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Juan 16
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Juan 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1ESTAS cosas os he hablado, para que no os escandalicéis.

2Os echarán de las sinagogas; y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio a Dios.

3Y estas cosas os harán, porque no conocen al Padre ni a mí.

4Mas os he dicho esto, para que cuando aquella hora viniere, os acordéis que yo os lo había dicho. Esto empero no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

5Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿ Adónde vas?

6Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha henchido vuestro corazón.

7Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré.

8Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio:

9De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí;

10Y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;

11Y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo es juzgado.

12Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar.

13Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir.

14El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

15Todo lo que tiene el Padre, mío es: por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

16Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: porque yo voy al Padre.

17Entonces dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿ Qué es esto que nos dice: Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: y, porque yo voy al Padre?

18Decían pues: ¿ Qué es esto que dice: Un poquito? No entendemos lo que habla.

19Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles: ¿ Preguntáis entre vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me veréis, y otra vez un poquito, y me veréis?

20De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará: empero aunque vosotros estaréis tristes, vuestra tristeza se tornará en gozo.

21La mujer cuando pare, tiene dolor, porque es venida su hora; mas después que ha parido un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

22También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.

23Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

24Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

25Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no os hablaré por proverbios, pero claramente os anunciaré del Padre.

26Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre por vosotros;

27Pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis, y habéis creído que yo salí de Dios.

28Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.

29Dícenle sus discípulos: He aquí, ahora hablas claramente, y ningún proverbio dices.

30Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte: en esto creemos que has salido de Dios.

31Respondióles Jesús: ¿ Ahora creéis?

32He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

33Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.

Sobre Juan 16

¿Qué pasa aquí?

Jesús sigue preparando a los discípulos: su partida es buena porque hace posible que venga el Espíritu. El Espíritu convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Compara su tristeza próxima con los dolores de parto que se vuelven alegría con el nacimiento. Cierra con una promesa: en él tienen paz, y él ha vencido al mundo.

¿La idea principal?

El dolor de los discípulos por la partida de Jesús es real, pero la partida no es abandono; es la condición necesaria para la llegada del Espíritu, que continuará todo lo que Jesús comenzó.

Una línea para recordar

33: "Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo." Dicho horas antes del arresto, esto es o una locura o la frase más segura de toda la Escritura.

El contexto

A estas alturas del discurso del aposento alto, los discípulos están cansados, confundidos y con miedo. Acaban de oír que los expulsarán de las sinagogas y que habrá quienes los maten creyendo que así sirven a Dios. El capítulo termina con su confesión vacilante: ahora creemos. Jesús enseguida les pregunta si de verdad creen, porque están a punto de dispersarse. La honestidad no es cruel. Es preparación.

¿Quién aparece?

Jesús, firme y explicativo; los discípulos, confundidos y callados y luego de pronto llenos de preguntas; el Espíritu Santo, descrito por su función como el que continúa la obra de Jesús; el Padre, que ama a los discípulos y los escucha directamente.

Por qué importa

El paso de la tristeza a la alegría, descrito aquí con la imagen del parto, se convierte en el modelo de la teología cristiana del sufrimiento. La metáfora es biológica y universal: dolor con propósito, angustia que se abre a la vida. Pablo usará un lenguaje parecido en Romanos. El último versículo, dicho horas antes del arresto, muestra o un delirio total o una autoridad completa sobre lo que está a punto de pasar.

Para cuando sientes...

Para cuando estás en medio del dolor antes del nacimiento y no puedes ver más allá del momento presente. Los discípulos llorarán y se lamentarán mientras el mundo se alegra, dice Jesús. Y luego su tristeza se convertirá en gozo.