Marcos 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir a ungirle.
2Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.
3Y decían entre sí: ¿ Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?
4Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande.
5Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.
6Mas él les dice: No os asustéis: buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.
7Mas id, decid a sus discípulos y a Pedro, que él va antes que vosotros a Galilea: allí le veréis, como os dijo.
8Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada a nadie, porque tenían miedo.
9Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.
10Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.
11Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de ella, no lo creyeron.
12Mas después apareció en otra forma a dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.
13Y ellos fueron, y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron.
14Finalmente se apareció a los once mismos, estando sentados a la mesa, y censuróles su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído a los que le habían visto resucitado.
15Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura.
16El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
17Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
18Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
19Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y sentóse a la diestra de Dios.
20Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la palabra con las señales que se seguían. Amén.
Sobre Marcos 16
¿Qué pasa aquí?
Al amanecer del domingo, María Magdalena, María la madre de Jacobo y Salomé llevan especias al sepulcro. La piedra ya está removida. Un joven vestido de blanco dice que Jesús ha resucitado, que no está aquí. Deben avisar a los discípulos y a Pedro. Las mujeres huyen y no dicen nada a nadie, porque tenían miedo. El final corto termina ahí. El final largo, los versículos 9 al 20, registra apariciones de Jesús resucitado a María Magdalena, a dos discípulos en el camino y a los once. Jesús los comisiona y asciende. Señales siguen a los que creen.
¿La idea principal?
El Evangelio termina con un sepulcro abierto, un mensaje por entregar y unas mujeres que huyeron con miedo: al lector le toca decidir qué hacer con todo eso.
Una línea para recordar
6: "Mas él les dice: No os asustéis: buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron." El sepulcro vacío no necesita un argumento. Necesita un testigo que diga lo que vio.
El contexto
Los sepulcros del Jerusalén del siglo primero se tallaban en la piedra caliza de las laderas y se sellaban con grandes piedras rodantes. Las mujeres llegan con la primera luz del primer día de la semana, domingo según el cómputo romano. Esperan terminar lo que el viernes interrumpió: preparar el cuerpo como se debe. La piedra ya está movida. El sepulcro ya está vacío. Habían traído especias para un muerto y encontraron en cambio a un mensajero vestido de blanco.
¿Quién aparece?
María Magdalena, María la madre de Jacobo y Salomé, que traen especias; un joven vestido de blanco dentro del sepulcro; los discípulos y Pedro, a quienes hay que avisar; Jesús, que en el final largo se aparece a María Magdalena, a dos en el camino y a los once.
Por qué importa
El final original de Marcos en el versículo 8 es el final más debatido del Nuevo Testamento. Las mujeres huyen con miedo y no dicen nada, y el Evangelio se detiene. La mayoría de los estudiosos cree que es intencional: el lector debe decidir ahora qué hacer con el sepulcro vacío. El final largo de los versículos 9 al 20 se añadió después y falta en los manuscritos más antiguos, pero refleja tradiciones tempranas sobre las apariciones del resucitado.
Para cuando sientes...
Para cuando sabes algo verdadero y todavía no encuentras las palabras, o el valor, para decirlo. Las mujeres en el sepulcro lo sabían. Huyeron. La historia no terminó porque tuvieran miedo. Nunca termina por eso.