienzo del capítulo anterior.
¿Quién aparece?
Balaam, que pronuncia los oráculos a pesar de sí mismo; Balac, cada vez más frustrado; Dios, cuyas palabras se imponen a la intención de Balaam.
Por qué importa
El segundo oráculo de Balaam, en los versículos 18 al 24, es una de las declaraciones más claras de la inmutabilidad divina en el Antiguo Testamento. Se cita en el Nuevo Testamento y se ha usado en debates teológicos sobre la oración, la providencia y si Dios puede cambiar de opinión. Judas, 2 Pedro y Apocalipsis también mencionan a Balaam como figura de advertencia, alguien que al final aconsejó a los enemigos de Israel corromperlo desde dentro.
Para cuando sientes...
Para cuando sientes que fuerzas fuera de tu control intentan definirte, maldecirte o pronunciarse sobre tu futuro. El capítulo dice que lo que los enemigos digan sobre el pueblo de Dios puede ser anulado.