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Jueces 21
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Jueces 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y LOS varones de Israel habían jurado en Mizpa, diciendo: Ninguno de nosotros dará su hija a los de Benjamín por mujer.

2Y vino el pueblo a la casa de Dios, y estuviéronse allí hasta la tarde delante de Dios; y alzando su voz hicieron gran llanto, y dijeron:

3Oh Jehová Dios de Israel, ¿ por qué ha sucedido esto en Israel, que falte hoy de Israel una tribu?

4Y al día siguiente el pueblo se levantó de mañana, y edificaron allí altar, y ofrecieron holocaustos y pacíficos.

5Y dijeron los hijos de Israel: ¿ Quién de todas las tribus de Israel no subió a la reunión cerca de Jehová? Porque se había hecho gran juramento contra el que no subiese a Jehová en Mizpa, diciendo: Sufrirá muerte.

6Y los hijos de Israel se arrepintieron a causa de Benjamín su hermano, y dijeron: Una tribu es hoy cortada de Israel.

7Qué haremos en cuanto a mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por Jehová que no les hemos de dar nuestras hijas por mujeres.

8Y dijeron: ¿ Hay alguno de las tribus de Israel que no haya subido a Jehová en Mizpa? Y hallaron que ninguno de Jabes-galaad había venido al campo a la reunión:

9Porque el pueblo fue contado, y no hubo allí varón de los moradores de Jabes-galaad.

10Entonces la congregación envió allá doce mil hombres de los más valientes, y mandáronles, diciendo: Id y poned a cuchillo a los moradores de Jabes-galaad, y las mujeres y niños.

11Mas haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que hubiere conocido ayuntamiento de varón.

12Y hallaron de los moradores de Jabes-galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido hombre en ayuntamiento de varón, y trajéronlas al campo en Silo, que es en la tierra de Canaán.

13Toda la congregación envió luego a hablar a los hijos de Benjamín que estaban en la peña de Rimón, y llamáronlos en paz.

14Y volvieron entonces los de Benjamín; y diéronles por mujeres las que habían guardado vivas de las mujeres de Jabes-galaad: mas no les bastaron estas.

15Y el pueblo tuvo dolor a causa de Benjamín, de que Jehová hubiese hecho mella en las tribus de Israel.

16Entonces los ancianos de la congregación dijeron: ¿ Qué haremos acerca de mujeres para los que han quedado? Porque el sexo de las mujeres había sido raído de Benjamín.

17Y dijeron: La heredad de los que han escapado ha de ser lo que era de Benjamín, porque no sea una tribu raída de Israel.

18Nosotros empero, no les podemos dar mujeres de nuestras hijas, porque los hijos de Israel han jurado, diciendo: Maldito el que diere mujer a Benjamín.

19dijeron, he aquí cada un año hay solemnidad de Jehová en Silo, que está al aquilón de Bet-el, y al lado oriental del camino que sube de Bet-el a Siquem, y al mediodía de Lebona.

20Y mandaron a los hijos de Benjamín, diciendo: Id, y poned emboscada en las viñas:

21Y estad atentos: y cuando viereis salir las hijas de Silo a bailar en corros, vosotros saldréis de las viñas, y arrebataréis cada uno mujer para sí de las hijas de Silo, y os iréis a tierra de Benjamín:

22Y cuando vinieren los padres de ellas o sus hermanos a demandárnoslo, nosotros les diremos: Tened piedad de nosotros en lugar de ellos: pues que nosotros en la guerra no tomamos mujeres para todos: que vosotros no se las habéis dado, para que ahora seáis culpables.

23Y los hijos de Benjamín lo hicieron así; pues tomaron mujeres conforme a su número, pillando de las que danzaban; y yéndose luego, tornáronse a su heredad, y reedificaron las ciudades, y habitaron en ellas.

24Entonces los hijos de Israel se fueron también de allí, cada uno a su tribu y a su familia, saliendo de allí cada uno a su heredad.

25En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía lo recto delante de sus ojos.

Sobre Jueces 21

¿Qué pasa aquí?

Israel juró en Mizpa que nadie daría sus hijas a Benjamín. Sobreviven seiscientos hombres sin esposas; la tribu se extinguirá en una generación. Israel llora por esto. Descubren que Jabes-galaad no envió hombres a Mizpa y mandan doce mil soldados a destruir la ciudad, perdonando a cuatrocientas vírgenes. Aún faltan doscientas, así que autorizan a los benjamitas restantes a raptar mujeres entre las danzantes de la fiesta de Silo. Israel vuelve a casa. Benjamín se reconstruye sobre mujeres raptadas. El libro termina: no había rey en Israel, cada uno hacía lo que le parecía recto.

¿La idea principal?

La solución a una atrocidad son dos atrocidades más: una masacre y un rapto masivo, ambas autorizadas formalmente por la misma asamblea que lloró por lo que había creado.

Una línea para recordar

25: "En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía lo recto delante de sus ojos." La última línea del libro y el segundo uso de esta frase. Una declaración de cierre, no un argumento.

El contexto

Silo, hacia el 1100 a. C., la fiesta anual con sus danzas en las viñas. Doscientos hombres benjamitas escondidos entre las vides, esperando la señal para salir corriendo y agarrar cada uno una esposa. El texto señala que, técnicamente, la asamblea no rompió su juramento de no dar hijas: los hombres las tomaron. Una ficción legal encima de un rapto masivo. El libro termina ahí, con el hueco donde iría un rey.

¿Quién aparece?

Los seiscientos benjamitas sobrevivientes de Rimón; las cuatrocientas vírgenes de Jabes-galaad; las doscientas hijas de Silo tomadas en la fiesta; la asamblea de Israel, llorando y legislando al mismo tiempo.

Por qué importa

El final de Jueces rechaza la catarsis. La asamblea que votó destruir a Benjamín ahora se apresura a preservarlo con métodos que son crímenes en sí mismos. Las vírgenes de Jabes-galaad no tienen voz. Las hijas de Silo no tienen opinión. Los dos últimos capítulos producen unas seiscientas historias de mujeres que el texto no cuenta. El libro termina con un vacío, no con una resolución.

Para cuando sientes...

Este capítulo no es una resolución; es el registro de lo que hace la gente cuando ha creado un problema demasiado grande para resolverlo con honestidad. El llanto es real. Las soluciones son monstruosas. Las dos cosas son ciertas a la vez, y el libro te deja ahí.