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Juan 21
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Juan 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez a sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.

2Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.

3Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.

4Y venida la mañana, Jesús se puso a la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús.

5Y díjoles: Mozos, ¿ tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.

6Y él les dice: Echad la red a la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.

7Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo a Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba desnudo, y echóse a la mar.

8Y los otros discípulos vinieron con el barco ( porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos ), trayendo la red de peces.

9Y como descendieron a tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.

10Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.

11Subió Simón Pedro, y trajo la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió.

12Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿ Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.

13Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.

14Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó a sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.

15Y cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿ me amas más que estos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos.

16Vuélvele a decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿ me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas.

17Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿ me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿ Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.

18De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más mozo, te ceñías, e ibas donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

19Y esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, dícele: Sígueme.

20Volviéndose Pedro, ve a aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado a su pecho en la cena, y le había dicho: Señor, ¿ quién es el que te ha de entregar?

21Así que Pedro vio a este, dice a Jesús: Señor, ¿ y este, qué?

22Dícele Jesús: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿ qué a tí? Sígueme tú.

23Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga ¿ qué a ti?

24Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero.

25Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.

Sobre Juan 21

¿Qué pasa aquí?

Siete discípulos pescan toda la noche y no sacan nada. Un desconocido en la orilla les dice que echen la red a la derecha; sacan 153 peces. El discípulo amado reconoce primero a Jesús; Pedro se lanza al agua. El desayuno está en el fuego. Jesús le pregunta a Pedro tres veces si lo ama, en espejo de las tres negaciones, y le encarga apacentar las ovejas. El evangelio termina nombrando al discípulo amado como su autor.

¿La idea principal?

Después de todo, Jesús se encuentra con sus seguidores junto a un lago cualquiera a la hora del desayuno y restaura al que le falló de manera más pública haciéndole la misma pregunta tres veces, hasta que Pedro la responde por completo.

Una línea para recordar

17: "Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿ me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿ Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas." Tres preguntas para tres negaciones. El dolor en la respuesta de Pedro es la sanidad.

El contexto

El mar de Tiberias es el mar de Galilea. Los discípulos han vuelto a lo que conocían antes de que todo esto empezara: la pesca. Es antes del amanecer. Han trabajado toda la noche sin nada que mostrar. El desconocido en la orilla, todavía sin ser reconocido, les dice que prueben del otro lado. La escena hace eco del llamamiento de los discípulos en Lucas 5, y para Pedro en especial habría tenido a la vez el peso de un comienzo y de un final.

¿Quién aparece?

Pedro, restaurado en público tan públicamente como cayó; el discípulo amado, que reconoce primero a Jesús; Tomás, Natanael, los hijos de Zebedeo y dos discípulos sin nombre, presentes en el desayuno; Jesús, que ha encendido un fuego y ya está cocinando.

Por qué importa

Este capítulo de epílogo atiende dos cosas que la comunidad de Juan necesitaba oír: que Pedro fue de verdad restaurado después de la negación y recibió autoridad real, y que la muerte cercana del discípulo amado no era un fallo de la promesa. Los 153 peces han generado enormes especulaciones; ninguna explicación es definitiva, pero que la red no se rompa pese a la cantidad pretende claramente ser una señal de que la iglesia resiste.

Para cuando sientes...

Para cuando le has fallado a alguien que confiaba en ti y no te imaginas cómo volver de eso. Pedro negó a Jesús tres veces junto a un fuego de noche. Jesús lo restaura tres veces junto a un fuego por la mañana. La simetría es misericordia.